Top 10 errores del primer cultivador de cannabis


Top 10 errores del primer cultivador de cannabis

Es muy fácil cometer errores cuando se cultiva cannabis. Echa un vistazo a nuestro top 10 de errores que suelen cometer los cultivadores novatos.

1. Utilizar malos genes

No lo hagas. No importa cuánta experiencia tengas, si compras semillas de cannabis con malos genes, estarás perdiendo el tiempo.

Con malos genes no se llega muy lejos, e independientemente de tus habilidades, no podrás superar el nivel de resultados determinados por los genes de las semillas - y eso, si crecen. Investiga un poco antes de comprar semillas. Es algo que debemos recalcar.

2. Usar tierra normal del centro de jardinería

Top 10 errores del primer cultivador de cannabis

Otro error muy fácil de cometer. Para prosperar, las plantas de cannabis necesitan un equilibrio específico de nutrientes y un suelo con cierta constancia, por lo que una tierra normal, no será suficiente.

Lee sobre los nutrientes exactos que necesitan tus plantas de cannabis a lo largo de sus vidas, y qué tipo de suelos para prosperarán - y asegúrate de comprar una tierra adecuada. Esto también cuenta para la germinación de semillas y plantones; aunque no es esencial, es muy recomendable comprar una tierra especial para la germinación.

La calidad del suelo es crucial para el éxito de un cultivo de marihuana. Uno de los errores más habituales entre los cultivadores novatos es pasar por alto la importancia de tener una tierra con una composición adecuada de nutrientes. En cada una de las fases del cultivo, las plantas de cannabis necesitan concentraciones de nutrientes diferentes. Las variedades fotoperiódicas (las que florecen tras un cambio en el ciclo de luz) suelen requerir un nivel elevado de nutrientes. Aunque fertilices tus plantas a lo largo de su ciclo de vida, no está de más empezar con una tierra rica en los macronutrientes esenciales nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), también conocidos como N-P-K. Cuando compres tierra, podrás observar que casi todos los productos muestran con orgullo la proporción de estos tres nutrientes.

Si cultivas plantas autoflorecientes es importante entender que no necesitan tanto abono, por lo que requieren un tipo de tierra diferente. Para ello puedes usar una mezcla ligera de nutrientes, mezclando 3 partes de compost, 3 partes de musgo de turbera, 2 partes de perlita y 1 parte de vermiculita.

Pero los nutrientes no son el único aspecto importante del suelo. La tierra también es la base de todo tu cultivo; es la sustancia donde se expandirán las raíces, anclando las plantas al suelo. Procura que la tierra tenga una textura ligera, pero rica, desmenuzándose fácilmente en la mano. Esto significa que las raíces no tendrán problemas para extenderse a través del suelo, el agua se filtrará adecuadamente, y el oxígeno podrá llegar a las raíces. Si la tierra es demasiado densa y compacta, tipo arcilla, las raíces no recibirán suficiente oxígeno y la acumulación de agua puede provocar la aparición de enfermedades como la podredumbre de la raíz.

Si te cuesta encontrar tierra de buena calidad, algunas cepas son más tolerantes que otras.

3. Lámparas de cultivo demasiado altas/bajas

3. lámparas de cultivo demasiado altas/bajas

Es muy importante colocar las lámparas de cultivo a una altura correcta.

Si están demasiado altas, tus plantas de cannabis no recibirán suficiente luz. Lo que hará que utilicen su energía para intentar crecer hacia la luz. El resultado serán unas plantas débiles y delgadas, incapaces de aguantar su propio peso, y mucho menos el del brote. Esto sucede porque gastan sus energías tratando de crecer, en lugar de desarrollar una estructura sana.

Si las lámparas están demasiado bajas, tus plantas de cannabis se calentarán mucho. Este exceso de calor, hará las hojas y brotes sufran quemaduras.

4. Sobre o subalimentar al cannabis

Las plantas de cannabis son muy sensibles a la cantidad de nutrientes que se les proporciona. Es muy fácil que un novato las sobrealimente o no les dé el alimento necesario.

Esto solamente causará problemas para tu cultivo, así que trata de informarte todo lo que puedas sobre cómo alimentar al cannabis. También es fundamental saber reconocer los síntomas de una planta infeliz.

5. No purgar la plantas de cannabis

3. lámparas de cultivo demasiado altas/bajas

Muchos cultivadores ven la purga del cannabis como una medida de emergencia ante la sobrealimentación y el bloqueo de nutrientes; y no están equivocados, la purga en este caso, es a veces esencial. Pero esto ha hecho que la purga se considere como algo que no se debe hacer a menos que se dé la situación anterior.

Y no es así. Realizar una purga en el momento adecuado, antes de la cosecha, puede mejorar la calidad obtenida de forma drástica, ya que causa una desintoxicación del exceso de productos químicos de la planta. Es muy importante que leas sobre cómo purgar tu cultivo de cannabis, y que entiendas cómo y cuándo se debe hacer.

6. Cosechar la marihuana demasiado pronto o demasiado tarde

3. lámparas de cultivo demasiado altas/bajas

El éxito de la cosecha depende de escoger el momento correcto; si cosechas demasiado pronto, o demasiado tarde, corres el riesgo de echar a perder todo tu duro trabajo. Varios factores te indicarán cuándo es el momento adecuado. Para poder detectar algunos de estos factores es necesario observar las plantas de cerca, por lo que es útil tener una lupa a mano.

Un factor a observar, a nivel macroscópico, es el amarilleamiento de las hojas de abanico. Esto se produce durante la floración mientras la planta dirige los nutrientes hacia los cogollos, y avanzarará mientras haces un lavado de raíces al final del cultivo. Pero no temas, tus plantas no se están muriendo, ¡simplemente se acerca el momento de la cosecha!

En cuanto al nivel microscópico, los principales puntos de interés son los pistilos y tricomas. Los tricomas son unas pequeñas glándulas con forma de seta que producen terpenos y cannabinoides, como el THC y CBD. Los tricomas son los responsables del característico aspecto escarchado y cristalino de los cogollos. Si observas un cogollo bajo la lupa, en las etapas iniciales de la fase de floración, notarás que estas pequeñas glándulas tienen un aspecto translúcido. Con el tiempo, estas estructuras empezarán a adquirir un aspecto blanquecino o lechoso, y finalmente tendrán un color ámbar. Si buscas un colocón más estimulante, cosecha tus cogollos cuando la mayoría de los tricomas se vuelvan blanquecinos. Pero si prefieres una fumada más física y relajante, espera a que la mayoría de tricomas estén de color ámbar.

También deberás prestar atención a los pistilos, que son los pelillos finos que se encuentran en las flores de cannabis. A medida que las flores maduran, los pistilos cambiarán de color blanco a naranja, y mientras tanto podrás notar como el ritmo de crecimiento de los cogollos empieza a disminuir. Procura cosechar tus plantas cuando cerca del 70-90% de estos pelos haya cambiado de color, pero asegúrate de verificarlo también haciendo una "prueba de tricomas".

7. Ignorar las normas de seguridad

Puede parecer aburrido, pero la seguridad del cuarto de cultivo, es un factor muy importante a tener en cuenta. Todos hemos oído historias de cuartos de cultivo, e incluso edificios enteros, incendiados a causa de una mala seguridad. Tenemos calor, agua y electricidad dentro de una misma área pequeña.

¡Es muy importante que no se mezclen! Asegúrate de que el entorno sea seguro, mantén la zona ordenada, controla por dónde van los cables y ten mucho cuidado cuando riegues las plantas; todas estas precauciones influirán en obtener varios años de fructífero cultivo, en vez de acabar en las noticias como el idiota que ha quemado su casa cultivando cannabis.

8. Niveles incorrectos de pH

3. lámparas de cultivo demasiado altas/bajas

Las plantas de cannabis necesitan que su entorno tenga un determinado pH para prosperar de verdad. Si se deja que el pH se salga de los límites seguros, puede ocasionar muchos problemas tanto para ti como para tus plantas de cannabis.

A menudo es la causa de una deficiencia de nutrientes, por lo que si tus plantas muestran síntomas de problemas, comprueba primero el pH, antes de ajustar la alimentación, etc. Es muy importante que entiendas el pH que necesitan tus plantas y cómo calcularlo, controlarlo y modificarlo - te recomendamos que leas sobre ello en nuestra guía.

9. No haber investigado lo suficiente

Todos los problemas anteriores se pueden evitar si se lleva a cabo una buena investigación. El cultivo de cannabis es bastante fácil una vez que se entienden los detalles del asunto.

Lo importante es averiguar esos detalles que a menudo se pasan por alto; muchos novatos se lanzan de cabeza sin ninguna preparación, esperando lo mejor. El conocimiento es poder - y si lo posees, te podrás convertir en un digno cultivador de cannabis.

10. Hablar demasiado

¡Cállate la boca! Punto. Entendemos que estés orgulloso de tus preciosas plantas, y que quieras presumir de ellas delante de tus amigos; pero, por desgracia, el cultivo de cannabis es ilegal en muchos países, así que es mejor permanecer callado.

El principal motivo por el que se descubre a los cultivadores de cannabis, no es que la policía los esté buscando; es por los comentarios que van a parar a los oídos de personas equivocadas, que luego denuncian. No acabes siendo uno de estos tontos - no digas nada a nadie que no deba saberlo, ni siquiera a tus mejores amigos.