Cómo marcarte objetivos para tu primer cultivo de cannabis


Cómo marcarte objetivos para tu primer cultivo de cannabis

¡Así que te has propuesto vivir esta experiencia! Se acabó tener que comprar hierba a otra persona. Y no sólo eso, sino que siempre tendrás acceso a tus variedades preferidas.

Felicidades. ¿Y ahora qué?

Planificación, planificación y más planificación. Es lo más importante para tu éxito en el futuro. Marcarse objetivos también es muy importante. A continuación exponemos algunos pasos preparatorios que necesitas completar para asegurarte de que tus actividades agrícolas sean un éxito.

DECIDIR QUÉ CULTIVAR

El primer paso, obviamente, es decidir lo que quieres cultivar. Descubrir qué cepa(s) prefieres es un paso fundamental. Cada variedad tiene diferentes cualidades, aromas, sabores y efectos. Las plantas índica y las sativa tienen necesidades de espacio, luz y cuidado diferentes.

También tendrás que preguntarte qué te gusta y por qué te estás embarcando en esta aventura en primer lugar. ¿Te has propuesto autoabastecerte con tu propio material? ¿Necesitas un suministro de hierba constante o eres un aficionado ocasional que busca su propia marca? ¿Necesitas cannabis con fines medicinales o eres un fumeta recreativo?

Diferentes variedades de cannabis también requieren diferentes niveles de atención y se desarrollan a diferente ritmo. Algunas plantas florecen sólo cuando tienen la cantidad de luz justa. Algunas son autoflorecientes. Algunas son más exigentes a nivel nutricional que otras. Satisfacer las necesidades más básicas de tus plantas es, evidentemente, un aspecto importante para tu éxito.

Hacerte estas preguntas con antelación también te ayudará a responder a la siguiente cuestión importante.

DECIDIR DÓNDE CULTIVAR

Decidir dónde cultivar

El cultivo de interior y el de exterior son muy distintos. Desde el tipo de plantas que se desarrollan bien en cada entorno hasta la inversión necesaria para montar tu plantación. Obviamente, si vives en un lugar donde es necesario actuar con discreción, esto afectará a tu planteamiento.

Decidir la ubicación y los requisitos del entorno de cultivo dará lugar a las siguientes preguntas. ¿Quieres usar sustrato o sistemas de cultivo hidropónicos? ¿Tiene tu espacio de cultivo la altura suficiente para cultivar plantas sativa? ¿Puedes conseguir un montaje de iluminación eficaz? ¿Tienes acceso a agua? ¿Está el espacio bien ventilado? ¿Puedes añadir ventilación sin ser descubierto?

PLANIFICAR COSTES

Especialmente cuando se planta en interior, también deberías planificar tus compras y gastos cuidadosamente. No sólo tendrás que comprar y crear tu entorno de cultivo ideal. Esto supone decidir entre un cultivo en sustrato o hidropónico. También tienes que diseñar tu sistema de iluminación y su área de influencia.

Escoger el tipo de luz a utilizar (y que encaje con tu presupuesto) es otro aspecto a valorar. Instalar las luces de forma que proporcionen iluminación adecuada para todas tus plantas también es un paso vital de cara a tu éxito final.

También debes recordar que cuando cultivas en interior tus facturas de electricidad aumentarán. Quizás esto te lleve a optar por hacer una mayor inversión inicial e instalar luces de cultivo LED.

SEGURIDAD

Resulta bastante obvio que la seguridad de tus actividades es crucial. Esto es especialmente importante en regiones donde el cultivo de interior no está permitido y podría tener consecuencias legales.

No cuentes a tus amigos lo que estás haciendo. No te interesa que tus operaciones de cultivo atraigan atención no deseada. En ese caso, no sólo tendrías que preocuparte de las autoridades. Se trata de un producto muy valioso. Los robos son bastante frecuentes, especialmente cuando los cogollos ya están casi listos para la cosecha.

ORGANIZA TU TIEMPO

Algunas plantas necesitan más cuidados y abonos que otras. Dicho esto, dedicar tiempo y dinero al mantenimiento de tu cultivo requiere organización. Querer una variedad muy exigente con el mantenimiento no es lo mismo que dedicar el tiempo necesario para cultivarla con éxito.

Quizás también descubras que añadir un programador a tus luces (por ejemplo) facilita en buena medida la experiencia de cultivo. Automatiza todo lo que te puedas permitir automatizar.

NO HAY NADA COMO EL ÉXITO

Aunque los principiantes puedan pensar que todo este proceso parece imposible, no lo es. Simplemente hazlo paso a paso. Sé realista. Ve despacio. Investiga.

Y pase lo que pase, tendrás tu recompensa al final. No hay nada como producir tu primer cultivo exitoso. Excepto quizás la capacidad y la confianza que te da para repetir la experiencia de nuevo.