Abonos orgánicos o sintéticos: ¿cuáles son mejores para el cannabis?


Abonos orgánicos o sintéticos: ¿cuáles son mejores para el cannabis?

Al igual que cualquier otro agricultor, el cultivador de cannabis tiene la opción de escoger entre fertilizantes orgánicos y sintéticos para su plantación.

Las técnicas de fertilización orgánica suelen recurrir al uso de mantillos, compostajes o cultivos de cobertura de leguminosas para mantener la riqueza y los nutrientes del suelo para maximizar la calidad de las cosechas.

Las técnicas de fertilización sintética desplazaron a este tipo de métodos de cultivo en los siglos XIX y XX, y se han convertido en el estándar para casi cualquier tipo de agricultura.

Sin embargo, a medida que la población se conciencia de las implicaciones del uso de fertilizantes químicos para el medio ambiente, cada vez más gente se está pasando a los métodos tradicionales que utilizan compost o mantillo.

Entonces, ¿cuáles son las diferencias entre abonos orgánicos y artificiales para el cannabis y las ventajas y desventajas de ambos?

FERTILIZANTES ORGÁNICOS

FERTILIZANTES ORGÁNICOS

Un fertilizante se suele considerar como orgánico si se prepara exclusivamente a base de residuos animales o vegetales, aunque los abonos que contienen harina de roca también se podrían clasificar como orgánicos.

Algunos ejemplos de fertilizantes orgánicos son compost, mantillo, humus de lombriz, alfalfa, harinas animales y emulsiones de pescado.

Utilizar abonos orgánicos tiene muchas ventajas.

Los fertilizantes orgánicos suelen mejorar la calidad del suelo con el tiempo, lo cual es ideal para cultivadores a largo plazo que quieran utilizar el mismo sustrato para múltiples plantaciones.

Suelen permitir una liberación de nutrientes lenta pero constante, algo muy interesante para cultivadores con miedo de fertilizar sus plantas en exceso.

El uso continuado de abonos orgánicos también ayuda a mejorar la retención de agua, la aireación y la calidad y diversidad general de tu suelo.

Por último, te permiten minimizar tu impacto sobre el medioambiente, ya que es más probable que sus nutrientes se extiendan.

Sin embargo, los fertilizantes orgánicos también tienen unas cuantas desventajas.

Dado que la materia orgánica suele tardar más en descomponerse, las plantas tardarán más en poder absorber sus nutrientes.

Esto puede ser un problema para cultivadores que se enfrenten a carencias nutricionales en medio de un cultivo, ya que los efectos de los abonos añadidos podrían tardar demasiado en actuar y por lo tanto las plantas podrían sufrir daños.

Este proceso podría ser aún más lento en climas fríos, ya que los organismos encargados de la descomposición de los diversos componentes de los abonos orgánicos funcionan con menos eficacia a temperaturas bajas.

Así que si tus plantas están sometidas a un entorno frío, esto podría ser problemático porque los nutrientes de tus fertilizantes podrían tardar demasiado en ser absorbidos por el suelo.

Otro problema fundamental de los fertilizantes orgánicos es que aumentan el riesgo de introducir insectos perjudiciales y plagas en tu cultivo, que podrían ser especialmente difíciles de controlar en un entorno de cultivo de interior.

FERTILIZANTES SINTÉTICOS

FERTILIZANTES SINTÉTICOS

Los fertilizantes sintéticos, como su propio nombre indica, contienen nutrientes químicos y se han diseñado para contener concentraciones exactas de nitrógeno, fósforo y potasio.

Los fertilizantes sintéticos también presentan una serie de ventajas por las que podrían ser más indicados para algunos cultivadores que para otros.

En primer lugar, se absorben mucho más rápido que los fertilizantes naturales, permitiéndote elevar o reducir los niveles de nutrientes de tu suelo más rápido.

En segundo lugar, te permiten tener un mayor control sobre las concentraciones de nutrientes en tu suelo. Se formulan de manera específica para que puedas regular fácilmente qué cantidades de cada nutriente hay en tu suelo, lo cual es prácticamente imposible cuando se utilizan abonos orgánicos (como el compost).

Los fertilizantes sintéticos también son más económicos que los orgánicos (tanto comprados como hechos en casa) y además están disponibles en cualquier grow shop o tienda de jardinería.

Aunque todo esto suena fenomenal, los fertilizantes sintéticos también tienen sus limitaciones.

Los abonos artificiales no "alimentan" tu suelo, es decir, no mejoran su calidad con el tiempo. De hecho, los fertilizantes sintéticos suelen disminuir la calidad general de tu suelo, empeorando la retención de nutrientes.

Esto provoca una pérdida de nutrientes y, sobre todo, significa que los nutrientes acabarán contaminando el medioambiente, algo que puede tener graves consecuencias sobre los ecosistemas locales, especialmente cuando se utilizan en cultivos a gran escala.

Además, al ser absorbidos rápidamente por el suelo, tus plantas corren más riesgo de sufrir quemaduras por nutrientes que podrían limitar su desarrollo.

FERTILIZANTES ORGÁNICOS VS. SINTÉTICOS: ¿CUÁLES SON MEJORES?

Decidir qué tipo de fertilizante usar dependerá de muchos factores, incluyendo el tamaño de tu cultivo, si plantas en interior o en exterior, y la cantidad de tiempo, esfuerzo y dinero que estés dispuesto a invertir en la calidad de tu suelo.

Normalmente se considera que los fertilizantes orgánicos son ideales para cultivadores que están pensando en cultivar a menudo y disponen de tiempo libre. También son perfectos para cultivadores que quieren minimizar su impacto sobre el medioambiente, algo que puede ser particularmente importante en cultivos de exterior.

Aunque quizás sean más caros y difíciles de usar, los fertilizantes orgánicos te permiten conseguir un suelo increíble con el tiempo, algo que repercutirá positivamente en tus próximas plantaciones.

Los fertilizantes sintéticos, por otro lado, se adaptan mejor a cultivadores de interior que quieren obtener grandes cosechas en un breve periodo de tiempo. Normalmente se pueden encontrar fácilmente en cualquier tienda de jardinería y contienen las proporciones exactas de nutrientes que te permiten tener un control total sobre tu cultivo.

Sin embargo, uno de los principales inconvenientes de los fertilizantes sintéticos es su efecto sobre el medioambiente, un aspecto con el que creemos que todo cultivador debería estar concienciado, especialmente teniendo en cuenta la velocidad a la que la producción de cannabis se extiende por todo el mundo.