Microdosificación de cannabis: quizás te interese


Microdosificación de cannabis: quizás te interese

Para millones de personas en todo el mundo, el cannabis ofrece mucho más que un buen colocón. En realidad, les proporciona un alivio efectivo frente a una serie de síntomas que previamente no sabían cómo tratar.

Un aspecto importante del consumo terapéutico de marihuana, y realmente de cualquier otra medicación, es la dosificación. Por desgracia, no hay demasiada información sobre la cantidad de cannabis que un paciente debe consumir para beneficiarse de las propiedades medicinales de la planta.

No hay un consenso claro sobre lo que representa una dosis de cannabis, y tampoco existe una gran consistencia acerca de los perfiles químicos y cualidades concretas de cada variedad y cómo pueden afectar a la reacción de un paciente al cannabis.

Y, para rematar esta situación, está el problema todavía por resolver sobre las diferencias entre cómo toleran nuestros cuerpos el cannabis y sus compuestos químicos, como el THC.

Así que muchas veces los pacientes están perdidos y desconocen las cantidades de cannabis que deberían consumir, por lo que buena parte de ellos tienen que confiar en el boca a boca.

En este artículo echaremos un vistazo a la microdosificación, un concepto que podría ofrecer a los pacientes una solución al problema de decidir qué cantidades de cannabis deberían consumir para tratar sus problemas de salud.

Recuerda, este artículo tiene un objetivo meramente informativo e introductorio. Si consumes marihuana medicinal, consulta siempre con tu médico la dosificación más adecuada para ti.

¿QUÉ ES LA MICRODOSIFICACIÓN?

La microdosificación, como su nombre indica, consiste en el consumo de pequeñas dosis o microdosis de cannabis para tratar una enfermedad.

La idea es simple: consumes una dosis minúscula de cannabis, esperas un rato, y si lo consideras conveniente tomas otra dosis más.

Si fumas o vaporizas cannabis para calmar dolores crónicos, por ejemplo, podrías microdosificar inhalando sólo 1 o 2 caladas de un porro o un vaporizador. Luego esperarías a valorar los efectos de esta dosis, en lugar de fumar todo el porro o vaporizar una cámara llena del tirón.

En el caso de que consumas alimentos o extractos como el aceite Rick Simpson, por ejemplo, usarías una fracción de la dosis recomendada por el fabricante y esperarías a percibir los efectos.

Si tras un rato no notas el alivio necesario para tu dolor, tomarías otra microdosis y volverías a esperar a notar los efectos.

¿POR QUÉ MICRODOSIFICAR CANNABIS?

El cannabis no es una medicina milagrosa. Al igual que muchos otros tipos de medicaciones, puede causar efectos secundarios, como mareos, náuseas o fatiga, especialmente si se consumen cantidades excesivas. Los pacientes también pueden desarrollar tolerancia al cannabis, forzándolos a consumir más para aliviar sus síntomas o tratar su enfermedad.

Los médicos han descubierto que la microdosificación permite a sus pacientes minimizar el riesgo de sufrir esos efectos adversos y podría resultar especialmente útil para pacientes con una baja tolerancia al THC.

El Dr. Dustin Sulak, médico director de Interg8 Health en Maine, EEUU, trata a aproximadamente a 20.000 sujetos con marihuana terapéutica y cree que la microdosificación es ideal para la mayoría de sus pacientes.

"Cuando comencé a ejercer la medicina, me sorprendió descubrir que algunos pacientes sólo consumían dosis mínimas (1 calada), mientras otros necesitaban dosis mucho más elevadas (un porro o un comestible potente) para obtener resultados óptimos", declaraba el Dr. Sulak al colectivo United Patients Group.[1]

"Con el tiempo, empecé a darme cuenta de que la mayor parte de los pacientes que consumían dosis pequeñas de cannabis estaban consiguiendo resultados superiores y más sostenidos que aquellos que consumían dosis mayores para tratar enfermedades similares."

"Al final, descubrí que mucha gente tiene una cierta dosis umbral para el cannabis, por debajo del cual consiguen experimentar un incremento gradual de las ventajas para la salud con el tiempo. En cambio, por encima de él empezarán a generar tolerancia, percibiendo resultados inferiores y más efectos secundarios", afirma.

El Dr. Bonni Goldstein, médico jefe de Canna-Centers, en California, llegó a conclusiones similares en pacientes que consumían microdosis de cannabis.

"Muchos de mis pacientes que consumen pequeñas dosis para dolores y trastornos del ánimo y el sueño afirman que estas cantidades les aportan los efectos que están buscando, y con el tiempo, gracias al fortalecimiento de su sistema endocannabinoide, se encuentran con que no necesitan tantos fitocannabinoides para alcanzar los efectos deseados", contaba a United Patients Group.[2]

Pero las pruebas no se reducen a las experiencias de los médicos.

En un estudio de 2012 desarrollado por el Centro de Investigación de Cannabis Medicinal de la Universidad de California, se descubrió que dosis mínimas de cannabis vaporizado aliviaban significativamente el dolor neuropático.[3]

El estudio se centraba en 39 pacientes con dolores neuropáticos centrales y periféricos que se sometieron a un tratamiento con dosis medias, bajas o cannabis placebo para tratar su enfermedad.

El resultado fue que pacientes con dosis de cannabis inferiores sufrían el mismo nivel de dolor que aquellos que consumían dosis más elevadas.

CÓMO MICRODOSIFICAR

CÓMO MICRODOSIFICAR

Como describimos anteriormente, la microdosificación es relativamente simple. Lo único que necesitas hacer es rebajar tus dosis de cannabis y valorar el efecto que produce en tu cuerpo.

Puedes hacer esto de diversas formas. Si fumas o vaporizas, podrías probar a inhalar sólo unas cuantas caladas de marihuana y esperar alrededor de media hora para percibir los efectos.

Si ingieres comestibles, tinturas o concentrados, simplemente tendrías que consumir la mitad de tu dosis habitual y ver cómo te sientes en aproximadamente 30-60 minutos. Esto también se puede aplicar a pacientes que utilizan tipos de remedios cannábicos más específicos, como espráis bucales o pastillas.

Recuerda, esto son simplemente unas pautas aproximadas. Si realmente te planteas probar la microdosificación, consulta siempre con tu médico para establecer un plan de acción que baje tus dosis y maximice el potencial de tu tratamiento.

Referencias

  1. ^ UPG, Medical Cannabis Dosing Why Less May Be More by UPG, recuperado November-01-2018
    Enlazar
  2. ^ UPG, Medical Cannabis Dosing Why Less May Be More by UPG, recuperado November-01-2018
    Enlazar
  3. ^ NCBI, Low Dose Vaporized Cannabis Significantly Improves Neuropathic Pain, recuperado November-01-2018
    Enlazar