Cortar tus plantas en el momento justo para conseguir la mejor hierba


Cortar tus plantas en el momento justo para conseguir la mejor hierba

Tras dedicar meses a cultivar tus preciadas plantas de cannabis, no quieres arruinar tu cosecha ya lista por recogerla antes de tiempo o esperar demasiado. El cultivador experimentado sabe que hay un momento ideal al final del ciclo de floración en el que los cogollos tienen una concentración máxima y producen los máximos efectos.

Cosechar demasiado pronto dará lugar a rendimientos inferiores y una menor concentración de cannabinoides, que además no habrán tenido tiempo de desarrollarse por completo. Mientras tanto, cosechar tarde permite que el THC empiece a degradarse una vez ha pasado su momento más álgido. Pero no te preocupes, saber cuándo cortar tus plantas no es una habilidad complicada de aprender. Mientras tengas una lupa y pasión por tus plantas, verás la diferencia en la cosecha de este año.

DOS MÉTODOS: PISTILOS Y TRICOMAS

DOS MÉTODOS: PISTILOS Y TRICOMAS

Entonces, ¿qué hace exactamente que un cultivador sepa cuándo debe empuñar el hacha? Existen dos métodos muy conocidos para decidir si las flores están listas para la cosecha y ambos siguen reglas similares.

PISTILOS

Los pistilos son pelos alargados en las flores del cannabis que recolectan el polen de las plantas masculinas durante la fertilización. Además, son el método más superficial para decidir si una plantación está lista para la cosecha. A lo largo de buena parte del proceso de cultivo, los pistilos presentan un color blanquecino. Hasta que los cogollos se acercan a su concentración máxima de cannabinoides. A medida que la planta madura, los pistilos empiezan a adoptar tonalidades ámbar y se rizan, antes de volverse marrones. En ese caso la cosecha llegaría tarde ya.

Una buena regla cuando se utilizan los pistilos como punto de referencia es esperar hasta que aproximadamente la mitad de ellos se hayan vuelto ámbar y se hayan enroscado. Si esperas más tiempo tu material acabará produciendo unos efectos más índica dominantes cuando lo fumes, como somnolencia y fatiga.

TRICOMAS

El método más exacto para dictaminar si tus plantas están listas es examinar los tricomas bajo una lupa. Al igual que con la regla de los pistilos, el cultivador tendrá que fijarse en los colores para decidir cuándo es hora de cortar. Los tricomas son unas glándulas de resina en las flores, que segregan compuestos como el THC y los terpenos.

Este recubrimiento de pelos con forma de setas es transparente hasta que durante la floración se empieza a volver lechoso. Es el momento de concentración máxima de cannabinoides, que señala al cultivador experto que es momento de ponerse manos a la obra. Si se nos pasa este momento, los tricomas pasan a tener un color ámbar, señalando que probablemente el THC haya empezado a degradarse.

Como con todas las recomendaciones y pautas de cultivo, las reglas mencionadas aquí varían en función de la cepa de cannabis y determinadas condiciones. Los nuevos métodos de cultivo dan lugar a más excepciones en los "estándares" de cultivo actuales. La mejor forma de aclarar cualquier duda que puedas tener al plantar una nueva variedad es preguntar a tus colegas acerca de sus experiencias personales. Los consejos de otros cultivadores podrían llevarte por el mal camino, pero en ocasiones también pueden resultarte muy útiles. Plantéate investigar un poco en internet para ver si tu variedad muestra habitualmente alguna inconsistencia en cuanto al momento de la cosecha.

ÉPOCA DE LA COSECHA

Ahora que has valorado la madurez de tu cultivo para decidir si está listo para recoger, tendrás que esperar a primera hora de la mañana o hasta que anochezca para realizar la operación en la oscuridad. Aunque puede parecer una diferencia mínima, el momento del día que escojas para hacer tu cosecha puede tener un gran impacto sobre el sabor de tus cogollos curados. Se dice que cosechar bajo exposición a la luz puede aumentar la presencia de abonos y probablemente interferir con la concentración de THC. Otras teorías proponen que los nutrientes producidos en la fotosíntesis se desplazan hacia el sistema radicular por la noche, lejos de los cogollos.

¡TIJERAS AFILADAS!

En lo que respecta al propio proceso de cosechar cada planta, asegúrate de tener a mano unas buenas tijeras y guantes de jardinería. Para empezar, retira primero la mayor parte de las hojas de abanico más grandes. Esto te ayudará a manejarte mejor con las tijeras entre las ramas. A continuación, corta la planta entera y sepárala de sus raíces.

A partir de aquí, quizás te parezca buena idea dejar un par de ramas para facilitar la tarea de colgar las plantas. ¡Y ya lo tienes! Has cultivado una planta de cannabis perfecta, que ha alcanzado su pleno potencial y está lista para pasar a las últimas fases del proceso de cultivo: el secado y el curado. Una vez terminadas, las flores por fin se podrán fumar o utilizar para hacer extractos, pero en definitiva, estarán listas para ser disfrutadas.