Cómo curar tus cogollos de cannabis de la forma más adecuada


Cómo curar tus cogollos de cannabis de la forma más adecuada

El curado es el último paso del proceso posterior a la cosecha, que convierte tus cogollos secos en la mejor hierba. Suponiendo siempre que el cultivador haya manicurado y secado lentamente su cosecha, la etapa del curado tardará otras 4 semanas en conseguir que la marihuana alcance sus niveles máximos de potencia y sabor.

Para ello habrá que ser paciente, pero al fin y al cabo, un material curado perfectamente es la definición de un material delicioso.

El buen vino y el buen whisky tienen que envejecer y los reservas siempre son los artículos más codiciados. De igual forma, los cogollos de cannabis bien curados están un escalón por encima de la hierba comercial secada rápidamente y la hierba cutre que circula por las calles. En lugar de en barricas, nuestra hierba reserva se cura en tarros de vidrio herméticos.

Un mes de curación, además de proporcionar niveles de THC máximos y potenciar los deliciosos aromas y sabores de tu hierba, también alargará el período de conservación de tu material hasta los 2 años, aunque el THC empieza a degradarse poco a poco tras unos 6-12 meses.

La clorofila es el enemigo, y el objetivo es usar un bote de cristal como hábitat para la cantidad justa de bacteria aeróbica, que se alimentará de la clorofila verde de la hierba y desaparecerá sin reproducirse.

Simultáneamente, los terpenos comenzarán a descomponerse, liberando sus sabores y aromas, a la vez que los niveles de THC se disparan hasta concentraciones máximas. Por supuesto, para conseguir el curado perfecto, la temperatura y la humedad han de controlarse rigurosamente.

Poder aplicar correctamente una técnica de curado es una habilidad interesante que cualquier tipo de cultivador debería añadir a su repertorio, desde dispensarios que quieran diferenciarse de su competencia con un producto superior, hasta el cultivador casero corriente, que siempre busca lo mejor y guarda su material en una prensa o en un armario, o por qué no, incluso bajo una baldosa suelta.

Curar es una habilidad imprescindible que sin duda deberías practicar si cultivas.

CÓMO CURAR COGOLLOS DE CANNABIS CORRECTAMENTE

Cómo curar cogollos de cannabis correctamentePara curar cogollos de marihuana correctamente, necesitarás las herramientas adecuadas. Bueno, en realidad, lo único que necesitas son unos cuantos tarros herméticos y quizás algún elemento para controlar la humedad por seguridad. Curar hierba se trata básicamente de liberar la humedad contenida en los cogollos. Sigue estos tres sencillos pasos para el curado:

1. Coloca los cogollos secos en un tarro hermético. No lo llenes demasiado, deja espacio suficiente para poder agitarlo suavemente y mover el contenido de vez en cuando.

2. Cierra el tarro y espera. Ábrelo una vez a la semana para controlar su evolución y dejar que se renueve el aire durante 10 minutos. Olfatea un poco los cogollos y, mientras no percibas ningún olor químico o desagradable ni detectes ningún síntoma de moho, estarás en la buena dirección.

3. Repite el paso anterior durante otras tres semanas, hasta alcanzar el mes de curado. Ahora fúmate un canuto y disfruta, porque ya tienes tus cogollos de marihuana perfectamente curados.

Durante todo el proceso anterior es imprescindible mantener una humedad relativa entre el 55 y el 65% y temperaturas entre 15 y 20ºC. Además, conserva los botes de vidrio en un sitio seco y oscuro, porque la luz degrada el THC y arruina el curado, así que un armario es el lugar perfecto. Las bolsitas de sílice son una forma muy cómoda de garantizar el microclima perfecto en tus tarros, sólo tienes que dejar uno junto con tu material.

SOLUCIÓN DE PROBLEMAS EN EL PROCESO DE CURACIÓN DE CANNABIS

Como mencionábamos al principio, antes incluso de comenzar tu proceso de curado, la hierba tendrá que estar perfectamente seca, es decir ni totalmente tiesa y crujiente ni demasiado húmeda, lo justo para tener un punto de elasticidad en los cogollos.

Una vez dicho esto, conviene aclarar que durante el proceso de curado algunos cogollos pueden liberar su humedad más rápido que otros, y una solución para equilibrar esto, es añadir unos cogollos frescos al tarro.

Mientras el nuevo material se cura y libera su humedad en el tarro, compensará el resto del material y corregirá el problema. Además, añadir una rodaja de limón o naranja puede ser igual de eficaz, y algunos dicen que hasta potencia los sabores también.

No intentes curar hierba húmeda, ni se te ocurra. A pesar de lo que cualquier aficionado pueda recomendar en internet. Si el cogollo tiene un exceso de humedad y lo dejas en un tarro, el desastre ocurrirá tarde o temprano. El moho puede hacer su aparición enseguida y el curado simplemente no tendrá lugar.

Tras una semana haciendo esta locura, un olor nauseabundo te recibirá al abrir los tarros. Puede que ya sea muy complicado salvar ese material, pero si los cogollos están demasiado húmedos, sácalos de los botes y ponlos en una bolsa de papel marrón durante unos cuantos días más a secar y cruza los dedos.