Fertilización foliar en plantas de cannabis


Fertilización foliar en plantas de cannabis

El cannabis, como cualquier otra planta, obtiene su energía mediante un proceso llamado fotosíntesis. En este proceso, diferentes ingredientes se combinan en las hojas para producir energía gracias a la luz.

Estos ingredientes presentan formas líquidas y gaseosas y su absorción o liberación se regula de forma similar a la que permite que los poros de la piel humana puedan absorber humedad. Los poros de la planta, o mejor dicho, los poros de las hojas, se llaman estomas.

Consisten en pequeños orificios circundados por dos células "de guarda", y en su conjunto pueden ayudar a la planta a absorber nutrientes y CO2 y liberar oxígeno.

Pulverizar abonos sobre los estomas puede ayudar a aliviar el estrés de la planta debidos a problemas nutricionales. Los fertilizantes pulverizados son entre tres y cinco veces más eficientes que los que se mezclan en el medio de cultivo.

Además, pueden facilitar el acceso de la planta a elementos como el hierro y el fósforo, elementos que no se pueden translocar. También ahorra tiempo y energía a la planta porque los nutrientes no tendrán que recorrer todo el camino desde el sustrato, subiendo por el tallo para llegar a las hojas.

Los fertilizantes se aplican exactamente en el lugar y el momento en el que se necesitan. Básicamente, la fertilización foliar es una forma rápida y efectiva de corregir los problemas de nutrición de tus plantas.

La fertilización foliar es el mejor amigo de los cultivadores de esquejes. Al clonar estás sacando esquejes de una planta madre, que al menos al principio, no tienen un sistema radicular propio completamente desarrollado. Obtener los nutrientes y minerales precisos puede ser muy complicado para esquejes jóvenes, aunque también para plántulas jóvenes.

Al fertilizar por vía foliar, la planta puede usar fácil y rápidamente los nutrientes aportados para ayudarle a desarrollar su propio sistema radicular cuanto antes y comenzar su fase vegetativa. Asegúrate de vigilar la aparición de despigmentaciones en las plantas jóvenes, y en caso de detectarlas, pulveriza una mezcla concentrada de agua y abono.

Aunque proporciona un empujón al crecimiento de tus plantas de cannabis, la fertilización foliar nunca podría ni debería sustituir a la aplicación de abonos por vías convencionales que actúan sobre el sistema radicular.

Si se combinan ambas fertilizaciones de manera equilibrada, deberían producir rendimientos superiores, más grandes y pesados, cuando llegue la cosecha.

CÓMO FERTILIZAR POR VÍA FOLIAR

Los pulverizadores de pistola son ideales para la fertilización foliar porque las pequeñas partículas serán más fáciles de absorber para tus plantas y simplifican la tarea de humedecer todas las plantas. Las gotas pequeñas también se evaporan más rápido, garantizando que las plantas se puedan secar y disminuyendo el riesgo de aparición de hongos.

Pulveriza las hojas hasta que estén cubiertas de manera uniforme y no olvides hacerlo también desde abajo, para asegurarte de que puedan recibir la mayor cantidad de abono posible.

Los fertilizantes líquidos constituyen la mejor elección para la fertilización foliar. En especial, los abonos que han sido diseñados para su uso en sistemas hidropónicos.

Pero los fertilizantes para sustrato también funcionan muy bien. Si puedes encontrar un fertilizante líquido que contenga micronutrientes, mucho mejor. Aunque tienes que tener en cuenta que la mayoría de fertilizantes deberían diluirse a aproximadamente el 50% de su potencia original. Un exceso de nutrientes podría quemar y rizar las hojas.

Esto podría resultar más dañino que beneficioso, pudiendo llegar a perjudicar gravemente a la planta o limitar su crecimiento. Para asegurarte de que la solución que estás pulverizando sobre tus plantas no sea demasiado concentrada, vigila la coloración de las hojas.

Si ves cualquier daño en las plantas, pulverízalas sólo con agua y vuelve a probar al cabo de unos días rebajando la concentración de la mezcla otro 50% (dejándola en un 25% de su potencia original).

CUÁNDO FERTILIZAR POR VÍA FOLIAR

El mejor momento para aplicar abonos por vía foliar es al principio del ciclo de luz de tus plantas, si cultivas en interior, o a primera hora del día cuando cultivas en exterior. Esto se debe a que los estomas se abren cuando perciben la luz, asegurándote además, de que la planta tiene tiempo de secarse antes de volverla a humedecer.

Deberías tener en cuenta que en climas más cálidos, con temperaturas superiores a 27 grados centígrados, los estomas se cierran para proteger a la planta del calor. Por eso deberías humedecer tu cultivo en las mañanas más frescas, cuando los estomas aún están abiertos.

Otra razón para no pulverizar a mitad del día, es que las gotas podrían provocar un efecto lupa y el sol causaría quemaduras en las hojas.

Cuando las plantas de cannabis pasan a la fase de floración, se recomienda parar la fertilización foliar. La humedad podría inducir la acumulación de nutrientes en los cogollos y acabar generando una cosecha con sabores demasiado fuertes.

Los residuos no habrán tenido tiempo de eliminarse o se habrán mezclado con la resina. También podría ser más complicado secar tu cosecha y aumentaría el riesgo de podredumbres o mohos en tu cuarto de cultivo.