Fertilización foliar en plantas de cannabis


Fertilización foliar en plantas de cannabis

En ocasiones, fertilizar las plantas de marihuana puede parecer una ardua tarea. Leer las etiquetas, medir los distintos tipos de abono, cambiar el fertilizante al pasar de la fase vegetativa a la floración, etc. ¿Y qué hay del exceso o la falta de fertilizante, o el bloqueo de nutrientes? ¿Y si te dijéramos que la pulverización foliar puede facilitarte mucho la fertilización de tus plantas? Antes de entrar en detalles, queremos destacar que la fertilización foliar no sustituye al abonado tradicional que se realiza a través de las raíces.

Pero ¿en qué consiste la fertilización foliar?

¿Qué es la fertilización foliar?

Como su nombre indica, la fertilización foliar consiste en abonar (suministrar nutrientes) las plantas a través de las hojas. ¿Pero cómo es esto posible? Para entender este proceso, primero debemos sumergirnos un poco en la biología.

Las plantas llevan a cabo un proceso maravilloso llamado fotosíntesis. Básicamente, es la forma en que las plantas procesan y transforman los nutrientes. Aunque los nutrientes están en el medio de cultivo (tierra, coco, hidroponía), la verdadera transformación se produce en las hojas. Aquí, los estomas (unos poros que se encuentran en la epidermis de las hojas) se abren y cierran para permitir el paso de gases. Las plantas usan dióxido de carbono y agua, junto con la luz, para sintetizar nutrientes. Como subproducto de este proceso se genera oxígeno.

Imagínate los estomas como si fueran los poros de nuestra piel. Los estomas expulsan agua mediante un proceso llamado "transpiración estomática", de forma muy parecida a como transpira nuestra piel. Pero también pueden absorber agua. La fertilización foliar aprovecha este mecanismo para suministrar nutrientes a los estomas mediante una pulverización de agua.

Se dice que este método es 3-5 veces más eficaz que la fertilización tradicional a través de las raíces. Pero ¿cómo beneficia a tus plantas de cannabis?

Fertilización foliar para la marihuana

Hay varias razones por las que usar este método. Y también hay casos en los que la fertilización foliar no es la mejor opción, y debería evitarse.

Ventajas de la pulverización foliar del cannabis

• Muy eficaz (en algunos casos, la absorción nutricional alcanza el 95%)
• Gran forma de remediar las deficiencias nutricionales
• Perfecto para lidiar con plagas, hongos o parásitos
• No produce una acumulación de nutrientes en el suelo, que podría causar un bloqueo de nutrientes
• Accesibilidad del hierro para las plantas (que de otro modo no estaría disponible en los sustratos con tierra o sin tierra)
• Los esquejes pueden beneficiarse mucho de la fertilización foliar

Inconvenientes de la pulverización foliar del cannabis

• Pulverizar líquidos sobre las hojas puede causarles quemaduras solares debido al efecto lupa
• Las mezclas de fertilizante que no se hayan disuelto bien pueden provocar quemaduras químicas y dañar el follaje
• Si la fertilización foliar se aplica durante la floración, el fertilizante puede contaminar los cogollos
• Dado que las pulverizaciones foliares están hechas a base de agua, pueden favorecer el desarrollo de moho

Inconvenientes de la pulverización foliar del cannabis

Cuándo empezar y dejar de aplicar pulverizaciones foliares a la marihuana

Es importante seguir ciertas pautas para aprovechar al máximo la fertilización foliar, así como al aplicar pulverizaciones foliares para combatir plagas, hongos, etc. No deberías añadir ningún tipo de estrés a tus plantas de marihuana.

Pulveriza las hojas solamente durante la fase vegetativa

Recomendamos rociar las hojas con una solución nutritiva diluida, únicamente durante la fase vegetativa. Esta etapa es cuando las plantas crecen y adquieren mayor tamaño con el paso de los días. La fertilización foliar es muy eficaz con los esquejes. Estos son muy vulnerables al principio, y necesitan toda su energía para desarrollar un buen sistema de raíces. Además, es difícil abonar los esquejes a través de las raíces cuando aún no las han desarrollado; por tanto, la fertilización foliar se convierte en algo fundamental.

Es aconsejable dejar de usar este método en la primera semana de floración. En cuanto los cogollos empiecen a desarrollarse, no deberías arriesgarte a rociar ningún producto a su alrededor, ya que podrían contaminarse.

Aplica la pulverización foliar por la "mañana"

También hay ciertas pautas sobre el mejor momento del día para aplicar el abonado foliar. Los estomas están abiertos a primera hora de la mañana, cuando la primera luz del día incide sobre las plantas. Lo mismo ocurre en los cultivos de interior, aunque la "primera hora de la mañana" de tus plantas podría no coincidir con la tuya, dependiendo del horario en que enciendas las luces. Independientemente del tipo de cultivo que hagas, recomendamos pulverizar las hojas a primera hora de la mañana o cuando se enciendan las luces.

¿Recuerdas la transpiración estomática que hemos mencionado antes? Cuando hace calor, hacia el mediodía, los estomas se cierran para conservar el agua y la humedad. Por tanto, sería contraproducente rociar las hojas cuando los estomas están cerrados, ya que esto impediría la absorción de los nutrientes.

Por otro lado, aplicar la pulverización foliar cuando la luz es intensa y directa provocará quemaduras solares en las hojas. Esto se debe al efecto lupa; las gotas de agua sobre las hojas actúan como una lupa, haciendo que la luz sea mucho más potente. Si rocías las hojas durante las horas más cálidas del día (ya sea para abonarlas, combatir una infestación o simplemente regarlas), podrían quemarse fácilmente.

Cómo aplicar la fertilización foliar al cannabis

Paso 1: escoge los fertilizantes que prefieras. Los abonos líquidos, especialmente los diseñados para cultivos hidropónicos, funcionarán mejor en forma de infusión. Si no tienes fertilizantes hidropónicos, también puedes usar abonos líquidos para cultivos en tierra. Hay montones de formas de hacer una pulverización foliar, con diferentes compuestos activos (aceite de neem, té de compost, algas, calcio, hierro, etc.). Todos ellos tienen diferentes proporciones de agua y nutrientes. Sugerimos usar un potenciador del crecimiento para la fase vegetativa, con micronutrientes añadidos si no vas a usar la pulverización para tratar una deficiencia o plaga concreta.

Paso 2: añade aproximadamente el 50% de la dosis recomendada a un pulverizador, y rellénalo con agua.

Paso 3: pulveriza las hojas a primera hora de la mañana si cultivas en exterior, o cuando enciendas las luces si cultivas en interior.

Paso 4: rocía generosamente las hojas y los tallos (aquí también hay estomas). ¡Y no olvides pulverizar la cara inferior de las hojas!

Paso 5: si no sabes con certeza la potencia de la mezcla nutritiva, rocía primero unas cuantas hojas y observa cómo reaccionan. Si se enrollan o se decoloran, diluye la mezcla un 50% más (es decir, un 25% de la concentración original).

Fertilización foliar e hidroponía

Hemos explicado la fertilización foliar y cómo puede ser beneficiosa para tus plantas, pero ¿qué hay de la hidroponía? La fertilización foliar básicamente es una mezcla de agua y nutrientes que se aplica a las plantas. Esto suena muy parecido a la hidroponía, ¿verdad?

Si es la primera vez que oyes esta expresión, la hidroponía consiste en cultivar plantas en un medio sin tierra. El medio de cultivo puede ser simplemente agua; o, para dar más soporte, puedes usar fibra de coco, lana de roca, guijarros de arcilla, perlita, etc. Entonces, los nutrientes se añaden al agua y se absorben por las raíces, como en los cultivos tradicionales en tierra.

Dicho esto, la fertilización foliar también puede usarse en hidroponía. Los sustratos sin tierra son más susceptibles a las fluctuaciones de pH, y las plantas de marihuana son bastante exigentes en lo que respecta al pH. En hidroponía, el rango de pH ideal se sitúa entre 5,5-6,1 (el pH perfecto es de 5,8). Dentro de este rango, las plantas absorben los nutrientes con mayor eficacia.

El valor del pH tiende a oscilar, especialmente en un sistema hidropónico. Es mucho más fácil que se produzcan deficiencias nutricionales si el pH del sustrato está lejos del rango ideal. Las pulverizaciones foliares te pueden ayudar bastante. Mientras haces un lavado de raíces e intentas remediar un bloqueo de nutrientes, puedes seguir aplicando los nutrientes adecuados a través de las hojas. Lo mismo ocurre con una deficiencia nutricional concreta, o si intentas erradicar una plaga.

¿Es efectiva la fertilización foliar del cannabis?

En general, la fertilización foliar es una forma muy eficaz de nutrir las plantas de cannabis. En comparación con la fertilización tradicional a través de las raíces, el método foliar es 3-5 veces más eficaz a la hora de proporcionar macro y micronutrientes a las plantas. ¡En algunos casos se han conseguido tasas de absorción de hasta el 95%!

También es importante recordar que el abonado foliar no sustituye a la fertilización normal, y el sistema de raíces de tus plantas necesitará toda la ayuda posible para crecer y prosperar. Un sistema de raíces robusto equivale a una planta robusta.

La pulverización foliar es una técnica que puede ayudarte en momentos de necesidad. Si tienes que remediar deficiencias nutricionales, bloqueos de nutrientes o plagas/enfermedades, este eficaz método ayudará a tus plantas a recuperarse. ¡Y no olvides diluir la mezcla y observar cómo responden tus plantas!