Cultivar cannabis en sustrato en interior


Cultivar cannabis en sustrato en interior

La forma en la que el cannabis se desarrolla en la naturaleza es al aire libre, bajo la luz del sol y en tierra. La mayoría de la gente escoge el sustrato como medio para su primer cultivo de cannabis, empezando por lo básico y confiando en nuestros miles de años de experiencia en la agricultura.

Este método básico es tan eficaz que incluso cultivadores veteranos optan por el sustrato como medio para sus plantas. Siendo un recurso tan utilizado hay creencias erróneas muy extendidas de que lo único necesario es hacerse con un buen sustrato, dejar tu planta en él y eso es todo. Sin embargo, las cosas no funcionan así y tendrás que prestar atención a cada detalle para sacar el máximo partido a tu sustrato y, por tanto, a tu cultivo de cannabis.

LO BÁSICO, VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Cuando el cannabis crece en la tierra en exterior irá desarrollando sus raíces libremente, en busca de agua y nutrientes. En cultivos de interior, el espacio radicular será mucho más limitado y es tarea del cultivador aportar a la planta el agua y los nutrientes mencionados. No sólo eso, sino que el tamaño del sistema radicular de la planta determinará el tamaño potencial del ejemplar. Es decir, cuanto más grande la maceta, más crecerán tus plantas y además lo harán con mayor facilidad.

Debido al hecho de que las raíces de cannabis tienen un espacio finito para crecer en interior, tendrás que asegurarte de que dispongan de un sustrato de buena calidad o una mezcla con base sustrato para ofrecer a tus plantas condiciones de desarrollo óptimas. Un sustrato de buena calidad debería presentar una buena aireación, tendrá que estar a una temperatura agradable de en torno a 20ºC y tener un pH con valores entre 5,8 y 6,5. Además, el agua debería seguir un ciclo adecuado y drenarse a menudo para que no se estanque.

También deberías tener en cuenta la composición NPK del sustrato, es decir la concentración de nitrógeno, fósforo y potasio. Son los tres nutrientes esenciales que la planta necesita a lo largo de su ciclo de vida. Usar un sustrato ya fertilizado o no es decisión tuya, ya que ambas son opciones válidas.

La mayor ventaja del sustrato es que es barato y fácil de usar y mantener. Es más permisivo que otros medios y, a diferencia de otros métodos más complicados como la hidroponía, no tendrás que trabajar con tanta precisión. Cultivar en sustrato es la norma y dispones de una gran base de conocimientos con los que detectar y solucionar problemas frecuentes.

En el lado negativo, la tierra es sucia y ocupa bastante espacio. Sería una buena idea esterilizar tu sustrato para eliminar rastros de plagas e insectos que podrían habitarlo sin que te des cuenta. Y si tienes limitaciones de espacio, también sería interesante valorar alguna otra alternativa al sustrato.

TIPOS DE MEDIOS CON BASE DE SUSTRATO

Los sustratos se suelen componer de tres tipos de partículas minerales y materiales orgánicos, como por ejemplo, materia vegetal descompuesta. Los tres tipos diferentes de partículas minerales, ordenados por tamaño, son la arena, el limo y la arcilla. Además de su tamaño, difieren en dureza, su capacidad para retener agua y nutrientes y otras características.

Pero la mayoría de medios con base sustrato tienen al menos uno de estos elementos en su composición. Por ejemplo, la marga es un sustrato estándar que se puede encontrar fácilmente en tiendas y es ideal para cultivar cannabis, además de ser habitual en jardinería y agricultura. La composición de arena, limo y arcilla de la marga es de 40:40:20 y representa una referencia con la que diferenciar distintos tipos de sustrato.

Otro aspecto que debería mencionarse cuando se analizan diferentes tipos de tierra es el "súper sustrato". El súper sustrato es un tipo de suelo orgánico único, que intenta imitar las condiciones del suelo natural. Se utiliza compost para conseguir un entorno con gran actividad microbiológica que satisfará todas las necesidades nutricionales de tus plantas, ya que este sustrato "vivo" aportará todos los elementos que tu cultivo requiere. Sin embargo, preparar súper sustrato es un proceso complicado al que hay que dedicar mucho tiempo, alrededor de dos meses, así que no es aconsejable para principiantes.

Como puedes ver, mezclar tu propio sustrato no debería ser complicado. Lo único que tienes que hacer es decidir qué ingredientes utilizar y en qué proporciones. Esto dependerá de lo que quieras cultivar y cómo quieres que se comporte tu medio (más ácido o más alcalino, mejor drenaje o mejor retención de agua y nutrientes, etc.).

NUTRIENTES DEL SUSTRATO

NUTRIENTES DEL SUSTRATO

Gracias a su composición orgánica, los suelos naturales contienen una cantidad de nutrientes suficiente para que las plantas se desarrollen con éxito. Sustancias como restos animales, excrementos y materia vegetal en descomposición proporcionan al suelo todos los nutrientes que las plantas necesitan, pero requieren de procesos adicionales antes de descomponerse y estar listos para ser absorbidos por las raíces. Gusanos, insectos y agua contribuyen a acelerar el proceso de descomposición.

Por desgracia, en cultivos de interior es muy complicado reproducir estas condiciones (como ya mencionamos, preparar súper sustrato exige esfuerzo y dedicación). Pero puedes decidir cultivar tus plantas en sustratos ricos en nutrientes que se adapten a sus necesidades. Presta atención a la composición NPK de los sustratos, asegurándote de usar uno con las cantidades adecuadas de cada elemento. Un aspecto importante a valorar respecto a la fertilización del sustrato es que el pH estará directamente correlacionado con la absorción de dichos nutrientes. Los valores óptimos de pH maximizarán la asimilación de nutrientes y puedes usar sales de Epsom o tiza para controlar el pH de tu medio.

El ser humano ha plantado en tierra desde hace miles de años y la sabiduría atesorada en torno al cultivo de plantas en tierra es inmensa. Todavía es el medio de cultivo más habitual y el cannabis no iba a ser diferente. Desde principiantes hasta profesionales, muchos cultivadores escogen el sustrato como medio porque es barato, fácil de usar y muy efectivo. Aún así, es necesario cuidar y preparar cualquier sustrato para maximizar y aprovechar todo su potencial. Como con casi todo en la vida, trátalo con cariño y te recompensará.