¿Qué es el CBD (Cannabidiol)?


¿Qué es el CBD (Cannabidiol)?

El CBD es considerado a menudo como el cannabinoide que ha contribuido a la legalización del cannabis terapéutico en muchos países. Pero, ¿qué es exactamente el CBD? ¿Cómo se produce y qué aplicaciones tiene como medicamento?

El CBD, o cannabidiol, es uno de los al menos 113 cannabinoides presentes en el cannabis. Al igual que otros cannabinoides, el CBD interactúa con el sistema endocannabinoide de nuestro cuerpo cada vez que consumimos cannabis o un producto cannábico como un concentrado o un comestible.

El sistema endocannabinoide consta de dos receptores principales (CB1 y CB2) y juega un papel fundamental en la mediación de una serie de procesos fisiológicos, como el apetito, la memoria, la sensación de dolor o el estado de ánimo, entre otros.

Además, el sistema endocannabinoide también produce sus propios cannabinoides, como la anandamida, que se produce tras el ejercicio físico y se considera culpable del "subidón del corredor".

El CBD, a diferencia del THC (o tetrahidrocannabinol) es un cannabinoide no psicotrópico, es decir, no produce efectos psicoactivos. Es el segundo cannabinoide más abundante en el cannabis y normalmente se encuentra en concentraciones superiores en las plantas de cáñamo, que a su vez contienen concentraciones de THC inferiores.

LAS PROPIEDADES TERAPÉUTICAS DEL CBD

El cannabidiol se ha convertido en el principal argumento a favor de la legalización de la marihuana medicinal, puesto que la investigación reciente demuestra su gran potencial terapéutico.

A continuación analizamos en profundidad cómo el CBD puede ayudar en el tratamiento de ataques y convulsiones provocados por la epilepsia. También veremos cómo este cannabinoide puede aliviar también dolores, ansiedad y náuseas.

EL CBD EN EL TRATAMIENTO DE LA EPILEPSIA

EL CBD EN EL TRATAMIENTO DE LA EPILEPSIA

El cannabidiol acaparó titulares por primera vez hace unos años como posible tratamiento para la epilepsia refractaria.

En 2013, la historia de Charlotte Figi dejó a todo el mundo impresionado.

Charlotte nació en 2006 y fue diagnosticada con el síndrome de Dravet, un tipo de epilepsia grave que le provocaba hasta 400 ataques a la semana. Cada ataque podía durar una media hora.

Los padres y los doctores de Charlotte empezaron a administrarle un tratamiento con un extracto rico en CBD (conocido ahora como Charlotte's Web). Este extracto era elaborado en Colorado, Estados Unidos, por un grupo de cultivadores de cannabis conocido como los Stanley Brothers. En su primera semana de tratamiento, Charlotte no sufrió ni un sólo ataque.

La historia de Charlotte no es única. Desde que se hizo famosa en 2013, miles de pacientes con problemas similares han salido a la luz para declarar que tratan con éxito sus síntomas gracias a extractos cannábicos ricos en CBD como Charlotte's Web.

Pero las pruebas de la eficacia anticonvulsiva del CBD no son meramente anecdóticas. Uno de los estudios más significativos acerca del CBD como tratamiento para la epilepsia se publicó en The Lancet en 2015.[1]

Orrin Devinsky, un neurólogo de la Universidad Médica Langone de Nueva York, y su equipo de investigadores, reclutaron a 214 pacientes que sufrían el síndrome de Dravet, de Lennox-Gastaut y otros tipos de epilepsia refractaria.

Los pacientes fueron tratados con un extracto de CBD al 99% y monitorizados durante 12 semanas. Los pacientes recibían el extracto de CBD junto con sus medicaciones convencionales y el estudio era abierto, es decir, los participantes sabían perfectamente lo que se les estaba administrando.

El estudio descubrió que el extracto de CBD reducía los ataques motores en un 36,5%, mientras el 2% de los pacientes dejaban de tener ataques por completo. Sin embargo, también se menciona que el 79% de ellos experimentaban efectos secundarios debido al consumo del extracto, algo que analizaremos más adelante.

Teniendo en cuenta estos resultados, Devinsky y su equipo de investigadores concluyeron que el CBD puede contribuir a reducir la frecuencia de los ataques en pacientes con epilepsia especialmente resistente a los tratamientos. También concluían que el cannabinoide es seguro para su aplicación en niños y adultos jóvenes, pero es necesario seguir investigando para confirmar estas hipótesis.

Otros estudios han obtenido resultados similares. En 2016, por ejemplo, un estudio israelí (publicado en "Seizure", la revista de la Asociación Británica de la Epilepsia) analizaba el efecto del CBD en sujetos de hasta 18 años de edad con dificultades para tratar su epilepsia.

El estudio incluía 74 pacientes (entre 1 y 18 años) con casos de epilepsia resistentes a 7 o más medicamentos anticonvulsivos. Los pacientes fueron tratados con un extracto que contenía una proporción de CBD frente a THC de 20 a 1 durante al menos 3 meses. La frecuencia de sus episodios fue comunicada por sus padres durante las visitas clínicas.

El estudio descubrió que el 89% de los niños experimentaba una reducción significativa de sus ataques. Un 18% de ellos apreciaba un descenso en la frecuencia de entre un 75 y un 100%. Sólo el 5% de los pacientes declaró un empeoramiento de sus ataques.

Los investigadores llegaron a la conclusión de que el CBD es una alternativa prometedora como tratamiento para niños que sufren epilepsia refractaria y debería continuar estudiándose.

EL CBD PARA EL ALIVIO DEL DOLOR

EL CBD PARA EL ALIVIO DEL DOLOR

La investigación sugiere que el CBD podría ayudar a aliviar el dolor al inhibir la transmisión de sus señales en el cuerpo. Un estudio de 2012 publicado en la Revista de Medicina Experimental descubrió que el CBD suprimía los dolores inflamatorios y neuropáticos en roedores con tolerancia a tratamientos convencionales.[2]

En 2007, un metaanálisis también reveló que el Sativex, un espray bucal muy popular con una ratio de CBD:THC de 1:1, reducía el dolor neuropático en pacientes con esclerosis múltiple.[3] Estos resultados indican que el CBD puede jugar un papel importante en la gestión del dolor asociado a diversas enfermedades, como la artritis, la fibromialgia o incluso el cáncer.

EL CBD Y LA ANSIEDAD

El CBD ha mostrado poder tratar la ansiedad tanto en animales como en humanos. Un informe llevado a cabo en 2012 por el departamento de psiquiatría de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, muestra que este cannabinoide contribuye al tratamiento de individuos con trastornos de ansiedad social y sugiere que también podría tener aplicaciones en trastornos obsesivos compulsivos, por estrés postraumático y otras enfermedades relacionadas con la ansiedad.

En 2011, un estudio publicado en Neuropsicofarmacología también descubrió que el CBD reducía significativamente la ansiedad, el deterioro cognitivo y el malestar en pacientes con fobias sociales observadas al hablar en público.

EL CBD Y LAS NÁUSEAS

El CBD y el THC, los dos principales compuestos del cannabis, han demostrado poder reducir las náuseas y los vómitos en estudios tanto con animales como con humanos. Un estudio de 2012, por ejemplo, descubrió que el CBD posee propiedades antieméticas cuando se administra en ratas.[4]

¿EL CBD PRODUCE EFECTOS SECUNDARIOS?

Aunque el CBD se suele considerar apto para el consumo humano, la mayoría de estudios y fuentes citadas anteriormente reconocen la existencia de ciertos efectos secundarios.

El estudio de Devinsky y sus colegas en 2015 (mencionado aquí), por ejemplo, señalaba que el 79% de los participantes en el ensayo experimentaron efectos adversos producidos por el CBD.

Estos efectos secundarios se manifestaban en un descenso del apetito, diarreas, insomnio, fatiga y hasta convulsiones.

Otros efectos secundarios observados tras el consumo de CBD incluyen sequedad bucal, disminución de la presión sanguínea, mareos y somnolencia.

Si el CBD se consume fumando, el paciente experimentará los mismos efectos adversos asociados con el tabaco.

¿CÓMO SE ADMINISTRA EL CBD?

¿CÓMO SE ADMINISTRA EL CBD?

El CBD se puede administrar de diversas maneras. La mayoría de pacientes medicinales consumen aceites ricos en CBD como Charlotte's Web, administrados por vía oral mediante un cuentagotas. Otros pacientes prefieren añadir estos aceites a sus comidas o bebidas.

Fumar es un método frecuente de consumo de marihuana medicinal, especialmente variedades ricas en CBD, aunque no es el más recomendable. Se sabe que el humo del cannabis contiene muchas de las sustancias químicas del humo del tabaco y conlleva los mismos riesgos para la salud asociados al consumo de cigarrillos.

Vaporizar también se ha convertido en una vía de administración muy popular para el cannabis terapéutico. Los vaporizadores están pensados para extraer los cannabinoides y los terpenos del cannabis sin llegar a quemar la materia vegetal o el concentrado utilizado. Así permiten al consumidor evitar muchos de los riesgos para la salud asociados con la acción de fumar.

Los comestibles son otra forma interesante de consumo de cannabis medicinal. Los comestibles cannábicos se elaboran cocinando con aceites o mantequillas de marihuana para suplementar una comida o aperitivo con cannabinoides como el THC y el CBD.

¿CÓMO DOSIFICAR EL CBD?

Aunque la investigación acerca del CBD y sus aplicaciones terapéuticas está creciendo, todavía no existe un consenso entre profesionales de la salud sobre la cantidad de CBD que representa una dosis.

Es importante mencionar que la dosificación depende de una serie de factores, como la potencia del extracto que se está consumiendo, la enfermedad a tratar y la respuesta de cada organismo al CBD.

CBD: EL CANNABINOIDE MEDICINAL

Aquí tenéis: un análisis completo sobre el CBD, el cannabinoide que contribuyó a popularizar el cannabis medicinal.

Aunque muchos de los estudios acerca del CBD y otros cannabinoides no llegan a ser concluyentes, existen pruebas suficientes que muestran que el cannabis tiene potencial para cambiar la forma en la que tratamos multitud de enfermedades y convertirse en una alternativa sólida a algunos de los tratamientos actuales para estos diagnósticos.

Recuerda, este artículo se ha escrito exclusivamente con fines informativos. Si te planteas probar el CBD para tratar alguna enfermedad concreta, consulta siempre a tu médico antes.

Referencias

  1. ^ The Lancet, Cannabidiol in patients with treatment-resistant epilepsy: an open-label interventional trial, recuperado January-16-2019
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  2. ^ NCBI, Cannabinoids suppress inflammatory and neuropathic pain by targeting α3 glycine receptors., recuperado January-16-2019
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  3. ^ NCBI, Meta-analysis of cannabis based treatments for neuropathic and multiple sclerosis-related pain., recuperado January-16-2019
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  4. ^ NCBI, Cannabidiol, a non-psychotropic component of cannabis, attenuates vomiting and nausea-like behaviour via indirect agonism of 5-HT(1A) somatodendritic autoreceptors in the dorsal raphe nucleus., recuperado January-16-2019
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