¿Qué hacer con una planta de marihuana macho?


¿Qué hacer con una planta de marihuana macho?

En este artículo te sugerimos varias alternativas para aprovechar tus plantas masculinas. La mayoría de cultivadores de cannabis suelen descartar sus ejemplares macho y olvidarse de ellos. El motivo es evidente. Los machos no producen cogollos, y cultivarlos supone un riesgo de polinización, mientras las plantas femeninas tienen la mayor concentración de THC.

Pero, además de proporcionar polen para producir semillas, hay una serie de usos interesantes para una planta masculina, y podría valer la pena explorar alguna de estas alternativas. Pero primero veremos por qué los machos son esenciales para cualquier programa de cría.

USAR MACHOS PARA PRODUCIR SEMILLAS Y CREAR CEPAS DE CALIDAD

Una planta macho puede identificarse en las primeras etapas de su crecimiento. Los ejemplares masculinos desarrollarán pequeñas bolitas debajo de los tallos. En términos generales, la única forma eficaz de determinar la calidad de un macho es analizar las cualidades trasladadas a su descendencia y conservar las plantas y las semillas que ofrecen los mejores resultados.

Los programas de cría controlada son necesarios para proporcionar el mejor polen a las plantas femeninas. Dado que los machos supondrán la otra mitad de los genes de la planta resultante, es importante seleccionar aquellos que muestren las mejores cualidades para conseguir trasladarlos al fruto de ambos ejemplares.

Normalmente, las hembras se cruzan con diversos machos para seleccionar las semillas que dan lugar a las mejores plantas, con las características deseadas. Por eso se seleccionan los machos basándose en la calidad de las plantas femeninas que producen.

Aunque no está demostrado, a menudo se seleccionan las plantas masculinas en función de su potencia, ya que este método suele dar los mejores resultados. En general, las plantas masculinas se escogen por su vigor de crecimiento, resistencia a mohos y plagas, salud general y tendencia al hermafroditismo. Cualidades que pueden marcar la diferencia en cuanto a la potencia o el sabor del cogollo resultante, pero que no son fáciles de identificar, ya que su propio fenotipo no siempre presenta las mismas características que la expresión fenotípica de una hembra. Normalmente se acepta que un macho potente es el más efectivo.

Los cultivadores utilizan diferentes métodos para valorar la potencia de un macho, como pellizcar flores y hojas para liberar su aroma. Aunque esta técnica no está científicamente probada, se acepta como fiable para comprobar su calidad.

LOS MACHOS PERMITEN EVOLUCIONAR LAS HEMBRAS

LOS MACHOS PERMITEN EVOLUCIONAR LAS HEMBRAS

Las plantas de cannabis son únicas, porque son unas de las escasas especies del reino vegetal que son dioicas, es decir, dan lugar a ejemplares masculinos y femeninos. Esto ofrece la oportunidad de cruzarlas y crear variedades basándose en las cualidades más favorables de cada planta.

Así se consigue que la planta mantenga consistencia genética, ya que cada ejemplar puede ser único, mientras las especies hermafroditas o monoicas producen ADN idéntico al de sus antecesores. Por eso son menos diversas, con menos variaciones, ya que el retrocruzamiento debilita su composición genética.

La autopolinización también es posible en plantas de cannabis masculinas o femeninas si están sometidas a estrés o condiciones desfavorables, por lo que se convierten en hermafroditas o monoicas. Esto permite la supervivencia de la planta, sin embargo, las cepas pueden presentar tendencia dioica cuando las condiciones del entorno son más favorables. Es decir, las plantas masculinas son cruciales para la supervivencia y viabilidad del cannabis, otra razón para cultivar un macho y mantener tus plantas sanas y felices.

LOS MACHOS SON PLANTAS COMPLEMENTARIAS IDEALES

El cannabis es una gran planta complementaria. Además de limitar el crecimiento de especies no deseadas, tienen la capacidad de repeler determinadas plagas e insectos, como gusanos del algodón, orugas del repollo, escarabajos y hongos de la patata, larvas de las raíces y de cucaracha. También mantienen a raya a nematodos perjudiciales como: Globoderas, Meloidogynes y Heterodera glycines.

Esto se debe a la presencia de compuestos antibacterianos y antimicrobianos en sus flores, que se han utilizado para producir diversos repelentes y pesticidas a lo largo de la historia.

El cannabis produce grandes cantidades de terpenos y teóricamente es la razón por la que son un repelente tan eficaz. Los cultivadores intercalan muchas veces algún macho en sus huertos por esta misma razón. En países donde el cultivo es legal, muchos cultivadores incluso intercalan plantas masculinas y femeninas en sus plantaciones.

Eso sí, normalmente lo hacen a una distancia suficiente para obtener una cosecha con semillas, pero con algunas flores femeninas todavía aptas para consumir, mientras consiguen semillas para la siguiente temporada. Este resultado también se puede alcanzar con un armario de cultivo con pantallas, para los cultivadores más tenaces.

LOS MACHOS SÍ PRODUCEN CANNABINOIDES

Mucha gente todavía cree que las plantas masculinas no contienen cannabinoides, cuando en realidad, los experimentos han demostrado que los machos presentan concentraciones significativas.

Los machos poseen glándulas productoras de resina como las de las hembras. Sobre todo en las hojas más pequeñas de la parte superior, en las anteras y en los sépalos. Un estudio sobre la variedad tailandesa original, mostraba que los machos contenían una ratio de THC respecto a CBD de 1 a 9. Ahora la comunidad cannábica ya es consciente de que los machos presentan contenidos de THC similares o superiores en las hojas, mientras en sus flores sus concentraciones sí son significativamente inferiores.

CREA CONCENTRADOS Y HACHÍS CON TUS MACHOS

Cultivadores y criadores suelen experimentar mucho con sus plantaciones. Es un hecho reconocido que se utilizan machos para elaborar diversos concentrados, hachises, aceites o comestibles, como la cannabutter, aunque los efectos psicoactivos de este material no son perceptibles.

En las plantas de cannabis masculinas, la producción de resina suele ser bastante baja. Pero existe, y se puede extraer usando butano o hexano, si bien es cierto que probablemente necesites una gran cantidad de plantas para que valga la pena.

La resina de las plantas macho también se puede encontrar en tu hachís habitual. A veces porque no es posible seleccionar todas las plantas masculinas, por lo que se cuelan en el proceso, o se cosechan junto con las plantas femeninas. Este tipo de circunstancias no suele producirse en lugares como Marruecos o el Líbano, donde se cultivan grandes extensiones de marihuana.

USA TUS MACHOS PARA PREPARAR UN ZUMO VEGETAL SALUDABLE

Las plantas macho contienen los mismos ácidos cannabinoides que las plantas hembra, en menores cantidades y concentraciones. Puedes extraer los jugos de la misma forma que harías con las plantas femeninas, pero asegúrate de retirar los tallos más gruesos y las hojas más grandes, ya que tendrán demasiada clorofila. Esto debería reducir su acidez. Así podrás disfrutar de una bebida saludable sin efecto psicoactivo alguno.

APROVECHA LAS FIBRAS DE TUS PLANTAS MASCULINAS

APROVECHA LAS FIBRAS DE TUS PLANTAS MASCULINAS

Los agricultores suelen separar las plantas masculinas de las femeninas para someterlas a procesos de tejido diferentes para cada sexo. Esto se debe a que la planta masculina ofrece una resistencia y flexibilidad superiores, mientras las fibras femeninas son más fuertes. Por eso las fibras de cáñamo masculino son más finas y suaves.

Tradicionalmente, los machos se usan para tejidos de mayor calidad, como toallas y sábanas, mientras las plantas femeninas se utilizan para producir lienzos y telas más resistentes. Las plantas macho también presentan un mayor contenido de fibras.

Desde el siglo XVI a.C., se considera que las plantas macho producen la mejor fibra, como se menciona en textos chinos que datan de esa época. Esta teoría se demostró de diversas formas, cuando un estudio húngaro de los años 90 investigaba las propiedades de la fibra de cada género y descubrió que ambas presentaban diferencias significativas.

¡QUÉDATE TUS MACHOS!

En definitiva, existen muchas aplicaciones para las plantas de cannabis masculinas más allá de la reproducción. Ya sea en el jardín, como suplemento saludable o para producir diversos materiales con fibras de cáñamo. Siempre hay una buena razón para tener un par de machos creciendo en tu jardín.