Cómo construir un invernadero para cultivar marihuana


Cómo construir un invernadero para cultivar marihuana

¿Alguna vez has pensado en construir tu propio invernadero de marihuana? Hay pocas cosas más satisfactorias que cultivar hierba en la comodidad de tu propio jardín. Para garantizar los mejores resultados, lo mejor es construir un invernadero casero. Aquí te presentamos nuestra guía detallada.

¿A que estaría bien tener un invernadero de marihuana? Vaya lujazo poder disfrutar de tu propia plantación de hierba mágica en el jardín de tu casa, ¿no?

Un invernadero sirve para mucho más que dar cobijo a tus queridas plantas. También es un santuario que te ayuda a proporcionarles la luz y los fertilizantes adecuados. Y si quieres mantener tu cultivo en secreto, los invernaderos son ideales para conseguirlo.

Es posible que en este momento te surjan ciertas dudas. ¿Por qué cultivar marihuana en invernadero? ¿Se puede construir un invernadero desde cero? ¿Qué materiales necesitas? ¿Es un proyecto caro?

En este artículo abordamos todas estas cuestiones importantes. Y también proporcionamos información esencial sobre los invernaderos de marihuana, desde qué lámparas de cultivo utilizar y cómo optimizar el flujo de aire, hasta la mejor forma de regar tus plantas. Y por último, te explicamos cómo montar tu propio invernadero de marihuana casero.

¿Por qué construir un invernadero para cultivar hierba?

Ya hemos visto las principales ventajas de los invernaderos de marihuana, pero ahora vamos a analizarlas con más detalle.

Un invernadero es básicamente un entorno controlado que permite manipular ciertos factores para estimular el crecimiento y desarrollo de las plantas. Quienes cultivan en invernaderos pueden controlar la humedad, el riego, la fertilización, la temperatura y la iluminación, y aprovechar la luz natural del sol.

En cuanto a su función protectora, un invernadero protege a las plantas del mal tiempo, lo que ahorra preocupaciones durante épocas de sequía o lluvia. El cultivo de marihuana en invernadero también impide que algunos depredadores, como los animales carroñeros, se alimenten de tu hierba.

Cómo construir un invernadero para marihuana: aspectos importantes

Para montar un invernadero se necesita una planificación minuciosa, y hay que tener en cuenta numerosos factores antes de embarcarte en este proyecto.

Si ya estás construyendo tu propio invernadero, o te atrae la idea de cultivar hierba en uno, estos son los principales aspectos que debes considerar.

Diseño

En función de su estructura, los invernaderos pueden ser adosados, capillas, tipo túnel y con aros. Los dos últimos tienen forma curva y se construyen con unos armazones metálicos básicos y cubiertas de plástico, mientras que los dos primeros tienen tejados triangulares y están hechos de fibra de vidrio.

Hay cuatro tipos de invernadero. Los más baratos son los invernaderos pequeños y plegables, que son más adecuados para los aficionados que disponen de poco espacio, y consisten en un marco metálico básico con una cubierta de plástico, y estantes para colocar las plantas. La entrada/salida es una puerta con cremallera.

El segundo tipo son los invernaderos más grandes que tienen una estructura parecida a los plegables, pero suelen ser más espaciosos, en los que se puede entrar físicamente. Es la opción ideal si tienes un patio o jardín grande y un presupuesto ajustado.

El tercer tipo son los politúneles. Estos invernaderos en forma de túnel ofrecen mucho más espacio, por lo que son los favoritos de los cultivadores comerciales. También son mucho más caros (unas cuatro veces) en comparación con los dos tipos anteriores, pero la calidad se paga.

Y por último tenemos los invernaderos profesionales al aire libre, que están construidos con armazones de aluminio robustos y paneles de policarbonato. No son solo más duraderos, sino que además ofrecen una transmisión luminosa eficiente y mayor protección contra los elementos de la naturaleza. Es el invernadero más caro, ya que cuesta unas cinco veces más que los politúneles.

El mejor para principiantes es el invernadero plegable básico. Si vas a cultivar hierba solamente para consumo personal o para compartirla con unos cuantos amigos, es la opción más razonable en lo que respecta a estructura, esfuerzo y precio.

Ubicación

La ubicación es un factor clave a la hora de construir un invernadero. Lo ideal es montarlo en un sitio en el que las plantas puedan recibir unas 10-12 horas de luz solar directa todos los días.

Por eso, tendrás que procurar que esté orientado hacia donde sale el sol. Asegúrate de que la luz no esté obstruida por árboles o edificios altos.

El espacio interior también es un factor importante. Deberás poder moverte con comodidad y colocar tus plantas a una distancia de unos 15-30cm unas de otras.

Flujo de aire y riego

Todos los cultivadores con experiencia saben que el aire fresco y una humedad adecuada son fundamentales para el desarrollo sano de las plantas. Las plantas de marihuana prefieren una humedad distinta en función de la etapa en la que se encuentren: 60-70% durante la fase vegetativa, y menos del 50% durante la floración. Una humedad demasiado baja puede frenar el crecimiento, pero un exceso de humedad dentro del invernadero podría causar la aparición de moho.

Con un termómetro y un higrómetro obtendrás unas lecturas más precisas tanto de la humedad como de la temperatura. Son dos herramientas económicas y una buena inversión si cultivas en un invernadero.

Para garantizar una buena ventilación y circulación del aire, utiliza un ventilador oscilante que cumpla la siguiente regla de oro: los ventiladores y extractores deberán tener un CFM superior a los pies cúbicos del invernadero.

En lo que respecta a la colocación de los ventiladores, tendrán que proporcionar aire tanto por encima como por debajo del dosel de las plantas. Esto evita que el aire caliente quede atrapado, lo que podría causar un aumento de temperatura y humedad.

Para regar las plantas, la mejor opción es un sistema automatizado como el riego por goteo, que garantiza una distribución uniforme del agua e impide un riego excesivo y la consiguiente aparición de bacterias y moho. También evita que se desperdicie agua, algo que la Madre Naturaleza te agradecerá.

Lámparas de cultivo

Si puedes construir tu invernadero en una zona en la que tus plantas vayan a recibir suficiente luz solar todos los días, enhorabuena. Pero si vives en una zona con poco sol, la siguiente mejor opción son las luces artificiales. Incluso si el invernadero está en un sitio soleado, estas lámparas te ayudan a optimizar el crecimiento al máximo.

Si no tienes experiencia con invernaderos, una búsqueda rápida de luces de cultivo en Google te provocará un caso grave de indecisión ante tantas opciones. En general, los paneles LED son un buen punto de partida. Y siempre que tus plantas reciban 400W/m², conseguirás cosechas saludables y robustas.

Lo mejor de la iluminación artificial es que ofrece un control total de la cantidad de luz que reciben tus plantas. Si cultivas en invierno, cuando hay pocas horas de luz natural, tus plantas podrán seguir recibiendo sus 12 horas de luz durante la floración (o hasta 20 en la fase vegetativa), y su desarrollo no se verá afectado.

Cubiertas a prueba de luz

De la misma forma que puedes añadir iluminación adicional, también puedes manipular la floración de tus plantas privándolas de luz. Al exponer tus ejemplares fotoperiódicos a 12 horas de oscuridad, estarás obligándolos a iniciar el proceso de floración.

Hay varias formas muy sencillas de hacerlo, como instalar persianas en las paredes del invernadero. En cuanto al techo, una lona de quita y pon te resultará muy útil para reducir la cantidad de luz solar que se acaba filtrando. También es la alternativa más barata si tienes un invernadero pequeño.

Y luego está la opción de instalar persianas automáticas controladas por un botón. Suelen ser bastante caras, pero si te las puedes permitir, son una buena inversión.

Cómo construir un invernadero para marihuana

Cubiertas a prueba de luz

Ahora que ya sabes un poco más sobre el mantenimiento de un invernadero de marihuana, ¡es el momento de construir el tuyo!

En esta guía apta para principiantes explicamos al detalle cómo construir la versión más sencilla de un invernadero de marihuana. Y por eso utilizamos láminas de polietileno como material principal, en lugar de vidrio.

Para empezar, vamos a ver los materiales que vas a necesitar, y que encontrarás en la ferretería de tu barrio.

Materiales para construir un invernadero de marihuana

Estos son los materiales necesarios para montar la estructura principal del invernadero; no incluyen las partes que ya hemos visto en los apartados anteriores.

  • Tubos de PVC de 6m: para el armazón principal. Deberán ser de un material como el PVC para que el armazón sea firme.
  • Tubos de PVC de 3,65m: estos tubos más cortos formarán las barras transversales que darán mayor solidez a la estructura.
  • Láminas de polietileno: el material principal para cubrir la estructura. El polietileno funciona muy bien en los climas fríos, pero si vives en una zona cálida, la alternativa sería una malla de sombreo.
  • Vigas de madera: para proporcionar un soporte adicional a la estructura.
  • Barras de refuerzo: para dar una base sólida a la estructura de tu invernadero. Deberán tener alrededor de 1cm de diámetro y unos 60cm de longitud.
  • Pistola grapadora y cinta adhesiva: para fijar la lona.
  • Tablas de madera (opcional): por si quieres montar tu invernadero sobre un parterre elevado.

Cómo construir un invernadero de marihuana: guía detallada

Esta guía te acompañará de manera efectiva durante el todo proceso de montar tu propio invernadero para cultivar hierba. Este invernadero es un modelo estándar de los pequeños en forma de arco, lo que será más que suficiente para tu proyecto.

Paso 1: encuentra el lugar ideal para tu invernadero

Lo ideal sería un terreno llano de al menos cuatro metros de ancho por cuatro de largo. Además, tu invernadero deberá estar orientado al sur, para que reciba una cantidad de luz solar óptima sin posibles sombras de árboles o edificios cercanos.

Otro factor importante a la hora de elegir el lugar más adecuado para tu invernadero es que tenga un buen drenaje. Para que no haya dudas, haz un orificio de unos 30cm de ancho y 45cm de profundidad en el suelo, y llénalo de agua.

Cuando se haya vaciado, vuelve a llenarlo con agua, pero esta vez fíjate cuánto tiempo tarda en drenarse. Sabrás que tu sustrato tiene un buen drenaje si el nivel del agua disminuye a una velocidad de 2-3cm por hora.

Paso 2: monta la base

Pero antes de hacerlo, tendrás que decidir si vas a usar un parterre elevado como cimientos. Si quieres preocuparte un poco menos de las plagas y un sustrato congelado durante el invierno, es la mejor opción.

Si optas por prescindir del parterre, fija la base del invernadero al suelo martilleando una piqueta robusta en el sustrato. Las tablas de madera también pueden servir como base del armazón del invernadero.

A continuación, si has elegido la opción del parterre elevado, empieza a montar el armazón con las tablas de madera. Procura que forme un cuadrado perfecto para que ofrezca un buen soporte a la estructura.

Paso 3: refuerza los cimientos

Con ayuda de un mazo, clava las barras de refuerzo en el suelo. Sabrás que están a la profundidad adecuada cuando la mitad superior (unos 30cm) de las estacas sobresalga del sustrato.

Pon estas barras de refuerzo en las cuatro esquinas de la base y en el centro de las paredes laterales. Deberás colocarlas a aproximadamente un metro de distancia unas de otras, pero si el invernadero es grande, aumenta la distancia a dos metros.

Paso 4: construye la estructura principal

Si te has decidido por el modelo con arcos, utiliza los tubos de PVC tal y como están, sin cortarlos. Solo tienes que colocar un extremo del tubo de 6m sobre una de las barras de refuerzo.

A continuación, dale forma de arco, y coloca el otro extremo sobre la barra de refuerzo del lado contrario. Repite la misma operación con todos los tubos y barras.

Para añadir la columna vertebral del invernadero, conecta los tubos de 3,65m con todos los arcos en sus puntos más altos. Después, haz un travesaño en una de las paredes laterales añadiendo otro tubo de PVC de 3,65m en posición horizontal. Asegúrate de que quede a unos dos metros del suelo. Haz lo mismo en la otra pared. Fija estos tubos pequeños con cinta adhesiva.

Para reforzar la solidez del armazón, coloca las vigas de madera junto a la columna vertebral y las barras transversales que acabas de instalar. Para ello, tendrás que perforar en el armazón de PVC un orificio del tamaño de la cabeza de un tornillo, y luego apretar ese tornillo para que no se mueva. También puedes utilizar estas estructuras como marco de la puerta de entrada.

Paso 5: coloca la cubierta de plástico

Para esto vas a necesitar ayuda. Comienza poniendo cinta adhesiva en las zonas donde la lámina de plástico se une a los tubos de PVC.

A continuación, pon el plástico sobre la estructura, y deja que caiga sobre ella como una tienda de campaña. Fija los laterales uniendo el plástico a las zonas en las que has puesto cinta adhesiva.

Asegúrate de estirar bien el plástico para que esté tenso y no se llene de aire. Cuando tengas la cobertura que buscas, grapa la parte inferior del polietileno a los zócalos.

¡Ya está! Tómate un momento para deleitarte con tu obra de artesanía. Acabas de construir tu primer invernadero desde cero. Enhorabuena. Sírvete una bebida fría y date una palmadita en la espalda.

Cómo construir un invernadero casero para cultivar marihuana

Cómo construir un invernadero de marihuana: guía detallada

No hay nada como la satisfacción de crear algo desde cero. Montar un invernadero para cultivar marihuana exige algo de esfuerzo, pero si tienes todas las herramientas a mano, podrás completarlo en unas cuantas horas.

Lo mejor de todo es que dispondrás de un hogar para tus queridas plantas de cannabis, en el que podrán crecer y convertirse en unos ejemplares robustos.

Recuerda: montar un invernadero no es difícil, especialmente con esta guía. Cuando lo tengas listo, te beneficiarás de todas las ventajas del cultivo tanto interior como exterior de marihuana. Así que, no te lo pienses más y ¡ponte manos a la obra!