Cómo podar marihuana: guía para principiantes


Cómo podar marihuana: guía para principiantes

La poda del cannabis es una parte muy útil del proceso de cultivo, tanto para principiantes como para expertos. En este artículo analizamos en qué consiste esta práctica, su importancia, y cómo hacerlo correctamente.

Cultivar tu propia hierba no es una tarea sencilla. Hay varios pasos necesarios que no se deben omitir ni ignorar, ya que, de lo contrario, se corre el riesgo de obtener cogollos de baja calidad.

Aunque no es estrictamente necesaria, una de las tareas más beneficiosas para el cultivo de marihuana es la poda, que consiste en eliminar secciones de la planta durante la etapa vegetativa o al comienzo de la floración.

Quienes cultivan marihuana la podan con varios fines: potenciar su productividad, mejorar el flujo de aire, o favorecer un crecimiento más saludable. También facilita mucho el manicurado de los cogollos, pero ese es otro tema distinto.

En este artículo vamos a centrarnos en la poda, las diferentes técnicas, y el momento más adecuado para llevarlas a cabo. Si es la primera vez que vas a podar, también tenemos una sección especial para ti.

Tanto si acabas de empezar a cultivar como si ya tienes experiencia, en esta guía encontrarás información muy útil.

¿En qué consiste la poda de la marihuana?

El objetivo principal de la poda es eliminar las zonas improductivas o dañadas de la planta de marihuana, para favorecer un crecimiento más saludable. También se realiza para que llegue más luz del sol a las partes inferiores de la planta.

Dado que el resto de las hojas recibirán más fertilizantes, la planta crecerá de forma más vigorosa y desarrollará unos cogollos más densos.

¿Qué diferencia hay entre podar y manicurar?

Es muy fácil confundir el manicurado con la poda, y viceversa; lo que es un error comprensible. Ambas prácticas consisten en cortar partes de la planta, pero con distintos fines.

La poda se ocupa de secciones grandes de la planta a lo largo de su crecimiento. También sirve para controlar daños, si, por ejemplo, necesitas eliminar hojas o ramas muertas o infectadas.

El objetivo del manicurado es potenciar las características de la planta, y consiste en cortar las hojas de abanico y de azúcar de la cola principal y los cogollos circundantes para mejorar su estética y aroma. Los detalles más minuciosos de esta actividad se realizan después de la cosecha. En última instancia, el manicurado ofrece unas fumadas más agradables.

Diferentes tipos de poda para el cannabis

¿qué diferencia hay entre podar y manicurar?

Los cultivadores con experiencia utilizan tres métodos principales para podar sus plantas de marihuana. Si eres novato/a, esta sección no es para ti. No obstante, son técnicas que merece la pena conocer para cuando tengas más experiencia.

Topping o poda apical

Uno de los fundamentos de la poda es entrenar la planta para que crezca de una forma determinada. El topping es una de las técnicas que se utilizan para conseguir este objetivo.

Las plantas de marihuana adoptan una forma natural parecida a un árbol de Navidad. Con el tallo dominante en la parte superior, donde, con el paso del tiempo, se desarrollará la cola principal; y numerosas ramas laterales en la parte inferior.

Como su nombre indica, la poda apical consiste en cortar la punta (ápice) del tallo principal. Cuando el tallo vuelva a crecer, lo hará en forma de V, lo que resultará en dos colas principales. Este proceso también permite que la parte inferior de la planta reciba una mayor cantidad de luz y aire, lo que favorece un crecimiento más vigoroso.

Los cultivadores avanzados recomiendan realizar el topping durante las primeras cuatro semanas de la fase vegetativa, que es el momento en el que la planta debería tener 3-5 nudos. Las raíces y el tallo también deberán ser lo suficientemente fuertes para recuperarse del estrés producido por la poda apical.

FIM

Al igual que el topping, el objetivo del FIM o fimming es aumentar la producción. Y, si se hace bien, se pueden obtener no solo dos, sino al menos cuatro colas principales nuevas. Otra diferencia es que el topping conduce a un crecimiento horizontal denso, mientras que el fimming produce plantas más altas.

FIM significa literalmente "f*** I missed" (j**** me he equivocado), lo que indica que es una técnica un poco más descuidada y un intento fallido de realizar la poda apical. Este método consiste en cortar un 75% de la punta de la planta.

Al igual que con el topping, la planta estará lista para el fimming cuando haya desarrollado unos 3-5 nudos. Es muy importante llevar a cabo este proceso en mitad de la fase vegetativa, ya que si se hace demasiado pronto o demasiado tarde, podría estresar a la planta.

Lollipopping

No dejes que este nombre tan raro te confunda. Esta técnica es necesaria para garantizar unos cogollos de calidad llegado el momento de la cosecha.

Mientras que el topping y el fimming consisten en manipular la punta de la planta, el lollipopping es todo lo contrario. Su objetivo es deshacerse de las ramas inferiores que no reciben mucha luz. Estas zonas producirán cogollos más pequeños y frenarán el desarrollo y la producción de otras partes de la planta mejor fertilizadas.

Se llama lollipopping porque, al eliminar las ramas y los puntos de floración inferiores, se obtiene una zona superior más frondosa que recuerda a un chupa-chups (lollipop). Si se hace correctamente, la planta desarrollará unos cogollos más gruesos en las zonas que absorben la mayor parte de la luz solar.

A diferencia de los dos tipos de poda anteriores, el lollipopping se debe realizar un poco más tarde. Los expertos recomiendan llevarlo a cabo durante la segunda semana de la floración.

Defoliación

Otra técnica que permite que la planta absorba más luz. La defoliación consiste en cortar el exceso de hojas de abanico para que la parte inferior de la planta reciba más luz.

Existe un debate sobre si la defoliación es beneficiosa o no para el crecimiento de las plantas de marihuana. Algunas personas sostienen que eliminar las hojas de abanico puede afectar negativamente a la producción general. Otras afirman que no influye para nada en la cosecha. Y luego están quienes defienden que favorece el rendimiento de la planta.

Independientemente de tu opinión, debemos señalar que hay que hacerlo de forma correcta para conseguir los resultados buscados. Lo ideal es realizar la defoliación al final de la etapa vegetativa, después del topping.

Además de proporcionar más luz, la defoliación ayuda a mejorar el flujo de aire en toda la planta, lo que reduce la probabilidad de que desarrolle moho, un problema que puede destruir todo un cultivo de golpe.

Poda de raíces

A veces, no nos queda más remedio que cultivar en macetas pequeñas. Pero, si intentas descubrir lo que ocurre dentro del sustrato, verás una maraña de raíces demasiado grandes. Estas raíces crecerán de forma circular y terminarán asfixiando el cepellón, lo que a su vez hará que las raíces se enreden y anuden.
Cuando esto sucede, se obstaculiza la función principal de las raíces, lo que provoca un retraso en el crecimiento y una producción más baja; algo que nunca es bueno.

La mejor solución es podar las raíces. Esto se puede hacer manualmente, cortando directamente las raíces o mediante la poda aérea. Esta técnica es un proceso más natural en el que la raíz está expuesta al aire y, como resultado, se elimina el exceso de raíces para que sigan creciendo sin impedimentos.

La poda de raíces se suele llevar a cabo en las plantas madre. Si vas a sacar esquejes primero, asegúrate de darle a la planta tres o cuatro semanas de descanso para que se recupere antes de podar las raíces. Esto evitará que la planta madre se estrese.

La mejor forma de realizar una poda aérea natural es invertir en una maceta de tela o "smart pot" desde el principio. Además, no tendrás problemas de raíces enredadas. Aunque también puedes trasplantar tus plantas en fase vegetativa a unas macetas de tela adecuadas.

¿Por qué deberías podar las plantas de marihuana?

Poda de raíces

Ya hemos visto las principales razones para podar las plantas de marihuana. Pero, es posible que os estéis preguntando qué otras ventajas ofrece.

Además de mejores cosechas y plantas bien fertilizadas, la poda ayuda a mantener la salud general de la planta.

Unas hojas descoloridas y con tonos amarillos o marrones estarán enfermas o al borde de la muerte, y pueden perjudicar a las hojas sanas y atraer plagas u otros microorganismos invasores. Si observas esta descoloración, lo mejor es deshacerte de ellas.

¿Se pueden podar las plantas autoflorecientes?

La respuesta corta es: sí, sin duda. Pero, ¿es necesario? No.

Esto es debido a que las auto tienen un ciclo de vida mucho más breve, y la poda podría retrasar su crecimiento mientras se recuperan del estrés.

Es posible podar plantas autoflorecientes que han crecido demasiado; y el topping y el fimming estimulan su crecimiento lateral.

¿Hay algún riesgo asociado con la poda de marihuana?

La poda es un proceso muy debatido en el mundo del cultivo de cannabis, porque, aunque para muchos cultivadores es un paso fundamental, implica ciertos riesgos.

El principal riesgo es una defoliación excesiva, es decir, la eliminación de demasiadas hojas de abanico. Esto puede afectar a la fotosíntesis, lo que a su vez podría dar lugar a una planta enferma.

Los cultivadores cometen errores, especialmente si son principiantes. Pero, con esta guía, podrás reducir al mínimo los errores y garantizar un mejor crecimiento para tus queridas plantas.

¿Cuándo deberías podar el cannabis?

¿se pueden podar las plantas autoflorecientes?

Cada método de poda tiene su propio momento adecuado. Si lo haces muy pronto, podrías causar daños a tus plantas. Si esperas demasiado, es posible que pierdas la oportunidad de conseguir la cosecha abundante que buscas. En el peor de los casos, podría incluso impedir la floración.

Para la mayoría de las técnicas, a excepción del lollipopping, el momento ideal para podar es durante la etapa vegetativa, cuando las plantas han alcanzado una altura de unos 30cm. En ese momento estarán bien establecidas y tendrán un número de hojas adecuado.

Cómo podar marihuana para principiantes

Si es la primera vez que podas, los métodos anteriores podrían resultarte un poco complicados. Así que, permítenos facilitarte las cosas.

La mejor solución es simplemente comprobar si hay hojas o ramas muertas. Si las encuentras, deshazte de ellas de inmediato. Este método puede parecer demasiado sencillo, pero eso es precisamente lo que buscamos. Al cortar solamente los brotes muertos o a punto de morir, eliminarás la posibilidad de estresar a la planta y perjudicar su salud.

Si quieres llevar las cosas un poco más lejos, elimina unas cuantas ramas con el fin de potenciar al máximo la cosecha final.

Concéntrate primero en las ramas más grandes. Después de cortarlas, tendrás más espacio para manipular tu planta de forma más minuciosa. Deberás empezar por la parte inferior, donde la luz del sol no penetre mucho.

A continuación, ve subiendo hasta la zona intermedia. Comprueba si hay ramas que no estén expuestas a la luz del sol, y córtalas también. Dado que no van a poder desarrollarse por completo debido a la falta de luz, no tiene sentido conservarlas.

Poda con moderación pero de forma efectiva

Ya hemos mencionado que deberás buscar hojas y ramas muertas en tus plantas. Para alguien que va a podar por primera vez, este es el método más fácil y prudente.

Por un lado, todavía estás aprendiendo sobre la poda y su importancia para el crecimiento de tus plantas. Y al mismo tiempo, estarás reduciendo el riesgo de cometer errores importantes que podrían causar daños irreversibles.

Si eres principiante, cíñete a este método para empezar, y a medida que vayas adquiriendo más experiencia, podrás probar con las otras técnicas de forma gradual.

¿Qué tijeras de podar son mejores para el cannabis?

Poda con moderación pero de forma efectiva

En primer lugar, hay que saber distinguir entre unas tijeras de podar y unas tijeras de manicurado. Es muy fácil: las primeras se utilizan para cortar tallos y ramas, y tienen unas hojas fuertes y gruesas. Las segundas son más adecuadas para cortar hojas, y tienen un tamaño más compacto.

Unas tijeras de podar ideales deberán ofrecer las siguientes características:

• Durabilidad: unas buenas tijeras de podar deberán ser capaces de aguantar varias sesiones de poda.

• Comodidad: tus manos estarán ocupadas durante mucho tiempo, por lo que tus tijeras deberán tener una función de resorte que les ayude a regresar a su posición inicial.

• Hojas de acero inoxidable: para que no se oxiden después de limpiarlas varias veces.

Aquí tienes un ejemplo de unas buenas tijeras de podar. Ofrece todas las características mencionadas, pero la más llamativa es que es apta tanto para zurdos como para diestros. También es muy barata, incluso si compras el pack de dos.

¿Qué puedes hacer con los recortes de marihuana?

Poda con moderación pero de forma efectiva

Salvo que estén muertos o tengan alguna enfermedad, los recortes de cannabis se pueden usar para varias cosas. Las hojas de abanico, en especial, pueden convertirse en el ingrediente principal para hacer mantequilla o aceite de cannabis.

Pero, si no quieres dar ese paso adicional, también puedes convertirlos en hachís o en un extracto. Otra opción es extraer el jugo de las hojas de abanico. Si necesitas recetas, haz una búsqueda rápida en Google. También puedes usar estas hojas como ingredientes para una pizza.

Si no te apetece hacer comestibles, puedes preparar un bálsamo o una crema de uso tópico. El proceso de preparación es un poco largo pero muy sencillo.

Poda de marihuana para principiantes: mejora tus cosechas

Como puedes ver, podar es muy sencillo, incluso para principiantes. Hay formas más fáciles de podar, pero si quieres aumentar su eficacia, el lollipopping es un buen punto de partida.

Si lo haces bien, podrás obtener unos resultados muy adecuados en forma de plantas vigorosas y altamente productivas. Así que, hazte un favor a ti mismo/a y asegúrate de no saltarte este paso tan importante. Ya te lo agradecerás más adelante.