Las hojas de azúcar del cannabis: cómo usarlas


Las hojas de azúcar del cannabis: cómo usarlas

El tamaño y la calidad de las flores de cannabis es lo que marca la diferencia de cada cultivo. Pero esta planta tan trabajadora no solo produce cogollos. Casi todas las partes de la planta de cannabis se pueden utilizar de alguna manera. Las semillas proporcionan un aporte nutritivo, los tallos se pueden usar para elaborar materiales y las raíces se pueden preparar en un té. Las hojas también pueden ofrecerte una fuente adicional de cannabinoides. Las hojas de azúcar presentan niveles particularmente concentrados de estas moléculas tan valiosas. Aunque no están muy ricas para fumar, hay otras formas de aprovecharlas.

Descubre más sobre las hojas de azúcar y sobre cómo usarlas.

ANATOMÍA DE LA PLANTA: PRESENTACIÓN DE LAS HOJAS DE AZÚCAR

Las plantas de cannabis producen dos tipos de hojas. Las hojas grandes y anchas que emergen durante la fase vegetativa se llaman hojas de abanico. Estas estructuras tienen la tarea de absorber la luz y convertirla en energía. Las hojas más pequeñas enclavadas en las flores de cannabis se conocen como hojas de azúcar. Este nombre les viene de los tricomas con aspecto escarchado y azucarado que cubren sus superficies. Desempeñan un papel estructural dentro de los cogollos y ayudan a que se mantengan juntos.

¿SE PUEDEN FUMAR LAS HOJAS DE AZÚCAR?

Si alguna vez has comprado cogollos en un dispensario o cafetería, puede que hayas notado que no tienen hojas de azúcar. Este tipo de establecimientos se esfuerzan mucho en obtener cogollos de hierba gruesos y redondos, sin tallos ni semillas. Además de ser más bonitos, favorece al cliente en la relación entre el precio y la cantidad. Pero la falta de hojas de azúcar va más allá de la estética. En comparación con los cogollos, las hojas de azúcar no son tan buenas para fumar y dejan un sabor amargo en la boca.

Pero el hecho de que las hojas de azúcar no sean ideales para fumar no significa que no podamos darles otros usos.

CONSERVA LAS HOJAS DE AZÚCAR DEL RECORTE

Conserva las hojas de azúcar del recorte

Recortar es realizar el manicurado de las flores de cannabis después de la cosecha. Además de producir cogollos de mayor calidad, si eliminamos las hojas de azúcar disminuimos el riesgo de moho, ya que pueden retener el aire en el interior de los cogollos, aumentando así el nivel de humedad.

Cuando cultivamos decidimos si hacer el manicurado de la cosecha en seco o en húmedo. El manicurado de los cogollos en húmedo se realiza inmediatamente después de la cosecha, cuando el nivel de humedad todavía es elevado. Suele ser una operación difícil, pero proporciona una gran línea de defensa contra el moho en ambientes húmedos. El manicurado en húmedo también permite que las flores se sequen más rápidamente.

El manicurado en seco implica limpiar los cogollos después de que se hayan secado. Normalmente se cogen las ramas enteras y se tienden en habitaciones cálidas con poca humedad. Aunque de esta manera el cannabis tarda más en secar, suele dar como resultado unos olores y sabores más agradables. Además, las flores desarrollan un aspecto más denso y compacto.

Si estás pensando en aprovechar las hojas de azúcar, el manicurado en seco es la mejor manera de hacerlo. Se secarán junto a las flores y te ahorrará tener que secarlas por separado. Cuando esté hecho, recórtalas sobre una bandeja de manicurado con unas tijeras bien afiladas.

CÓMO UTILIZAR LAS HOJAS DE AZÚCAR

Las hojas de azúcar contienen niveles respetables de terpenos y cannabinoides, lo suficiente como para que sea una pena desecharlas. Su potencia no está al mismo nivel que las flores de cannabis, que es otra de las razones por las que fumarlas no es lo ideal. La mejor opción es concentrar estas valiosas moléculas para proporcionar un efecto más pronunciado. Esto se puede hacer preparando tinturas, aceites, hachís y otros concentrados. Los chefs cannábicos también usan hojas de azúcar cuando elaboran comestibles.

RECUERDA DESCARBOXILAR LAS HOJAS

Antes de continuar, es importante descarboxilar las hojas. Es una palabra elegante para referirnos a convertirlas en psicoactivas. En el cannabis crudo, el THC existe en forma de THCA, un ácido cannabinoide no psicoactivo con sus propias ventajas. Si quieres ingerir este compuesto, solo tienes que espolvorear hojas de azúcar en una ensalada u otra receta. Si lo que quieres es el efecto del THC, entonces las tienes que descarboxilar.

La descarboxilación se produce cuando el THCA se somete a una temperatura de 115°C durante aproximadamente 1 hora. Esto se puede hacer fácilmente en casa en el horno. El calor hace que un grupo carboxilo se expulse de la molécula, separando el THC. Esta nueva estructura molecular es capaz de unirse a los receptores del cerebro que dan lugar al efecto de subidón del cannabis.

PREPARA UNA TINTURA POTENTE

Recuerda descarboxilar las hojas

La tintura es un método de extracción de la vieja escuela para extraer una selección de componentes de la materia vegetal. Es un procedimiento sencillo que consiste en sumergir el material en alcohol durante mucho tiempo. Se puede consumir prácticamente en cualquier sitio de forma discreta y, si la colocas bajo la lengua, llega muy rápido al torrente sanguíneo. También puedes añadirla en gotas al té, zumo, café y otras bebidas.

Para hacer una tintura, tienes que poner las hojas de azúcar secas en un frasco y cubrirlas de alcohol. El alcohol de alta graduación es más efectivo, pero el vodka también puede servir si es lo único que tienes a tu disposición. Coloca el frasco en un lugar fresco y oscuro y agítalo una vez al día. El extracto estará listo en 2 semanas. Algunos fabricantes de tintura prefieren dejar su extracto en reposo durante mucho más tiempo con la esperanza de aumentar la potencia. Sin embargo, es algo innecesario debido a las cantidades limitadas de THC que hay en las hojas de azúcar.

Cuela el extracto en un frasco, a través de un trozo de gasa o un tamiz fino. Luego, pasa la solución con un embudo y con mucho cuidado a frascos goteros. Asegúrate de guardar la tintura en un lugar fresco y seco cuando no la uses. Esto ayudará a prevenir la degradación.

El único inconveniente de las tinturas es la precisión de la dosis. Es simplemente una cuestión de ir probando. Comienza con 1ml por vía sublingual y añade 1ml más cada vez hasta que encuentres tu punto ideal.

MANTEQUILLA DE CANNABIS ARTESANAL PARA COCINAR

La mantequilla de cannabis es un extracto fácil de hacer y se puede incorporar en un montón de recetas, dulces y saladas. La siguiente receta puede adaptarse al alza o a la baja según la cantidad de hojas de azúcar que tengas a tu disposición.

INGREDIENTES

450g de mantequilla
1l de agua
30g de hojas de azúcar descarboxiladas

PREPARACIÓN

Pon la mantequilla, el agua y las hojas de azúcar en una sartén y cocina a fuego lento durante 4 horas, removiendo cada 30 minutos.

Cuando esté lo suficientemente fría como para manipularla, cuela la mezcla en un recipiente grande a través de un colador forrado con una gasa. Con una cuchara, presiona las hojas en el colador para ayudar a obtener la mayor cantidad de extracto posible.

Mete el recipiente en la nevera durante 2 horas. La mantequilla se solidificará en superficie, y dejará un fondo de agua en el recipiente. Coge un cuchillo para cortar la cannabutter y sácala con cuidado.

Conserva el extracto en un recipiente hermético en la nevera. Puedes añadirlo a cualquier receta que lleve mantequilla.

PREPÁRATE UN POCO DE HACHÍS

Preparación

El hachís es una de las formas más antiguas y divertidas de consumir cannabis. Esta masa concentrada de tricomas proporciona una experiencia limpia, pura y eufórica. Como las hojas de azúcar no producen tantos tricomas como las flores, necesitarás muchas para hacer una cantidad decente de hachís.

Un método para hacer hachís consiste en tamizar en seco. Se puede hacer con la ayuda del grinder, moliendo hojas de azúcar y permitiendo que los tricomas caigan a través de una pequeña malla en el compartimento para la recogida. Si tienes poca cantidad de hojas, esta es una opción factible. Pero si tienes mucha cantidad, este método te dejará con dolor de brazos.

El tamizado en seco se puede realizar a gran escala utilizando un tamiz de malla, que permite aumentar el tamaño de la malla. Durante el tamizado, los tricomas caerán a una bandeja de manicurado debajo, separándose de la materia vegetal.

El bubble hash es otra opción para hacer concentrados con hojas de azúcar. Necesitarás un cubo de 2 litros y un juego de bubble bags. Las bubble bags funcionan de manera similar al tamiz de malla mencionado anteriormente y disminuyen el tamaño de la malla de forma gradual.

Añade una capa de hielo en el fondo del cubo y después añade una capa de hojas de azúcar secas encima. Repite el proceso hasta que el cubo esté lleno.

Luego, llena el cubo hasta arriba con agua. Deja enfriar durante unos 30 minutos. Esto permitirá que los tricomas se congelen, lo que hará que se separen de las hojas. Remueve la mezcla con una cuchara de madera constantemente durante 15 minutos para separar los tricomas.

Cuando el hielo se haya derretido, cuela el líquido a través de las bubble bag. En cada bolsa se obtiene una calidad de hachís diferente, y la bolsa inferior recoge el producto de mayor potencia. Puedes juntarlos o mantenerlos separados según la experiencia que quieras probar. Con una prensa para hachís puedes prepararlo en forma de monedas y con un acabado cuidadoso, para que sea más fácil de almacenar y transportar.