10 consejos para tu primera visita a un dispensario de cannabis


10 consejos para tu primera visita a un dispensario de cannabis

Tu primera visita a un dispensario de cannabis puede resultar todo un shock: desde las coloridas pinturas e imágenes que adornan el lugar, pasando por el agradable recepcionista, pero también por la amplia variedad de opciones disponibles que se ofrecen y que los empleados pesan para saber su cantidad exacta en gramos. En definitiva, nada que ver con los intercambios apresurados y el mal rollo que desprende el mercado negro que siempre has conocido.

Los dispensarios son establecimientos fantásticos y, una vez que te hayas acostumbrado a ellos, no ofrecen más que ventajas respecto al mercado clandestino. Dicho esto, tu primera vez a uno de ellos podría ser intimidante. Así que repasemos los diez consejos fundamentales para sacar el máximo partido a tu primera visita.

1. ENCUENTRA EL DISPENSARIO IDÓNEO PARA TI

Unos dispensarios venden productos diferentes a otros. Si existe algún producto "de nicho" que te gusta especialmente, como una cepa o comestible concreto, entonces escoge la tienda que lo ofrezca. Pero quizás prefieras probar varios dispensarios antes de decidir cuál prefieres.

2. LEE UN POCO ANTES DE IR Y CONOCE LAS NORMAS

Lo más probable es que te tengas que enseñar algún tipo de documento de identidad, si no varios. Así que asegúrate de llevarlo encima y cerciórate de lo necesario para poder registrarte. Harás tu vida y la del recepcionista mucho más fácil.

3. TEN PACIENCIA

En algunos dispensarios tendrás que esperar mientras te hacen una ficha o están atendiendo a otros clientes. Sabemos que tienes ganar de fumar, pero ten paciencia y espera de forma educada, merecerá la pena.

4. COMUNÍCATE CON LOS EMPLEADOS

COMUNÍCATE CON LOS EMPLEADOS

Aunque no está de más que te informes un poco antes de tu visita, los empleados están para ayudarte. Si no sabes cuál es la variedad ideal para ti, explícales tus síntomas o necesidades para que te ayuden a escoger la cepa o producto correctos.

Un buen vendedor de hierba debería ser capaz de explicar las diferencias entre distintas variedades y artículos, así como informarte acerca de su contenido en THC, CBD y terpenos, incluso si ha sido cultivado de manera orgánica o no.

Recuerda: ¡ninguna pregunta sobra!

5. RESPETA EL ESPACIO DEL RESTO DE PACIENTES

Procura no impacientarte mientras un cliente le explica al encargado sus síntomas debido a su síndrome del colón irritable. Así que dales tiempo y espacio para que expresen sus problemas médicos. Y si te ocurre lo mismo mientras te estás explicando tú, no dudes en decírselo a quien corresponda.

6. FORMA PARTE DE LA COMUNIDAD

Tu dispensario es más que una tienda donde comprar hierba, es una comunidad. Y cuanto más participes en ella, más partido le sacarás. Descubre si el dispensario dispone de algún programa de ventajas, o si hay una newsletter en la que te puedas registrar. Algunos dispensarios disponen de sistemas que te avisan cuando vuelven a tener existencias de una cepa, y otros organizan eventos para sus miembros y ofrecen descuentos.

7. LLEVA EFECTIVO

Si es tu primera vez en un dispensario, asegúrate de tener efectivo encima, ya que la gran mayoría no acepta tarjetas.

8. NO SEAS MALEDUCADO

NO SEAS MALEDUCADO

Ya sabes cómo funciona esto: no saques fotos, ni seas ofensivo o regatees con los empleados. Los dispensarios no son traficantes: su trabajo consiste en vender la cantidad exacta de hierba por la que vayas a pagar (no en timarte), pero tampoco te harán precio por comprar en grandes cantidades ni te darán algo más.

9. NO FUMES FUERA DEL DISPENSARIO

Esta es importante: muchos dispensarios se han visto obligados a cerrar porque había miembros que fumaban delante. Así que esto no solo es desconsiderado, sino que pone en peligro al establecimiento y a sus pacientes.

10. DIVIÉRTETE

Visitar un dispensario debería ser una experiencia positiva, ¡así que aprovéchala al máximo! Pásate por él, habla con sus empleados, escoge unas cepas, compra algo rico para picar en tu barrio, vete a casa y pruébalas.

Si no disfrutas de tu experiencia en el dispensario, entonces cambia lo que creas necesario hasta que lo hagas, ya sea cambiar de dispensario o de actitud.