Cómo germinar semillas de marihuana


Cómo germinar semillas de marihuana

La germinación de las semillas es el inicio de la vida para tus plantas de cannabis. Cada semilla viable contiene toda la información necesaria para desarrollar una planta, esperando a las condiciones adecuadas para poder manifestarse. Las semillas no germinarán hasta que se cumplan tres condiciones concretas: agua, temperatura correcta (calor) y un buen emplazamiento, normalmente un medio de cultivo.

Durante las primeras fases del crecimiento, lo único que la plántula precisará provendrá de la propia semilla. Todas sus necesidades nutricionales para sobrevivir hasta que haya crecido lo suficiente para comenzar a producir sus propios recursos a partir de la fotosíntesis.

GERMINACIÓN - EL COMIENZO DE LA VIDA

Primero la semilla absorbe agua a través de su cáscara por imbibición. El agua hidrata las enzimas existentes y los suministros de nutrientes, provocando que la semilla se hinche y se expanda. A medida que el metabolismo se hace más fuerte, las enzimas hidratadas se vuelven activas, aumentando la producción de energía para el proceso de crecimiento.

Al mismo tiempo, el agua aumenta la presión de turgencia, incentivando la expansión celular. El primer indicador de vida se observará con la eclosión de la cáscara de la semilla con un pequeño brote blanco, llamado radícula. Enseguida se alargará y se convertirá en la raíz primaria. Esta nueva raíz se abre camino entre el medio de cultivo, anclando la planta a él y empezando a absorber agua y nutrientes.

Al mismo tiempo, el nuevo tallo se dirige hacia la luz y las hojas se empiezan a desarrollar. Las primeras que aparecen son achatadas, gruesas y gomosas, en realidad ni siquiera son hojas. Se llaman cotiledones y están preformados dentro de la semilla. Cuando se hidratan se hinchan considerablemente y rompen la cáscara de la semilla, protegiendo a las primeras hojas dentadas mientras la punta atraviesa el medio hacia arriba.

Pronto tendrá lugar una gran transformación, conocida como fotomorfogénesis. Este proceso dependiente de la luz, dará color verde a la planta e iniciará la fotosíntesis.

DIFERENTES MÉTODOS DE GERMINACIÓN PARA SEMILLAS DE CANNABIS

Cultivar cannabis, como cualquier otra planta, es un proceso orgánico sin un sistema definido estricto. No es una ciencia exacta, sino un arte que es necesario dominar. Con el tiempo desarrollarás tu propia alquimia, basándote en tus éxitos y consiguiendo cosechas excelentes.

No existe un método específico para germinar semillas de marihuana. Cada cultivador suele escoger la técnica de germinación que mejor se ajuste a sus necesidades.

MÉTODO 1: EN EL MEDIO

MÉTODO 1: EN EL MEDIO

Esto es lo más similar a lo que sucede en la naturaleza. Algunos cultivadores siembran directamente en una maceta inicial muy manejable o en un semillero lleno de medio, en el cual la planta pasará el resto de tu vida. Puede ser tierra, perlita, fibra de coco o la combinación que creas más conveniente.

Cuando la planta se va convirtiendo en un plantón de cannabis robusto que necesita más espacio para desarrollarse y ampliar su sistema radicular, se trasladará a un tiesto más grande. Otros cultivadores plantan la semilla directamente en la maceta definitiva para evitar cualquier riesgo de estrés debido al trasplante.

Ambos métodos tienen sus ventajas y desventajas. Sembrar en una maceta inicial conlleva riesgos como daños en las raíces, estrés por trasplante y, aunque con menor frecuencia, infecciones radiculares. Entre las ventajas podemos mencionar la facilidad de manejo en las primeras etapas de vida, cuando necesitan más cuidados con podas apicales y técnicas LST.

Con la germinación en la maceta definitiva se corre el riesgo de regar en exceso y saturar el sustrato del fondo del tiesto, provocando mohos e infecciones. La ventaja consiste en tener una semana extra de crecimiento sin estrés.

Para plantar tu semilla:

Clava un dedo en el centro de la maceta con medio húmedo, hasta 1cm de profundidad y coloca la semilla cuidadosamente. Tápala por encima y riega la zona. Es interesante compactar el medio al llenar las macetas, simplemente sacudiendo la base de la maceta unas cuantas veces sobre una mesa.

MÉTODO 2 - PAPEL ABSORBENTE

MÉTODO 2 - PAPEL ABSORBENTE

Este método es el preferido por quienes quieren asegurarse de la viabilidad de sus semillas. No da lugar a dudas de que las semillas hayan germinado. Esto da un control total sobre la cantidad de espacio requerido para tu plantación.

Elementos necesarios:

  • 2 platos.
  • Papel absorbente sin lejía.
  • Una bolsa de plástico o film transparente.
  • Agua limpia.
  • Un lugar oscuro y cálido.

-Coloca tres hojas de papel absorbente en un plato y humedécelas bien, primero empápalas y luego escúrrelas. Debería estar mojado, pero no encharcado.

-Coloca tus semillas sobre el papel húmedo y bien espaciadas. Recuerda que necesitarás cierto margen para cogerlas con tus dedos cuando hayan brotado y separándolas evitarás que las raíces se enreden si no las coges a tiempo.

-Coloca otras tres capas de papel absorbente mojado sobre las semillas. Hazlo de forma que puedas identificar los bordes de las hojas de arriba para poder retirarlas fácilmente sin dañar las semillas.

-Ahora pon todo en la bolsa de plástico o cúbrelo con film transparente para conservar la humedad y evitar que el papel se seque. Puedes usar el segundo plato como tapa, pero te arriesgas a que se deshidrate, ya que no conseguirás que quede hermético.

-Coloca tus semillas en un lugar oscuro y cálido, o sobre una alfombrilla calefactora. El período de germinación depende de la variedad. Algunas índicas rápidas estarán listas para sembrar en 24 horas. Otras especies pueden tardar hasta 5 días. Intenta dejar las semillas en reposo todo lo posible. Generalmente ya puedes ver el contorno de la radícula a través del papel absorbente. Planta tus semillas en cuanto broten.

-Una vez hayan germinado, haz un agujero de 1-1,5cm de profundidad en el medio de cultivo escogido y pon la raíz primaria hacia abajo, cúbrela, riega con cuidado y coloca la maceta bajo tu luz de cultivo. Si la raíz primaria se ha enrollado alrededor de la semilla en lugar de desarrollarse derecha, ponla igualmente hacia abajo. La semilla se desenredará hábilmente ayudando a retirar la cáscara mientras sale a la luz.

-Que no cunda el pánico si no has calculado bien los tiempos y las semillas han brotado por completo. Quizás la raíz primaria incluso haya atravesado el papel absorbente. Pero no todo está perdido, sólo algo de tiempo. Lo único que tienes que hacer es manejarlas con cuidado. Siémbralas en tu medio de cultivo al menos a la misma profundidad que la longitud de las radículas. No tendrán problemas para sobrevivir siempre que la raíz primaria no se haya dañado o roto.

No te desanimes si alguna semilla no sale adelante. A veces ocurre y no tiene por qué ser necesariamente tu culpa. Sin embargo, si te sigue sucediendo revisa tu método o contacta con tu distribuidor de semillas.

MÉTODO 3 - JIFFYS Y TACOS

Otros cultivadores optan por tacos de turba o jiffys para ahorrar espacio durante el proceso de germinación. Algunos tacos de turba tienen la ventaja de estar listos para usar, ya humedecidos y pensados especialmente para el cultivador de cannabis. A veces hasta se venden en unos semilleros ya preparados muy prácticos. Sin embargo, se deben usar pronto para evitar que se sequen.

Los jiffys son tacos de turba deshidratada y necesitan mojarse antes de usarlos. Esto tiene la ventaja de poder decidir las condiciones de abono y enzimas del medio de cultivo. Simplemente puedes usar tu pócima secreta para rehidratarlos. El agua corriente también es válida, obviamente.

Ambos productos resultan muy prácticos por sus agujeros ya preparados, a una altura perfecta para tus bebés cannábicos. Tienen una base plana, para sostenerse en vertical y se trata de una manera muy sencilla de germinar tu marihuana. Ofrecen la ventaja especial de poderse sembrar sin apenas producir daños a las raíces ni interrumpir el crecimiento.

En cuanto veas asomar las primeras raíces coloca el taco o jiffy en una maceta intermedia o en la definitiva.

-Simplemente coloca tu semilla en el agujero ya listo y aprieta el taco por los laterales.

-Cólocalos en una alfombrilla calefactora y humedece.

Los tacos y los jiffys también son igual de útiles para enraizar esquejes. Sólo tienes que colocar la raíz de tu esqueje con gel enraizante en el agujero, apretar y regar.

REMOJAR EN AGUA

Hay quienes remojan sus semillas de marihuana antes de utilizar uno de los métodos mencionados anteriormente. Lo hacen metiéndolas en un vaso de agua templada durante 12 o 24 horas.

Poner las semillas a remojo reblandece la cáscara y le da a la planta un empujón inicial. Esto es una ventaja sobre todo con semillas más viejas, porque se han vuelto duras y más secas. Al dejarlas en agua se aumentan las probabilidades de conseguir una buena germinación.

CUBOS DE LANA DE ROCA

La lana de roca se puede tratar y utilizar de la misma manera que los tacos o jiffys. El problema de los cubos de lana de roca es fundamentalmente moral, no que no sean válidos para el cultivo de marihuana. Son baratos, fáciles de usar y funcionan muy bien, por lo que se usan ampliamente en sistemas hidropónicos.

Sin embargo, medioambientalmente hablando, no son una opción responsable, debido a su proceso de fabricación y deshecho. No son precisamente orgánicos, que sin duda es la tendencia en el mercado del cannabis en la actualidad.