Cómo y cuándo regar tus plantas de marihuana


Cómo y cuándo regar tus plantas de marihuana

El elemento vital de casi todos los organismos vivos, el agua, es fundamental para la supervivencia de la planta del cannabis. Con esto en mente, saber cuándo y cómo regar tus plantas es imprescindible para mantenerlas en buena forma.

Aunque el cannabis es capaz de tolerar la falta de riego y, en la mayoría de los casos, un exceso de agua, ninguna de estas situaciones debe ser prolongada.

De lo contrario, se corre el riesgo de obtener cogollos deficientes y de provocar un retraso en el crecimiento. En el peor de los casos, la falta de agua y fertilizantes podría hacer que tus plantas se mueran.

CUÁNDO REGAR

¿En qué momento del día se debe regar el cannabis? Algunas fuentes opinan que por la noche, y otras que a primera hora de la mañana. Si es la primera vez que cultivas, esta información contradictoria podría confundirte.

La gran mayoría de cultivadores prefieren regar por la mañana. Una vez que comienzan a recibir luz diurna o artificial, las plantas de cannabis utilizan el agua y los nutrientes proporcionados para realizar la fotosíntesis, lo que fomenta su crecimiento.

Si cuando empieza este proceso no hay agua disponible, esto afectará al cannabis de forma negativa; de la misma manera que nosotros nos comportaríamos de forma bastante inútil si alguien nos pidiera que empezáramos a trabajar sin haber comido ni bebido nada antes.

Como regla general, si cultivas al aire libre, riega por la mañana temprano. Si has decidido cultivar en interior, riega tus plantas al principio del período de luces encendidas. De esta forma, te asegurarás de que tengan suficiente agua para pasar la parte más intensa del día.

CÓMO REGAR TUS PLANTAS

Cómo regar tus plantas

¿Empapar la planta entera, regar bien el suelo o rociar con un pulverizador? Podría parecer que no influye, pero la técnica que elijas determinará cuánta agua debes proporcionar a tus plantas. El mejor método no es ninguno de los anteriores. Lo ideal para un desarrollo natural de las raíces, es regar el cannabis a través del suelo.

Si colocas tus tiestos sobre una bandeja con agua, las raíces podrán absorber lo que necesiten a través del suelo. También favorece el crecimiento de las raíces hacia abajo, lo cual es beneficioso para toda la planta.

Si después de media hora todavía hay agua, elimina el excedente. Si no queda agua, añade un poco más para ver si la planta la absorbe. Debido al singular proceso de la ósmosis, las raíces solo absorben el agua que necesitan, ni más ni menos.

Si esta opción de riego no es viable, satura el sustrato añadiendo agua sobre la parte superior hasta que veas que sale por la parte inferior. No riegues tanto como para que se formen charcos en la superficie del suelo, o para que la tierra se embarre. Tienes que empapar todo el sustrato, no ahogarlo.

El agua deberá haberse drenado para cuando empieces con la siguiente maceta. Calcular la cantidad correcta de agua puede ser difícil hasta que te hagas una idea de cuánta sed suelen tener tus plantas. Riega un poco cada vez, hasta que el agua haya desaparecido y creas que la planta está bien hidratada.

El riego por goteo mediante un sistema de irrigación es otro método muy eficaz. Aunque más difícil de configurar, acaba con muchas de las complicaciones y riesgos que presenta el riego manual. Más adelante veremos los beneficios de este método.

¿CON QUÉ FRECUENCIA DEBES REGAR?

La frecuencia de riego es un tema más complejo. El ritmo al que riegues dependerá de la temperatura, los rasgos de la variedad, si ha comenzado a florecer o no, e incluso del tamaño de las hojas.

El enfoque más sencillo es regar las plantas cada 2 o 3 días, dependiendo del suelo y la intensidad de la iluminación. Si tu suelo, o cualquier otro sustrato que utilices, está húmedo de forma permanente, podría favorecer la aparición de moho y causar la muerte de las raíces.

Mete un dedo en el sustrato para comprobar el nivel de hidratación. Si está seco y tu cannabis no tiene un color verde intenso, es probable que necesite agua. Si, por el contrario, el sustrato aún está húmedo, no riegues. El cannabis sobrevivirá, y es mucho más fácil añadir agua que eliminarla.

El peso es otro indicador de que tus plantas necesitan agua. Si cultivas en macetas, levanta todas las que tengas intención de regar. Si pesan más que de costumbre, en este caso tampoco deberías regarlas.

Todavía tienen agua, por lo que no necesitan más humedad. Como punto de referencia, llena una maceta con sustrato para comparar mejor el peso de una seca con una húmeda.

CÓMO AÑADIR FERTILIZANTES

Cómo añadir fertilizantes

Añadir fertilizantes al agua es muy sencillo. Asegúrate de seguir las indicaciones del fabricante y mézclalos con cuidado. Si conoces los rasgos de la variedad que estás cultivando, podrás alterar la concentración de algún nutriente. Cuando estés satisfecho con la solución, aplícala al suelo como si regaras normalmente.

Según numerosas pruebas anecdóticas, se produce entre un 10 y un 20% de escorrentía en las bandejas inferiores de las macetas. Se cree que esto ayuda a prevenir el bloqueo de nutrientes. Al igual que con el riego normal, un exceso de fertilizantes podría ser perjudicial para las plantas.

DIFERENTES FUENTES DE AGUA

La mayoría de cultivadores utilizan agua del grifo. Suponiendo que estas personas aborden el resto de las variables con absoluta precisión, es una lástima que no piensen en las complicaciones que acarrea el agua del grifo.

Dependiendo de la ubicación, el contenido mineral del agua del grifo varía enormemente. Esto, en relación con la mezcla de nutrientes, podría dificultar su cálculo. Una forma sencilla de contrarrestar la incertidumbre del agua del grifo, es llenar un cubo y dejar que repose durante toda la noche.

Al día siguiente, podrás hacer una lectura más precisa y, en la mayoría de los casos, el agua será adecuada para regar. Si sabes que vives en una zona de agua dura o con un alto nivel de azufre, hay varios kits de pruebas, además de remedios químicos, para ayudarte a que el agua tenga una composición más estable.

Otra ventaja de dejar que el agua repose toda la noche es que estará a temperatura ambiente. El agua demasiado caliente o demasiado fría, también puede perjudicar a tus plantas de cannabis.

CÓMO COMPROBAR EL PH DEL AGUA

Cómo comprobar el ph del agua

Antes de comprobar el pH del agua, sigue los pasos anteriores y deja que repose durante toda la noche, con el fin de reducir el contenido de cloro.

Una vez hecho esto, necesitarás lo siguiente: el agua, correctores de pH, un medidor de pH, y fertilizantes. Si vas a usar una regadera, tenla lista. La solución del cubo deberá pasarse a la regadera.

El pH del agua deberá ser de 6,3-6,7 para el suelo, y de 5,5 si se trata de un cultivo hidropónico.

Añade los fertilizantes y el corrector de pH hasta obtener la lectura adecuada. Asegúrate de mezclarlos bien para conseguir una lectura más exacta.

CONTROLA LA TEMPERATURA DE LA MEZCLA

Aunque parezca absurdo, es muy importante que las plantas reciban una solución con una temperatura óptima.

Afortunadamente, la mayoría de cultivadores no tienen este tipo de problemas, pero tómate la siguiente historia como una lección. El invierno pasado, un amigo nuestro se pasó 5 semanas intentando averiguar qué les pasaba a sus plantas.

Probó con distintas soluciones, equipos y fuentes de luz, y en cierto momento incluso modificó el programa de alimentación para experimentar, etc. Hasta que se dio cuenta de que el agua del grifo estaba a una temperatura mucho más baja en invierno (15-17ºC) que en verano (25ºC).

Había empapado sus plantas con una solución demasiado fría, haciendo que se estresaran cada vez más al no ser capaces de absorber los nutrientes necesarios. Si tu mezcla de agua/fertilizantes está por debajo de los 22ºC, las plantas podrían dejar de absorber el fósforo y otros elementos esenciales.

SISTEMA DE RIEGO POR GOTEO

El riego por goteo con ayuda de un sistema de irrigación es la solución definitiva para poder regar "poco y a menudo", y ofrece una mayor precisión en cuanto a la cantidad de agua que las plantas reciben. Deberás conectar el sistema de riego a un suministro de agua y establecer puntos de goteo en la base de cada planta.

Todo el sistema está alimentado por un tubo principal, que no debe estar a más de 50 metros de la fuente de agua. Los goteros conectados a intersecciones estratégicamente colocadas a lo largo del tubo principal, serán los encargados de proporcionar agua a las plantas.

Sigue los mismos principios que con los métodos de riego anteriores, dejando que el agua permanezca brevemente en la superficie del sustrato hasta que se drene. La distribución del agua será más lenta y controlada, por lo que es mucho más difícil regar en exceso.

Al ser este tipo de riego mucho más lento, tendrás que cambiar el programa de riego y empezar antes.

Cuando se trabaja con un sistema de riego por goteo, hay que mantenerlo limpio para evitar problemas. La mayoría de los fallos de un sistema por goteo se deben a la falta de mantenimiento y al equipamiento barato.

Acuérdate de limpiar los tubos y conectores de forma habitual para evitar que se bloqueen y acaben arruinando la cosecha.

PELIGROS DE UN RIEGO EXCESIVO

A wilted marijuana plant

Aunque los que cometen este error suelen ser novatos, el exceso de riego es una costumbre difícil de abandonar para muchos cultivadores. Nuestro deseo de proporcionar lo mejor a nuestras plantas de cannabis puede volvernos demasiado entusiastas con los recursos que necesitan.

Además de agua, las raíces necesitan oxígeno. Si el sistema radicular está empapado continuamente, no habrá oxígeno, y tus plantas no podrán crecer. Las células de las raíces morirán, y lo mismo sucederá con el resto de la planta.

Además, el exceso de agua puede causar podredumbre de la raíz, moho y mildiú, todo lo cual acabará matando a la planta, o albergando bacterias, que con el tiempo harán lo mismo.

Afortunadamente, el exceso de riego es un error muy fácil de detectar, ya que la mayor parte del tiempo las plantas parecen marchitarse mientras que la maceta está inundada de agua; el único remedio, aparte de esperar a que se seque, es cambiar la planta a otra maceta con sustrato seco.

Si la pudrición de la raíz ya se ha asentado, asegúrate de cortar las zonas afectadas antes de replantar. Algunas empresas ofrecen soluciones para los problemas de la raíz. En algunos casos, los hongos beneficiosos o las bacterias simbióticas ayudan a evitar este tipo de problemas.

¿QUÉ OCURRE CUANDO NO SE PROPORCIONA SUFICIENTE AGUA AL CANNABIS?

Las hojas comienzan a marchitarse y a curvarse hacia dentro, la estructura de la raíz se encoge, y la planta empieza a doblarse por falta de fuerza. Si no se hace nada al respecto, la planta morirá, al igual que haríamos los seres humanos, los animales y todas las demás plantas.

Sin los nutrientes que proporciona el agua, todos los procesos naturales de la planta, como la fotosíntesis, se ralentizarán o detendrán por completo.

Los períodos prolongados de sequía causan daños irreparables a la planta, lo que se traduce en un retraso del crecimiento y una producción deficiente de cogollos.

No obstante, los períodos breves de sequía se pueden remediar fácilmente regando las plantas "poco pero a menudo". Cuando tengas la seguridad de que están rehidratadas, retoma la rutina de riego habitual.