Snowboard y cannabis: ¿la combinación perfecta?


Snowboard y cannabis: ¿la combinación perfecta?

Podría parecernos que los deportes extremos y el cannabis son dos cosas completamente opuestas, ya que una induce un estado de adrenalina y la otra relaja el cuerpo y la mente. Sin embargo, en lo que respecta al snowboard, parecen ser la pareja ideal.

El snowboard y el cannabis tienen una relación muy especial que se remonta a las raíces de este deporte. La marihuana ha desempeñado un papel importante en el auge del snowboard como movimiento contracultural, llegando a provocar la polémica que se produjo durante unos Juegos Olímpicos. A pesar de ser una sustancia controlada, las leyendas de este deporte siempre han hablado de ver a sus compañeros fumando en las pistas.

FUMAR EN LAS PISTAS

Es fácil entender por qué ambas actividades van perfectamente de la mano. El cannabis es famoso por activar el sistema de recompensa del cerebro, y puede hacer que sentarte en el sofá a fumar un porro te parezca algo emocionante, a la vez que induce un estado mental relajado.[1]

Ahora, imagina ese tipo de estímulo en un entorno en el que bajas por una pendiente a toda velocidad, con vistas de montañas nevadas, un aire extraordinariamente fresco, y un grupo de amigos con los que has creado lazos afectivos en torno a subidones de adrenalina. Muchos describen esta experiencia como totalmente eufórica.

OLÍMPICOS CON OJOS ROJOS

Olímpicos con ojos rojos

Tal vez la mayor publicidad que ha recibido la relación entre el cannabis y el snowboard se produjo con motivo de una polémica. Ocurrió en 1998, cuando el snowboarder profesional Ross Rebagliati se convirtió en el primer medallista de oro en la historia de este deporte.

Pero los elogios a su éxito fueron efímeros, ya que dio positivo en una prueba de detección de cannabis después del evento. A pesar de levantar algunas ampollas, Rebagliati pudo conservar su medalla de oro debido a que el cannabis no figuraba en la lista de sustancias controladas de aquel momento.

UNA NUEVA ERA DE TOLERANCIA

La combinación de cannabis y snowboard está ahora ampliamente aceptada y en su mayor parte considerada como algo casual. La legalización en mecas del snowboard como el estado de Colorado, ha normalizado enormemente el consumo de hierba entre los aficionados a esta actividad productora de adrenalina. La gran oferta de dispensarios resulta ideal para los amantes de los deportes de invierno que también disfrutan de la marihuana, y sin duda es suficiente para que se animen a visitar este estado en lugar de otros destinos de montaña.

A pesar de que la Agencia Mundial Antidopaje sigue considerando la marihuana como una droga, en 2013 aumentó el nivel de THC aceptado en el organismo de los deportistas a una cantidad 10 veces mayor que el límite anterior. Ahora todos los participantes pueden tener hasta 150 nanogramos por mililitro de sangre.

UN APUNTE SOBRE EL CBD Y LOS DEPORTES EXTREMOS

El consumo de cannabis en los deportes de riesgo como el snowboard, va más allá de su efecto psicoactivo. El CBD ha adquirido mucha popularidad en el mundo del deporte debido a sus propiedades antiinflamatorias y a su potencial para ayudar a los deportistas a recuperarse más rápido. Además, este cannabinoide no es psicoactivo y no está considerado como una sustancia controlada en los Juegos Olímpicos, permitiendo que los participantes de numerosas modalidades lo consuman sin riesgo de ser penalizados.

El hecho de que inducen efectos aparentemente opuestos podría ser la razón de que combinen tan bien juntos. Consumir una sustancia que ayuda a calmar la mente mientras te tiras por una pendiente a gran velocidad haciendo trucos aéreos, podría potenciar la concentración y la capacidad de reacción.

Referencias
NCBI
A Brain on Cannabinoids: The Role of Dopamine Release in Reward Seeking - extraído 17 octubre 2018

Referencias

  1. ^ NCBI, A Brain on Cannabinoids: The Role of Dopamine Release in Reward Seeking, recuperado October-17-2018
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