Reflectores para luces de cultivo de marihuana


Reflectores para luces de cultivo de marihuana

Cuando cultivas en el interior, necesitas una o más lámparas por encima de tus plantas de cannabis. Una lámpara, independientemente de su potencia, envía haces de luz en todas las direcciones. Algunos de ellos llegan a las plantas y cumplen su propósito. Los haces que apuntan hacia arriba suponen un derroche de energía y dinero.

Los reflectores de luz redirigen estos haces desperdiciados de vuelta a las plantas, aumentando la cobertura e intensidad de la luz. ¿El resultado? Mejores cosechas sin malgastar iluminación.

La única dificultad reside en la enorme variedad de diseños, materiales y (en algunos casos) promesas exageradas de los fabricantes de reflectores. No hay ningún reflector que sea mejor que el resto. La "mejor" opción dependerá simplemente del equipamiento existente y el uso previsto, así como de tu presupuesto y el espacio que tengas disponible.

MÁS LUZ PODRÍA TRADUCIRSE EN MÁS CALOR

La luz siempre viaja en línea recta, hasta que encuentra una superficie que la refleja. En este caso, esa superficie es un reflector. Durante la refracción, la superficie absorbe parte de la energía de la luz, dispersándola en forma de calor. La reflectividad de una superficie dependerá de la cantidad de energía que se pierde en forma de calor.

Recuerda que estamos intentando potenciar la eficiencia, por lo que nuestro objetivo será reflejar tantos haces de luz como nos sea posible. Si la energía de la luz se pierde en forma de calor en lugar de reflejarse, lo único que conseguiremos será aumentar la temperatura del entorno de cultivo de forma innecesaria.

¿QUÉ TIPO DE REFLECTORES EXISTEN?

Hay muchos reflectores distintos, pero en general, se pueden dividir en 3 tipos: de campana, parabólicos y de alas. El mercado ha evolucionado enormemente y, por ello, es normal que existan diferentes modelos.

REFLECTORES DE CAMPANA

¿qué tipo de reflectores existen?

Poco profundos y anchos o altos y estrechos, los reflectores de campana son probablemente más que adecuados para la mayoría de entornos de cultivo. Se adaptan al espacio disponible y, dependiendo de la cantidad de luz que quieras reflejar, pueden crear áreas concentradas para un grupo determinado de plantas, o emitir un haz de luz más amplio, lo que es ideal para operaciones comerciales.

Se consideran muy versátiles porque tienen diversas formas y tamaños; sin embargo, la típica forma cuadrada del reflector de campana ofrece un patrón reflectante bastante estrecho, especialmente si se compara con otros tipos de reflectores de luz. Con esto en mente, deberás calcular bien su posicionamiento para sacarle el mayor provecho.

REFLECTORES PARABÓLICOS

¿qué tipo de reflectores existen?

Los reflectores parabólicos proporcionan un reflejo de luz mucho mayor que los de campana. Por este motivo, necesitarás menos reflectores para cubrir la misma área; aunque su principal ventaja es también su mayor inconveniente. El aumento de la cobertura de luz se produce a expensas de la intensidad. La luz se dispersa en un área más amplia, pero a menos que reduzcas la distancia entre el cultivo y las lámparas, los rayos de luz no penetrarán más allá del dosel de tus plantas.

El riesgo de bajar demasiado los reflectores parabólicos es que las bombillas generan mucho calor. Incluso aunque inviertas en un material reflectante de calidad para tu reflector, si colocas las luces demasiado cerca de las plantas, podrías quemar sus hojas. Los reflectores parabólicos también ocupan mucho espacio, por lo que podrían no ser viables para la mayoría de cultivadores principiantes o aficionados.

REFLECTORES DE ALAS

¿qué tipo de reflectores existen?

Los reflectores de alas se encuentran en un lugar intermedio entre los parabólicos y los de campana. Ofrecen una cobertura e intensidad equilibradas y a menudo son regulables. Su diversidad también es la razón de su enorme popularidad. Este dispositivo refleja la luz prácticamente de la misma forma que otros tipos de reflectores, pero su diseño en ángulo hace que los rayos lleguen a más puntos y se reflejen en distintas direcciones.

Este reflejo angular no solo ayuda a impedir que se formen zonas calientes, también ofrece una distribución más uniforme de la intensidad de la luz. Si comparamos su coste con la cobertura de luz que proporcionan, los reflectores de alas son los mejores en este sentido. Si optas por un modelo regulable, podrás modificar la cobertura de la luz a medida que crezcan tus plantas.

Este enfoque multiuso es parte de la razón por la que algunos cultivadores evitan este tipo de reflectores. Hacen de todo, pero lo hacen a un nivel medio. Se obtiene mejor cobertura con un reflector parabólico, y mayor intensidad con uno de campana que sea alto y estrecho.

REFLECTORES ABIERTOS VS REFRIGERADOS

Independientemente del diseño, todos los modelos mencionados tienen algo en común: el problema del calor que genera la bombilla. Con los reflectores abiertos, todo el calor generado se distribuye por el cuarto de cultivo y, dependiendo de su posicionamiento, calentará y dañará potencialmente la parte superior de las plantas.

La solución a este problema es un reflector refrigerado por aire. En un reflector con refrigeración por aire, la bombilla está encerrada en una "cavidad" de vidrio. Con ayuda de la ventilación, el aire frío pasa por la bombilla y se expulsa del cuarto de cultivo. Esto mantiene el calor de la lámpara fuera del cuarto a la vez que permite una mayor intensidad/cobertura de luz.

LOS REFLECTORES REFRIGERADOS TIENEN MUCHAS VENTAJAS

Los reflectores refrigerados por aire se pueden colocar un poco más cerca de las plantas, ya que su calor está contenido. Con el beneficio adicional de tener distintas características, como un diseño de alas o de campana, suele haber un reflector refrigerado para todo tipo de cultivador.

El mayor inconveniente es su coste. Los reflectores refrigerados son más caros que, por ejemplo, los de campana. Y, dado que necesitan un flujo constante de aire, tienen costes y complicaciones adicionales derivados de la instalación de ventiladores o sistemas de ventilación.

¿QUÉ DIFERENCIA A UN REFLECTOR DE OTRO?

Aparte del diseño, otro aspecto importante que hay que tener en cuenta a la hora de elegir un reflector, es el material que utiliza para reflejar la luz. ¿Recuerdas la transformación de la energía de luz a calor? El material que elijas influirá de manera directa en la cantidad de calor que genere el reflector.

CALIDAD DEL MATERIAL REFLECTANTE

El índice de refracción es la cantidad de luz reflejada. Una superficie con un índice de refracción del 50%, reflejará un 50% de luz, y el 50% restante se perderá en forma de calor. La opción más barata es el aluminio oxidado, que tiene un índice de refracción de aproximadamente un 70%. No es lo peor, pero aun así, produce una gran pérdida de energía y calor dentro del cuarto de cultivo.

El aluminio anodizado se encuentra en un término medio con un 85%; preferible, pero no es la mejor opción. El más adecuado, el aluminio de deposición física de vapor (PVD), tiene un índice de refracción del 95%; una mejora considerable en relación a la opción más barata, el aluminio oxidado. Con la excepción de un mantenimiento y limpieza habituales, la eficacia del material dependerá de su coste. Deberás pagar más por un material reflectante de buena calidad.

TEXTURA LISA O RUGOSA

Textura lisa o rugosa

El último aspecto a elegir del material reflectante es su textura. Las superficies lisas reflejan los haces de luz en línea recta. Dependiendo de la forma del reflector, esto puede generar áreas de luz concentrada y zonas calientes. Siempre que sea posible, deberás evitar que se formen zonas calientes, ya que podrían quemar las hojas y dañar las plantas.

Las superficies de aluminio rugoso reflejan la luz en numerosas direcciones, mejorando su cobertura y, dependiendo del posicionamiento, intensidad.

REFLEXIONES FINALES: ¿QUÉ REFLECTOR ES MEJOR PARA TU CASO?

Si existiera el reflector de luz perfecto, sería uno de campana con forma parabólica, refrigerado por aire y con un recubrimiento de PVD rugoso, ya que proporcionaría lo mejor de cada uno. Pero lo que funciona para un cultivador podría no funcionar para otro.

Las plantas de cannabis solo necesitan una fuente de luz, crecen sin necesidad de usar un reflector. Pero si quieres sacar el máximo partido a tus plantas y disfrutar de una cosecha de la mejor calidad posible, consigue un reflector que se ajuste a tu presupuesto y a tu entorno de cultivo.