Grow House (2017): reseña


Grow House es una película cannábica clásica, que puede haberse ganado un lugar en el panteón del cine cannábico, junto con How High y Half Baked.

La película trata sobre dos cultivadores principiantes, con la intención de iniciar un lucrativo negocio de marihuana. El único obstáculo en su camino es que no tienen ni idea de cómo hacerlo. Partiendo de cero, el dúo se propone obtener una tarjeta de marihuana medicinal y, a la larga, incluso a obtener financiación del icono de la marihuana Snoop Dogg.

Grow House es la creación de DJ Pooh, también llamado Mark Jordan, muy conocido por su trabajo como productor discográfico, trabajando con artistas como Ice Cube, King Tee y Del tha Funkee Homosapien. Más allá de su trabajo en la escena musical, DJ Pooh también contribuyó enormemente a la película cannábica clásica Friday.

Básicamente, Grow House cuenta la historia de dos cultivadores novatos que intentan triunfar a lo grande. Su viaje les lleva a algunos encuentros divertidos, que incluyen discusiones con un vecino sexual y una reunión-fumada con Snoop Dogg.

LO BUENO

Grow House es una comedia desenfadada, cargada con todo el humor e incomodidad imaginable. DeRay Davis y Lil 'Duval interpretan a los dos personajes principales. Juntos son bastante divertidos y crean escenas que provocarán las risas de los espectadores fumados, como cuando el dúo intenta obtener un préstamo bancario para un negocio de cannabis.

Sus intenciones de mantener el cultivo oculto, junto con los incendios en la casa y los errores de cultivo, aportan un aire de tensión a los chistes y al humor constante. La guinda del pastel la ponen algunas de sus divertidas payasadas.

LO MALO

A pesar de ser principalmente divertida y bastante relajada, parte del humor de esta película puede ser bastante agotador y estereotipado. Hay un límite a la cantidad de expresiones “hell yeah” y “hell no” que pueden tolerar algunos espectadores, antes de perder la sonrisa. Si eres fan del humor más complejo, puede que las referencias sexuales infantiles y las payasadas no sean de tu gusto.

LA LÍNEA DE FONDO

Cuando Grow House se estrenó inicialmente en el 2017, puede que estuviéramos demasiado colocados y nunca llegamos a verla en el cine. Después, oímos principalmente que la película no era tan divertida, por lo que perdimos interés en ella.

Pero ahora, tras verla, debemos decir que en realidad es una película bastante decente y que vale la pena.

Aunque a veces el humor puede parecer inmaduro, ver esta película con un porro en la mano te garantiza unas buenas risas, ya que a veces no hay nada mejor que sentarse delante de una película sobre marihuana, estando fumado.