Cómo combatir la pudrición de la raíz en plantas de marihuana


Cómo combatir la pudrición de la raíz en plantas de marihuana

El cultivo de cannabis es una actividad muy entretenida y gratificante, pero viene acompañada de ciertos riesgos. Quienes lo cultivan, deben estar siempre atentos a la aparición de plagas y enfermedades, ya que estos factores pueden dañar las plantas y reducir las cosechas. Una de estas enfermedades es la pudrición de la raíz.

¿QUÉ ES LA PUDRICIÓN DE LA RAÍZ?

La pudrición de la raíz es una enfermedad que afecta a las plantas de marihuana tanto de interior como de exterior, y a menudo es el resultado de un mal drenaje del suelo. Esta afección puede estar causada por diversas especies de hongos, como Fusarium, Pythium o Rhizoctonia.

Estos hongos atacan principalmente a las semillas y los plantones, por lo que tus plantas jóvenes son las más vulnerables.

Los hongos de la pudrición de la raíz se desarrollan a partir de esporas y viven en la capa vegetal del suelo durante períodos largos de tiempo, e incluso puede que ya estén ahí antes de la siembra. Esta enfermedad también afecta a las plantas hidropónicas, ya que los hongos sobreviven dentro del depósito de agua.

CONDICIONES FAVORABLES PARA LA PUDRICIÓN DE LA RAÍZ

La pudrición de la raíz comienza a desarrollarse bajo un conjunto de condiciones favorables. Uno de los principales factores ambientales que la propician es la humedad. El exceso de riego de las plantas cultivadas en tierra es otro de los factores que contribuyen a su aparición. La temperatura también desempeña un papel importante en el desarrollo de la pudrición de la raíz, ya que los hongos prosperan entre 20 y 34ºC. En lo que respecta a los sistemas hidropónicos, el calor del depósito facilita la reproducción de los hongos

Las fugas de luz en los sistemas hidropónicos favorecen la pudrición de la raíz, dando lugar a unas condiciones propicias para el desarrollo de poblaciones no deseadas. La falta de oxígeno también contribuye a su formación. Comprueba que tu bomba de aireación funcione correctamente.

Asegúrate de que no haya material orgánico flotando en el depósito de agua. Si empieza a descomponerse, podría dar lugar a la pudrición de la raíz.

SÍNTOMAS DE PUDRICIÓN DE LA RAÍZ

Síntomas de pudrición de la raíz

La pudrición de la raíz se manifiesta de muchas formas, y sus síntomas ocurren en distintas partes de la anatomía de la planta. Las hojas presentan unos bordes marrones o quemados, colores pálidos, y manchas oscuras. Las puntas y los bordes de las hojas pueden quemarse y curvarse hacia arriba o hacia abajo. Las hojas más viejas podrían morir, y puede darse un crecimiento anormal o lento.

En general, las plantas presentan un aspecto débil, y podrían marchitarse o incluso desmoronarse. En sistemas hidropónicos, las raíces se vuelven marrones y pastosas, y desprenden un olor desagradable.

CÓMO COMBATIR LA PUDRICIÓN DE LA RAÍZ

Una vez que la pudrición se ha asentado, es muy difícil deshacerse de ella. Las esporas de los hongos son diminutas e imposibles de ver sin un microscopio, lo que dificulta la detección de su avance. Básicamente, si una planta sufre de pudrición de la raíz, es un caso perdido. La prevención es la mejor estrategia que puedes adoptar.

Lo primero que hay que hacer es comprobar el medio de cultivo. Antes de cultivar plantas al aire libre, es aconsejable asegurarse de que no haya hongos en el suelo. Puede que estén latentes en el medio, por lo que estarías trasplantando tu hierba a una zona infestada.

Asegúrate de usar un suelo con un buen drenaje. Si cultivas tus plantas en macetas, utiliza perlita para potenciar la aireación. La conservación de una cantidad saludable de microorganismos también ayuda a prevenir la pudrición de la raíz. Para ello, utiliza abono y otros productos de calidad.

El control de plagas es otra medida preventiva importante. La mosca del mantillo propaga la pudrición de la raíz, por lo que es esencial ahuyentarla. Un riego adecuado es una buena forma de mantener a raya tanto a la mosca del mantillo como a la pudrición de la raíz. Asegúrate de que la capa superior del suelo esté seca antes de regar tus plantas, con el fin de evitar un exceso de agua.

Si tienes un sistema hidropónico, prioriza la limpieza. Manteniendo todo el equipo limpio, reducirás al mínimo las posibilidades de que se aparezca la pudrición. La adición de bacterias beneficiosas en el depósito también ayuda a combatir esta enfermedad.

Si una planta acaba sucumbiendo a la pudrición de la raíz, elimínala de inmediato junto con el sustrato afectado. Lo más importante es que las esporas no se propaguen a las plantas de su entorno e infecten toda la plantación.