Cómo proteger tus plantas de caracoles y babosas


Cómo proteger tus plantas de caracoles y babosas

El cultivo exterior de cannabis tiene muchas ventajas. Un espacio grande significa que puedes cultivar sativas gigantescas y obtener cosechas enormes. Las plantas tienen acceso a su entorno natural, y prosperan al quedar expuestas a los rayos UV del sol.

Pero estas ventajas tienen un precio. Muchas criaturas se alimentan de las hojas del cannabis. Los caracoles y las babosas son una de estas plagas potenciales.

Los caracoles y las babosas son gasterópodos, unas criaturas de cuerpo blando que pertenecen al grupo de los moluscos. Tienen un pie musculoso que utilizan para desplazarse, y que deja un reguero largo y viscoso tras de sí, lo que es una forma sencilla de saber si están activos en tu plantación.

Algunas plagas solo mordisquean el follaje, pero las babosas y los caracoles devoran hojas y flores completas en su afán por satisfacer su apetito. La pérdida de un par de hojas no es un problema grave, pero si permites que se establezcan en tu cultivo, pueden causar daños enormes.

CÓMO DETECTARLOS

Cómo detectarlos

Los caracoles y las babosas son una de las plagas de jardín de mayor tamaño, por lo que son muy fáciles de detectar. Puede que se estén relajando en el envés de una hoja de abanico, o ascendiendo lentamente por un tallo.

También puede que hayas notado ciertos daños graves en tus plantas sin ver directamente al culpable. Sabrás que han estado en tu jardín si observas un rastro viscoso de baba a través de las hojas de abanico. Dependiendo de si los regueros están frescos o secos, podrás determinar cuánto hace que se ha producido la visita.

Otro indicio de la presencia de babosas y caracoles son unas marcas de mordeduras irregulares en las hojas de cannabis. Estas criaturas tienen una boca con dentículos para raspar, por lo que dejan marcas en forma de tela de araña. Debido a su voraz apetito, estas mordeduras se pueden encontrar en cualquier parte de la anatomía de la planta, desde las raíces a las hojas más altas.

Los caracoles y las babosas están más activos durante la noche y en condiciones húmedas. Si tienes la certeza de tenerlos en tu plantación pero aún no los has visto, comprueba tus plantas en esos momentos.

CÓMO COMBATIRLOS

Una vez que te hayas asegurado de que hay caracoles y/o babosas en tu cultivo de cannabis, es hora de hacer algo al respecto.

Una opción es el control químico, aunque no es muy recomendable, y los cultivadores orgánicos no querrán ir por ese camino. Los productos sintéticos pueden causar daños al medio ambiente y a otra fauna silvestre, reduciendo potencialmente la biodiversidad de tu jardín.

Existen numerosos métodos de control no químicos que han demostrado ser efectivos y no suponen una amenaza para la salud de tu plantación.

ATRAE A SUS DEPREDADORES

Atrae a sus depredadores

Así como a las babosas y los caracoles les gusta alimentarse de tus plantas de cannabis, otros animales comen babosas y caracoles. Atraer a sus depredadores naturales a tu jardín es una buena forma de controlar su población, y además te ahorra hacer el trabajo. Sapos, mirlos, erizos y escarabajos se alimentan de esta plaga.

Construye pequeños refugios por toda la plantación de cannabis para atraer a los sapos. Se instalarán en ellos alegremente con el fin de evitar la luz del sol durante el día. Estos refugios son baratos y fáciles de hacer, se pueden hacer con un tiesto boca abajo y apoyado en unas cuantas piedras.

Crear un estanque pequeño es otra manera de atraer a estas criaturas, y además le dará personalidad a tu plantación.

Haz que los mirlos visiten tu cultivo dejando restos de comida o alpiste. Estas aves también se sienten atraídas por el agua, por lo que es buena idea colocar un bebedero para pájaros. Además, aprecian los refugios pequeños y las zonas de anidación; con una pajarera les animarás a venir y a atrapar unas cuantas babosas y caracoles.

Atrae erizos a tu jardín construyéndoles un hogar para que hibernen. Esta estructura se puede hacer con un plástico fuerte o una caja de cartón. Corta un agujero en la caja y llénala de hojas y paja.

LEVANTA BARRERAS

Levanta barreras

Otra forma de disuadir a las babosas y caracoles es impidiendo que entren en tu plantación de cannabis. Puedes hacer esto creando un perímetro alrededor de tus plantas con materiales afilados, como rocas volcánicas o grava. Los caracoles y las babosas son criaturas de cuerpo blando y no les gustará lo que sienten al deslizarse sobre esta barrera protectora.

El cobre también sirve como barrera contra estas plagas. Este mineral es el enemigo de las babosas y los caracoles, porque reacciona con su baba y perturba su sistema nervioso. Coloca láminas de cobre en el borde de las macetas para impedir que avancen.

COLOCA TRAMPAS

Vacía medio melón o un cítrico y ponlo dentro de la tierra a nivel del suelo. Las babosas y los caracoles se sentirán atraídos por estos residuos, y lo más probable es que te los encuentres dentro de ellos por la mañana. Vacía las trampas lejos del cultivo de cannabis.

Las trampas de cerveza son muy eficaces con estas plagas. No sabemos si les gusta la fiesta o no se pueden resistir al olor, hay algo en la cerveza que es muy atractivo para las babosas y los caracoles.

Entierra una jarra dejando expuesta su parte superior, y vierte un poco de cerveza. Si no quieres que se ahoguen, hazlo de manera que tenga poca profundidad, y vacía la jarra cada mañana.

HAZTE CON LAS RIENDAS

Si no te importa ensuciarte las manos y tienes instinto de cazador, coge una linterna y acude a tu plantación por la noche, justo cuando estos animales están más activos.

Comprueba las plantas y elimina las babosas y los caracoles a mano, cuando los veas dejando su rastro de baba sobre tu preciada marihuana.