Cómo prevenir las quemaduras por viento del cannabis


Cómo prevenir las quemaduras por viento del cannabis

Las quemaduras por viento son una forma de estrés. Cuando la ventilación es demasiado fuerte, las plantas responden enrollando las puntas de las hojas para abajo, en forma de garra. En los peores casos, las puntas y los márgenes de las hojas pueden resecarse.

Las quemaduras por viento son uno de esos síntomas raros del cannabis que trata más sobre la prevención que la cura.

Cuando las plantas están quemadas por el viento, el daño ya está hecho. Las plantas mal regadas y marchitas, que ya están bajo estrés, pueden morir debido al estrés adicional de las quemaduras por viento. Pero si las plantas no estaban deshidratadas antes de sufrir las quemaduras por viento, entonces el problema es realmente estético.

¿QUÉ PROVOCA LAS QUEMADURAS POR VIENTO?

¿qué provoca las quemaduras por viento?

Este tipo de quemaduras no suele producirse en los cultivos de exterior regados adecuadamente. Las plantas prosperan al aire libre incluso en los días más calurosos y ventosos. Las quemaduras por viento suelen darse con más frecuencia en los cultivos de interior. Se producen cuando los ventiladores se colocan demasiado cerca de las plantas o funcionan a una potencia demasiado elevada. Las plantas empezarán a parecer estresadas y se reducirá el ritmo de crecimiento.

Según la gravedad de los daños, la producción de la planta a largo plazo podría quedar afectada, ya que la superficie de las hojas se verá reducida debido a las quemaduras. Al solucionar el problema, las plantas recuperan la salud y siguen creciendo adecuadamente.

Simplemente tendrán un aspecto algo desaliñado en las zonas donde se hayan eliminado las hojas o los márgenes secos de las hojas. Los daños causados podrían afectar la cosecha final, pero la marihuana es una especie muy resistente que puede recuperarse de una serie de problemas.

Si crees que la cosecha final puede verse comprometida, deja las plantas en fase vegetativa durante una semana extra para recuperar el tiempo perdido a causa del estrés. Normalmente las plantas no suelen quemarse durante la floración, ya que el problema debería haberse identificado y solucionado antes de iniciarse la floración.

CÓMO PREVENIR LAS QUEMADURAS POR VIENTO

Cómo prevenir las quemaduras por viento

Cuando prepares tu cultivo de interior, piensa por adelantado. Apiñar un montón de plantas en el espacio de cultivo para obtener mayores cosechas suele ser contraproducente. La marihuana requiere algo de espacio vital para un crecimiento óptimo.

A no ser que quieras montar un sistema SOG (sea of green), asegúrate de que cada planta tenga el espacio adecuado. Cuando hay demasiadas plantas por metro cuadrado pueden producirse una serie de problemas, incluyendo las quemaduras por viento.

En el caso de las plántulas y esquejes jóvenes, es recomendable no aplicar una ventilación directa ya que las plantitas son frágiles y podrían quedar dañadas. Durante las 2 primeras semanas de su ciclo de vida es mejor apuntar los ventiladores hacia los laterales de la tienda de cultivo o hacia las luces. De esta manera las plantas reciben un flujo de aire indirecto, pero que les proporciona la aireación necesaria para prosperar.

Pon siempre los ventiladores en modo oscilante y asegúrate de que tienen varios ajustes de velocidad. Al colocar los ventiladores, no los pongas demasiado cerca de las plantas. El movimiento del aire es necesario para enfortalecer los tallos, un intercambio de gases eficiente y para garantizar una transpiración saludable; pero las hojas deberían vibrar y ondear ligeramente, no agitarse vigorosamente. Si este es el caso, los ventiladores están demasiado cerca de las plantas o tienen demasiada potencia.

Al colocar los ventiladores, quieres que las plantas reciban una ligera brisa por cada lado; lo ideal es situar algunos a una altura más alta y otros a una altura más baja.

Al poner la ventilación demasiado fuerte para garantizar que todo el cultivo reciba aire en movimiento, las plantas más cercanas a los ventiladores pueden sufrir quemaduras por el viento. En la mayoría de casos, estas quemaduras pueden prevenirse mediante la distribución equilibrada de las plantas, la ubicación adecuada de los ventiladores y unos ajustes de velocidad moderados.