¿Qué hacer con la hierba ya vaporizada?


¿Qué hacer con la hierba ya vaporizada?

Cada vez más gente opta por un estilo de vida sano a base de vaporizar su hierba favorita. El cogollo ya vaporizado, también conocido como AVB (already vaped bud) es la marihuana que queda después de una sesión de vaporización. Muchos se deshacen de estos restos de cannabis sin saber que todavía hay vida en el material vegetal.

En la mayoría de los casos, dependiendo de la calidad del vaporizador y de la temperatura a la que se vaporice, suelen quedar cannabinoides. A continuación, te proporcionamos algunas ideas útiles para sacar el máximo partido a tu hierba ya vaporizada.

COGOLLO YA VAPORIZADO

Para poder colocarte ingiriendo marihuana, primero tienes que cocinarla. Al exponer el cannabis a un nivel moderado de calor, se activan sus propiedades psicoactivas. Este proceso se conoce como descarboxilación, y es lo que convierte el precursor ácido THCA en el THC inductor de subidones.

El cannabis se puede descarboxilar de varias maneras, una de las cuales es por medio de la vaporización. A diferencia de cuando se fuma cannabis, una práctica basada en la combustión, los vaporizadores de calidad no queman la hierba, sino que la calientan a la temperatura adecuada para que se liberen los cannabinoides y terpenos.

En este sentido, el cogollo vaporizado no es como el cogollo normal. Y dado que ya está descarboxilado, se puede añadir a diversos preparados de cannabis. Nada más vaporizarse podría tener un aroma un poco rancio, como a tostadas quemadas. Pero que esto no te eche para atrás, porque cuando se añade a batidos o a un sándwich de mantequilla de cacahuete, está delicioso.

Cogollo ya vaporizado

CANNABUTTER

Si alimentarte de sándwiches no es lo tuyo, puedes utilizar la hierba ya vaporizada para hacer mantequilla de cannabis. Esto supone triturar primero la marihuana, pero no tanto como para convertirla en polvo. A continuación, pon el cannabis vaporizado y la mantequilla en un recipiente de metal sobre una olla de agua hirviendo. Asegúrate de remover a menudo, y añade agua si es necesario. Haz esto durante varias horas.

Cuando la mezcla esté lista, retírala del fuego y cuélala con un colador de malla fina. Deja enfriar en el frigorífico durante unas horas más. Una vez que la mezcla se divida en dos, separa la mantequilla con cannabinoides del agua.

Para quienes no les gusten o no puedan consumir productos lácteos, se puede hacer la misma receta con aceite de coco. Simplemente sigue las instrucciones de arriba y trata de añadir lecitina de soja para que la mantequilla sea más consistente.

CÁPSULAS

Las cápsulas son uno de los métodos más populares de ingerir cannabis ya vaporizado en forma de aceite. Lo mejor de este método es evidente: permite un mejor control de la dosis y no tiene un sabor desagradable.

FUMAR

También puedes fumar tu cogollo vaporizado. Pero es aconsejable hacerlo como último recurso, ya que no solo tendrá un aroma y sabor desagradables, el subidón tampoco será muy fuerte.

COMESTIBLES

Siempre es importante señalar que consumir comestibles es muy distinto a fumar cannabis. Fumar induce un efecto casi instantáneo, mientras que la ingesta de comestibles produce una respuesta lenta que puede conducir a comer en exceso, lo que se traduce en una experiencia negativa cuando finalmente aparece el efecto acumulado. Recuerda: el cannabis no se puede "descomer". Así que ten cuidado y asegúrate de saber cuál es la dosis adecuada para tu caso.

CONCLUSIÓN

Los cogollos ya vaporizados son un estupendo subproducto que se puede consumir de varias formas. Se pueden fumar, ingerir en cápsulas o transformar en mantequilla o aceite de cannabis para disfrutarlos en forma de deliciosos comestibles.