Distintos tipos de luces para el cultivo de cannabis


Distintos tipos de luces para el cultivo de cannabis

Existen diversos tipos de iluminación para cultivar cannabis en interior. Con distintas funciones, tipos de luz emitida, consumo de energía y coste. Saber cuáles son y cómo funcionan te permitirá tomar una decisión informada para conseguir los mejores cogollos.

HID

Las luces HID

Las luces HID, o de descarga de alta intensidad, han sido uno de los pilares de la horticultura interior durante muchos años. En los 80 se hicieron muy populares en el sector de la marihuana. Han sido responsables de la producción de un cannabis de primera categoría hasta el día de hoy. La tecnología ha avanzado mucho, pero el principio sigue siendo el mismo.

La creación de un arco eléctrico entre dos cátodos suspendidos en el interior de un tubo lleno de sustancias químicas reactivas. Estas sustancias se vaporizan al calentarse, emitiendo espectros de luz parecidos a los del sol y aptos para el cultivo de todo tipo de plantas comestibles y, lo más importante, el cannabis.

Hay varios tipos de lámparas HID, pero las que más se emplean son las de sodio de alta presión (HPS) y las de halogenuros metálicos (MH). Ambas luces, HPS y MH, necesitan balastos para funcionar correctamente, así como reflectores que aumenten su eficiencia.

HPS

Las lámparas de sodio de alta presión son unos dispositivos de bajo consumo de energía. Producen alrededor de 100 lúmenes por vatio (y hasta 150 lúmenes) con bombillas de 600W. Emiten un amplio espectro de luz que se inclina hacia el extremo rojo. La mayor parte de su luz se produce en los espectros verde, amarillo, naranja y rojo. Su potencia lumínica es visiblemente amarilla/naranja.

Las lámparas HPS contienen mercurio y una amalgama de sodio metálico. La alta reactividad química del interior de estas lámparas significa que las ampollas están especialmente construidas con óxido de aluminio.

Las luces HPS se pueden utilizar durante todo el ciclo de crecimiento del cannabis, de plantón a planta adulta, pero hay que tener cuidado con su potencia en función del tamaño de las plantas. Una luz demasiado fuerte, como de 1000W, en un armario pequeño, podría resultar excesiva para los plantones, causando más problemas que beneficios.

Sin embargo, el cultivador experto utiliza lámparas HPS durante la fase de floración, porque el espectro rojo imita muy bien la luz otoñal. Y es en esta época cuando el cannabis florece de forma natural. Imitar la luz rojiza de un sol más bajo y más débil produce mejores flores que otros tipos de luces.

MH

Las lámparas de halogenuros metálicos funcionan de forma parecida a las HPS, pero contienen mercurio y haluros metálicos (yoduro sódico y bromo). También son muy eficientes, ya que producen 75-100 lúmenes por vatio, y un 30% adicional si se utiliza un balasto eléctrico.

La mayor parte de su luz se produce en los espectros verde, amarillo y naranja. Sin embargo, el espectro de las luces MH tiene una potencia lumínica más azul y violeta, lo que produce una luz blanca/azul pálida notablemente iridiscente.

Las luces MH se pueden usar durante todo el ciclo de vida de la planta, pero los entendidos las utilizan en la fase vegetativa, cambiándolas por HPS cuando comienza la floración.

La potencia lumínica azul y violeta imita la luz del verano en su momento álgido, que es cuando el cannabis crece de forma natural y recibe más luz UVA y UVB. Estos espectros promueven un crecimiento vegetativo robusto en las plantas jóvenes.

LED

LED

Un LED es una fuente de luz que consiste en un diodo semiconductor de unión pn con dos terminales. Dilo 10 veces seguidas. O una sola. No hace falta profundizar demasiado, básicamente, cuando la corriente eléctrica pasa a través del conductor, se liberan fotones que crean luz. El material semiconductor está situado dentro de una lente, que es la que dirige y enfoca la luz.[1]

Las lentes pueden estar tintadas para proporcionar diversos espectros, como UV o infrarrojo. Son unidireccionales y no necesitan reflectores para redirigir la luz irradiada, como las luces HID. Las lámparas LED requieren de un controlador, que es como un balasto especial para LEDs.

Las luces LED se pueden utilizar durante todo el ciclo de vida del cannabis. Tienen fama de ser caras, pero ofrecen un consumo de energía sumamente bajo y se amortizan muy rápido. También tienen la ventaja de ser mucho más frías que las HID.

Sus bombillas vienen con diversas potencias y espectros. Las azules/blancas se utilizan sobre todo para la etapa vegetativa, con un poco de rojo incluido. Cuando se induce la floración, se cambian por variedades predominantemente rojas con un poco de azul/blanco.

FLUORESCENTES

Las luces fluorescentes

Las luces fluorescentes están disponibles con distintas configuraciones. Tubos largos o cortos, curvos, y luces CFL (lámparas fluorescentes compactas). Los fluorescentes pasan una corriente eléctrica a través de vapor de mercurio, que se ioniza para producir luz. Esta luz se modifica con los revestimientos químicos del interior del tubo.

Los revestimientos de las luces de cultivo varían con el fin de producir luz blanca para la vegetación y luz violeta para la floración. Los fluorescentes solo producen una sexta parte de la luz de otros tipos de lámparas, pero aun así consiguen buenos resultados en el cuarto de cultivo.

Una potencia inferior se traduce en un crecimiento más lento, pero crecimiento al fin y al cabo. Al mismo tiempo, se pueden obtener cogollos respetables con luces fluorescentes, pero les faltará la densidad producida por sus primas más potentes. Su precio hace que sean ideales para el cultivador novato que aún está aprendiendo. Son fáciles de montar, emiten muy poco calor y no necesitan un balasto externo.

Las luces fluorescentes se utilizan durante la etapa inicial y de plantón, o para enraizar esquejes antes de exponerlos a las luces HID. Este amplio espectro de luz fomenta el crecimiento sin apenas estrés térmico para las plantas jóvenes.

Referencias

  1. ^ Wikipedia, Unión PN, recuperado Octubre-20-2018
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