Cómo conseguir más plantas hembra con semillas regulares


Cómo conseguir más plantas hembra con semillas regulares

Salvo que te vayas a dedicar a la cría y no te importe tener unas cuantas plantas macho en el cuarto de cultivo, las plantas de cannabis hembra son la esencia del cultivo de marihuana. Pero si no adquieres tus semillas feminizadas de una fuente fiable, no hay garantía de que vayas a obtener plantas hembra. De hecho, estadísticamente, las semillas regulares producen un 75% de plantas macho en cada cultivo, o incluso más.

Es imposible saber si las semillas son hembra o macho, y es muy difícil distinguir entre plantas jóvenes macho y hembra antes de que se desarrollen. Las plantas masculinas tienen rasgos de crecimiento distintos, pero no siempre es fácil reconocer a chicos de chicas durante la fase vegetativa.

Hay ciertas técnicas y trucos que pueden utilizarse para aumentar la probabilidad de obtener más plantas hembra a partir de semillas regulares. Las palabras clave son "entorno de cultivo estable". El estrés tiende a producir más machos, y un estrés excesivo durante la etapa de floración puede convertir a las plantas en hermafroditas.

UN ENTORNO ESTABLE

La estabilidad del medio de cultivo es fundamental para aumentar la proporción de hembras respecto a machos. Desde el momento de la germinación, lo ideal es mantener un entorno de cultivo con las mínimas fluctuaciones posibles. El estrés es tu enemigo a la hora de tener hembras.

Y esto también se aplica a todos los requisitos esenciales para el crecimiento de una planta. Mantén una temperatura y humedad estables. Asegúrate de que el ciclo de luz comience y termine al mismo tiempo todos los días. Y de que no haya contaminación lumínica que interrumpa el ciclo de oscuridad de las plantas. Asegúrate también de que la mezcla de fertilizantes sea precisa en cada riego. Una variación en los abonos puede causar estrés, incrementando las probabilidades de obtener plantas masculinas.

DALE A LOS PLANTONES MENOS HORAS DE LUZ

Con las prisas para poder meter los cogollos en frascos, siempre es tentador exponer tus plantas a 24h de luz durante el ciclo vegetativo. Puede que crezcan antes, pero esto también aumenta el riesgo de que se desarrollen plantas macho.

Las plantas jóvenes expuestas a un fotoperiodo de 18-6 tienen más probabilidades de acabar siendo hembra. Esta probabilidad se incrementa aún más cuando la duración del día se reduce a 16 horas. Para maximizar dicha probabilidad, reduce el período de luz a 14,5 horas.

Los días cortos reducen el ritmo del crecimiento vegetativo, pero la probabilidad de obtener plantas hembra aumenta hasta un 70-100%. Con semillas de calidad caras, lo mejor es proporcionarles una semana extra de vegetación, con el fin de obtener una mayor rentabilidad. Es mejor ser paciente durante la fase vegetativa que tener que tirar la mitad de las plantas más adelante.

El otro inconveniente de exponer las plantas a 24 horas de luz durante la etapa vegetativa, es un desarrollo radicular deficiente, y la interrupción del intercambio de gases en la rizosfera. El desarrollo de la raíz tiene lugar predominantemente durante la noche, y el intercambio de oxígeno también se produce de manera más eficaz en ese período. Unas raíces sanas se traducen en plantas sanas.

UTILIZA UNA LUZ AZUL FRÍA

Una luz de espectro azul durante la fase vegetativa fomenta el desarrollo de plantas hembra. Las luces fluorescentes deberán ser de un espectro blanco o azul en el caso de las plantas jóvenes. Abstente de utilizar fluorescentes morados/rojos, que son mejores para la floración.

Las lámparas de halogenuros metálicos son ideales para la fase vegetativa del cannabis. Tienen un espectro parcialmente azul e imitan la luz del verano con eficacia, que es el período vegetativo natural del cannabis. Cuando cambies al ciclo de luz de 12-12 para provocar la floración, utiliza una lámpara de sodio de alta presión. Su espectro es parcialmente rojo, e imita la luz del otoño.

AUMENTA EL NITRÓGENO

Las plantas de cannabis consumen mucho nitrógeno durante la fase vegetativa. Aumentando ligeramente el nitrógeno (N) y reduciendo el potasio (K), se pueden incrementar las probabilidades de obtener plantas femeninas. Una mezcla fertilizante rica en potasio aumentará las probabilidades de que se formen plantas macho durante la fase de desarrollo inicial.

MAYOR HUMEDAD EN EL AIRE Y EL SUELO

MAYOR HUMEDAD EN EL AIRE Y EL SUELO

Un nivel de humedad alto y estable desde la germinación hasta el final de la etapa vegetativa, estimula el desarrollo de plantas hembra. En este sentido, un régimen de riego constante y estable mantiene la humedad ideal del medio de cultivo. La estabilidad de la humedad en el aire y el medio fomenta la aparición de hembras.

Plantas jóvenes: cuando las plantas sean jóvenes, asegúrate de que tengan una humedad de al menos un 70-80% HR. Esto se consigue fácilmente con una cúpula de humedad. Asegúrate de que el medio no se seque demasiado. Existe una línea muy fina entre mantener un ciclo húmedo-seco saludable y una sequedad excesiva. Un medio demasiado seco fomentará el desarrollo de plantas macho.

Plantas pubescentes: mantén una humedad del 70%. Utiliza un higrómetro de forma habitual para garantizar la humedad ideal del medio. Mantener la humedad adecuada es más fácil con la ayuda de un humidificador/deshumidificador en el cuarto de cultivo. Continúa vigilaando el nivel de humedad del medio. El exceso de riego y la sequedad excesiva son dos desencadenantes de estrés que pueden potenciar la aparición de machos.

Floración: reduce la humedad poco a poco hasta un 40%-50% durante la fase de floración. Abstente de bajar a este nivel de golpe. La reducción gradual de la humedad previene el estrés. Una humedad demasiado alta puede causar numerosos problemas a las flores del cannabis. Ahora ya se ha establecido el sexo de la planta gracias al tratamiento especializado durante la fase vegetativa.

SIN ESTRÉS

Con estos sencillos consejos de mantenimiento podrás maximizar el desarrollo de plantas hembra. El estrés de cualquier tipo es el mayor enemigo de la marihuana. Se cree que el desarrollo de plantas macho aumenta la probabilidad de polinización durante épocas de estrés. Una sola hembra bien polinizada puede producir cientos de semillas, perpetuando así la especie durante la siguiente temporada.

El cultivador de interior tiene un control total sobre el medio de cultivo. Esto significa que puede minimizar el estrés con un buen cuidado de la planta. Las plantas jóvenes propiamente cuidadas tienen más probabilidades de ser hembra, lo que, al fin y al cabo, se traduce en más cogollos en el frasco.