5 consejos para maximizar la luz del cuarto de cultivo


5 consejos para maximizar la luz del cuarto de cultivo

Entender cómo funciona la luz y cómo se puede manipular para aumentar la producción interior de cogollos, es parte fundamental de los conocimientos que debe tener todo cultivador. Desde sus humildes comienzos como plantón hasta las etapas finales de la floración, la luz es posiblemente uno de los elementos más importantes que necesita la planta de marihuana para prosperar.

Sin una fuente adecuada de luz, muchas plantas no sobrevivirían, y nuestro querido cannabis es una de ellas. Una cosa es tener luz suficiente, pero si sabes que la energía lumínica se utiliza para sustentar los diferentes procesos que realiza el cannabis, podrás maximizar su uso y obtener unos resultados muy deseables.

Una luz más intensa se traduce en plantas mejor estructuradas y en unos cogollos más gruesos. Unos cogollos más gruesos significan cosechas mayores; porque, seamos sinceros, ¿quién no quiere conseguir mejores resultados?

1. UTILIZA UN REFLECTOR

UTILIZA UN REFLECTOR

Los reflectores colocados estratégicamente pueden ser una herramienta esencial, especialmente en espacios reducidos. Si en tu espacio de cultivo solo caben unas pocas luces, el uso de reflectores es obligatorio. Hacen exactamente lo que dice su nombre, reflejar la luz de las lámparas. Es la forma ideal de aumentar la cobertura e intensidad de la luz durante esta etapa.

2. PAREDES REFLECTANTES

PAREDES REFLECTANTES

Colocar paredes reflectantes alrededor de tus plantas es la mejor forma de aumentar la cobertura de la luz. De hecho, este tipo de solución puede incrementar la exposición de las plantas a la luz hasta en un 30%.

Pero hay un par de cosas con las que hay que tener cuidado. Las curvas graduales, en lugar de esquinas de 90°, son mejores a la hora de cubrir el interior del área de cultivo con un material reflectante. Esto proporciona una distribución de la luz más uniforme, en vez de crear zonas calientes. También es importante evitar cualquier arruga o burbuja, porque pueden producir una cobertura desigual.

Por último, la mejor textura para una superficie reflectante podría sorprenderte, ya que se trata de las texturas con relieve, en lugar de una superficie lisa. Muchas tiendas de bricolaje venden rollos de superficies reflectantes que se pueden cortar y pegar con facilidad alrededor de tu cultivo. La recompensa hará que esta pequeña inversión merezca la pena.

3. CAMBIA LAS BOMBILLAS A TIEMPO

Todas las lámparas tienen una esperanza de vida determinada. Independientemente de si son estándar o LED, llegará un momento en el que alcancen su rendimiento máximo y empiecen a ser menos eficientes. Esto, obviamente, dependerá del nivel de uso y estilo de la bombilla.

Una observación minuciosa de tus luces durante el transcurso del cultivo te permitirá saber si estás sacando el máximo partido a tu equipo. Como regla general, todas las bombillas deben comprobarse cada 6 meses, y deben cambiarse, al menos, cada 12 meses o 3-4 cultivos, ya que, para entonces, estarán proporcionando un menor rendimiento.

4. EVITA EL CONTACTO CON LAS BOMBILLAS

Puede parecerte algo obvio, pero este consejo se ignora a menudo. Hay dos motivos para ello. El contacto con una bombilla deja manchas como consecuencia de la grasa de los dedos. Esto acorta considerablemente la vida útil de una bombilla, e incluso podría hacerla explotar.

En segundo lugar, estas manchas pueden actuar como una barrera para la luz. Aunque sean pequeñas, tendrán un efecto negativo en la intensidad total de la luz. Sacar el máximo partido a tu equipo y conseguir los mejores resultados posibles, implica la utilización de las luces al máximo de sus capacidades.

5. ¿CUANTO MÁS BAJAS ESTÉN, MEJOR?

La intensidad de la luz disminuye con la distancia. Cuanto más nos acerquemos al sol, más luz y calor nos dará. Y lo mismo ocurre con las lámparas. Cuanto más cerca estén de las plantas, más fuerte será su intensidad.

Sin embargo, al igual que con el sol, esto también se traduce en un aumento del calor, lo que hará que tus plantas corran el grave riesgo de sufrir estrés térmico, quemaduras y muchos otros problemas.

Saber si estás cultivando una sativa alta o una autofloreciente enana es sumamente importante para configurar el sistema de iluminación de forma adecuada. Como precaución extra, plantéate organizar un sistema que te permita regular la altura de las luces durante todo el proceso de cultivo.