Los 4 componentes de un sistema de iluminación HID interior


Los 4 componentes de un sistema de iluminación HID interior

Si vas a cultivar marihuana en interior, deberás asegurarte de que tus plantas reciban suficiente luz para que se desarrollen bien y te proporcionen una buena cosecha. La mejor forma de conseguirlo es con un sistema de iluminación adecuado.

En lo que respecta al suministro de luz para plantas de interior, hay 3 opciones: luces fluorescentes, LED o HID. La tercera opción es, con diferencia, la más popular entre quienes cultivan cannabis.

Estos son los 4 componentes principales que necesita todo sistema de iluminación HID interior.

LÁMPARA

LÁMPARA

La lámpara es la parte esencial de un sistema de iluminación, ya que es la que genera la luz para tus plantas. En lo que se refiere al cultivo interior de cannabis, las lámparas más utilizadas son las de alta intensidad de descarga (que incluyen las de sodio de alta presión, o HPS, y las de halogenuros metálicos de cerámica, o CMH).

El tipo de iluminación que elijas para tu cultivo de interior dependerá de tu presupuesto, el número de plantas que vayas a cultivar, la estructura que desees utilizar, y los resultados que busques. Aunque, independientemente del tipo de lámpara que uses, todas tienen la misma finalidad.

La luz producida por las lámparas se enfoca sobre las plantas, que la utilizan para crecer y llevar a cabo la fotosíntesis. Las luces también desempeñan un papel importante en la gestión del ciclo de vida de las plantas, manteniéndolas en la etapa vegetativa u obligándolas a florecer.

Nota: las lámparas HID dominan el mercado del cultivo interior, especialmente entre los nuevos cultivadores. Son eficientes y proporcionan una luz brillante y consistente en zonas extensas, y apenas necesitan mantenimiento. Pero las luces HID también generan mucho calor y, por lo tanto, a menudo se necesita cierto control de la temperatura.

REFLECTOR

REFLECTOR

El reflector es otro elemento clave de un sistema de iluminación interior. Tiene una finalidad muy sencilla pero muy importante: reflejar la mayor cantidad posible de luz de la lámpara sobre las plantas. Con la ayuda de un reflector podrás aumentar considerablemente la eficiencia de tus luces de cultivo, lo que se traducirá en un crecimiento más rápido y unas cosechas mejores y más abundantes.

Hay una gran variedad de reflectores en el mercado: de alas, parabólicos, de campana, etc. Si el calor supone un problema en tu cuarto de cultivo, también puedes optar por un reflector refrigerado por aire.

BALASTO

BALASTO

El balasto regula el circuito eléctrico que alimenta el sistema de iluminación y hace funcionar a tus lámparas, por lo que todas necesitan uno. Salvo que utilices lámparas fluorescentes o LED, que vienen con el balasto ya incorporado. Si, como la mayoría de cultivadores, utilizas lámparas HID, deberás usar un balasto externo para alimentarlas.

Sin entrar en demasiados detalles, aquí tienes una explicación básica de cómo funciona un balasto. Cuando enciendes por primera vez una lámpara HPS, por ejemplo, la bombilla necesita un voltaje lo suficientemente alto como para que golpee el tubo de arco cerámico de dentro de la lámpara. Esta tensión hará que el sodio del tubo se funda y vaporice.

Una vez que el sodio ha adoptado un estado gaseoso, la lámpara necesitará mucho menos voltaje para seguir funcionando. Y aquí es donde entra en acción el balasto, reduciendo la tensión del circuito para garantizar que la lámpara no adquiera mayor intensidad y se queme. Además, regula el suministro eléctrico y se asegura de que la lámpara tenga siempre energía estable para funcionar de forma correcta.

TEMPORIZADOR

TEMPORIZADOR

Los temporizadores son necesarios para asegurarnos de que las plantas reciban el fotoperiodo adecuado para cada etapa del crecimiento. La fase vegetativa requiere de un ciclo de luz/oscuridad de 18-6. Las 18 horas de "luz diurna" mantienen a la planta en la etapa vegetativa. La fase de floración requiere de un ciclo de 12-12. Las 12 horas de luz activan las hormonas de la floración, y las plantas empiezan a producir cálices que se irán acumulando hasta formar cogollos.

Un temporizador garantiza que las luces se enciendan y apaguen según el ciclo adecuado y a la misma hora todos los días. No siempre es posible encender y apagar las luces de forma manual, y olvidarse de hacerlo podría resultar en varios días de crecimiento perdidos. Además, las plantas pueden ralentizar su crecimiento debido al shock que experimentan cuando se cambia el encendido/apagado de las luces de un día para otro de forma accidental.

Utiliza un temporizador. Te proporcionará un ciclo de luz sin problemas. Es muy tentador intentar ahorrar dinero comprando un dispositivo barato. Pero es recomendable gastar un poco más y adquirir un artículo de calidad. Un temporizador estropeado puede arruinar tu cosecha debido al estrés. Algunos modelos de alta tecnología se pueden conectar a otros sistemas y utilizarse para controlar las luces, el riego, los ventiladores y los reguladores de las condiciones ambientales como radiadores, enfriadores y humidificadores.

Compra productos de calidad al principio. Los temporizadores baratos salen caros, y hay que reemplazados con frecuencia. Asegúrate de que el cableado del cuarto de cultivo esté en buen estado y tenga el vataje correcto. No sobrecargues el circuito, ya que esto podría provocar un incendio.

Advertencia

Cultivar cannabis puede ser peligroso porque combina dos enemigos mortales: el agua y la electricidad. Asegúrate de que no entren en contacto en ningún momento.

  • Usa productos de calidad y compruébalos de forma habitual
  • Impide que los aparatos eléctricos entren en contacto con el agua
  • Asegúrate de que la red eléctrica sea la decuada y esté preparada para vatajes altos
  • Conecta todos los cables de forma correcta