Kief: qué es, cómo se recolecta y cómo se consume


Kief: qué es, cómo se recolecta y cómo se consume

Si alguna vez has observado de cerca una planta o un cogollo de cannabis, habrás comprobado que están recubiertos de unas glándulas de resina en forma de setas, también conocidas como tricomas o cristales. Están más concentradas en los cogollos, pero también se suelen encontrar en los tallos y en las hojas.

Al romper estos cristales, se produce el kief. Es lo mismo que se recoge en el fondo del grinder. ¡Y es brutal!

El kief tiene al menos el doble de potencia que la hierba seca de la que procede, y contiene prácticamente todas las sustancias beneficiosas de la marihuana, como el THC, el CBD y los terpenos. Con un color que varía entre el blanco y el verde claro (dependiendo de cuánta materia vegetal esté mezclada con los tricomas sueltos), el kief tiene aspecto de polvo. Es pegajoso al tacto, pero un soplo de aire puede dispersarlo por todas partes.

¿EN QUÉ SE DIFERENCIA EL KIEF DE OTROS EXTRACTOS?

El kief se separa de la materia vegetal de forma mecánica, por lo que es un concentrado puro y sin solventes, con muy pocas o ninguna impureza.

Otros tipos de extractos, como el aceite de miel, el QWISO o el aceite Rick Simpson, se elaboran empapando los cogollos y recortes con solventes como butano, alcohol o acetona, para disolver los tricomas. Esta reacción química libera la resina dentro del solvente, que se evapora antes de una última purga que, en teoría, limpia el extracto de cualquier resto de disolvente.

¿CÓMO SE RECOGE EL KIEF?

La forma más fácil de recoger kief en pequeñas cantidades es con un grinder de tres o cuatro cámaras. Tritura los cogollos, úsalos como de costumbre para preparar un canuto o pipa, y después echa un vistazo debajo del filtro de la parte inferior del grinder. Ese polvo es el kief.

Si quieres recoger kief a mayor escala, puedes tamizarlo en seco, que es un proceso antiguo que aún se sigue utilizando en sitios como las montañas del Rif del norte de Marruecos. Básicamente, consiste en golpear los cogollos y recortes sobre una serie de filtros cada vez más pequeños y colocados en unos armazones, para recoger únicamente el polvo más fino. Se trata de una labor bastante intensiva, pero produce un concentrado de alta calidad sin necesidad de usar disolventes.

¿CÓMO SE CONSUME EL KIEF?

El kief se consume de la misma forma que los cogollos secos. Puedes combinarlo con tus flores para que tengan un efecto más fuerte, o fumarlo o vaporizarlo por sí solo. No olvides que es mucho más potente, por lo que no tendrás que usar mucho, y deberás aprender a dosificarlo.

ESPOLVORÉALO SOBRE LA HIERBA SECA

Espolvoréalo sobre la hierba seca

Mezcla el kief con la hierba seca para aumentar su potencia. Esto se puede hacer con un porro, una pipa o un bong. Simplemente espolvorea una pequeña cantidad en la parte superior de las flores secas, y enciéndelos.

Últimamente, la gente se está poniendo muy creativa con respecto al kief, y lo utilizan para hacer twaxing en sus canutos. Algo muy popular que consiste en pasar el canuto acabado por un poco de aceite de marihuana y espolvorearlo con kief.

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Para obtener un subidón muy fuerte, puedes fumar un bol de kief puro. Para conseguir la mejor experiencia, utiliza una pipa con filtro y calienta con cuidado el kief por fuera del bol. Esto garantiza que no inhales el material sólido y que el kief no se queme.

Si prefieres vapear o dabbear a fumar, cualquier torre diseñada para aceites o concentrados también servirá para el kief. Pon una cantidad pequeña en el clavo o cámara de combustión, y disfruta.

REFUERZA TUS COMESTIBLES

Si te gustan los comestibles que no sepan ni huelan a marihuana, lo mejor es usar kief. Tanto si usas un poco de kief para lograr la misma potencia que obtendrías con un cogollo, como si duplicas la cantidad para conseguir un resultado más fuerte, el sabor será el mismo, y tu cocina no olerá como un coffeeshop holandés.

PREPARA HACHÍS O ROSIN

Prensa y calienta el kief un poco para hacer hachís. Prensa y caliéntalo más para obtener rosin. El calor y la presión hacen que los tricomas del kief se quiebren, liberando una resina llena de cannabinoides y terpenos. Su color, sabor, e incluso efecto cambiarán como resultado de este proceso.

Moldea el kief con los dedos hasta que se forme una bola de color verdoso y tengas un dedo de hachís. Si prefieres obtener un producto más sofisticado a partir del kief que has recogido, invierte en una prensa para polen. También puedes adquirir unos dispositivos que imprimen una imagen en el hachís para darle un toque más personalizado.

El rosin está creando mucho revuelo en estos momentos entre la comunidad del cannabis, y también se puede elaborar en casa. En lugar de colocar flores secas en una prensa especializada como hacen los profesionales, podrás conseguir un resultado parecido poniendo el kief entre dos trozos de papel pergamino y presionándolos con unas planchas normales para el pelo. El rosin deberá tener el mismo aspecto que el shatter.

HAZ MOONROCKS

Una combinación de cogollos de calidad y extractos, las moonrocks son uno de los productos de cannabis más impresionantes y potentes que existen.

Para hacer estas creaciones relucientes, moja una flor seca en aceite de hachís templado y pásala por el kief. La moonrock se endurecerá a medida que se enfría y se convertirá en una verdadera obra maestra.