¿Quieres cultivar tu propia hierba? ¡La seguridad es lo primero!


¿Quieres cultivar tu propia hierba? ¡La seguridad es lo primero!

La seguridad es un asunto vital para cualquier productor de cannabis, y especialmente para quienes cultivan en interior. Los utensilios que suele haber en la mayoría de cuartos de cultivo suponen un riesgo para la seguridad si no se utilizan de forma adecuada; algunas piezas grandes podrían causar incendios cuando no funcionan correctamente, y las sustancias químicas de los fertilizantes pueden ser perjudiciales para los ojos, los pulmones y la piel.

A continuación, proporcionamos 7 sencillos consejos para todo el que quiera cultivar hierba.

1. UTILIZA HERRAMIENTAS DE CALIDAD

Independientemene de dónde y cuándo cultives, asegúrate de utilizar siempre herramientas de calidad. Incluso si tienes poco presupuesto, no debes escatimar en equipamiento.

Ya se trate de luces, extractores o reflectores, instala los mejores que te puedas permitir. Hay un montón de productos excelentes a precios relativamente accesibles, así que tómate el tiempo necesario para comparar precios y hazte con herramientas profesionales dentro de tus posibilidades.

Un equipo poco fiable puede provocar cortes de energía, cortocircuitos, o peor aún, incendios. No es raro escuchar historias sobre cuartos de cultivo envueltos en llamas como consecuencia de un sistema de iluminación barato o un extractor averiado.

2. MANTÉN LIMPIO EL CUARTO DE CULTIVO

Mantener limpio el cuarto de cultivo es fundamental. Así que asegúrate de incluir la limpieza en tus planes. La mejor forma de hacerlo es preparar un programa de limpieza periódica y seguirlo a rajatabla desde el principio.

En general, recomendamos limpiar el cuarto de cultivo al menos una vez por semana, dependiendo del tamaño que tenga. Y dedicar 10 minutos después de haber atendido a las plantas a realizar una limpieza rápida.

Limpia cualquier líquido derramado de inmediato, almacena adecuadamente tus herramientas, y mantén los fertilizantes bien cerrados. Pasa un trapo por todas las superficies y comprueba que todo el equipo funcione correctamente.

En el día dedicado a la limpieza, limpia a fondo todo el cuarto de cultivo. Saca las plantas de la habitación y friega el suelo, limpia las superficies, los recipientes de almacenamiento, las estanterías, etc. Una vez que lo hayas limpiado bien, vuelve a meter las plantas y coloca todo como estaba.

3. TEN CUIDADO CON LAS LÁMPARAS HID

TEN CUIDADO CON LAS LÁMPARAS HID

Las lámparas de sodio de alta presión, y otros tipos de luces HID, emiten mucho calor. Si instalas este tipo de luces en tu cuarto de cultivo, necesitarás una forma de expulsar el aire caliente que generan. Este incremento de temperatura no solo afecta a la salud de las plantas, también aumenta el riesgo de que se produzca un incendio.

Asimismo, asegúrate de que las lámparas estén bien separadas de la parte superior de las plantas. Si cultivas sativas, préstales una atención especial, ya que tienden a "estirarse" hacia la luz más que las índicas.

Por último, no olvides proteger tus ojos. La exposición prolongada a las luces de sodio de alta presión y otras lámparas HID, es perjudicial para los ojos. Las luces LED, de halogenuros metálicos, y cualquier otra lámpara que produzca rayos UVA, UVB y UVC, también pueden irritar y dañar los ojos con el paso del tiempo.

Por lo tanto, invierte en unas gafas diseñadas para usar en entornos de jardinería de interior. Protegerán tus ojos y harán menos probable que experimentes dolores de cabeza y otros tipos de molestias.

4. PREPÁRATE PARA UN INCENDIO

Sentimos ser tan aguafiestas, pero es verdad; cuando cultivas en el interior, corres el riesgo de provocar un incendio. Es cierto que este riesgo se puede reducir casi al 100% de varias maneras, pero siempre habrá una mínima posibilidad que deberás tener en cuenta.

Así que asegúrate de estar preparado por si se produce un incendio. Ten siempre un extintor en la zona de cultivo y aprende a usarlo correctamente. También es buena idea tener una linterna junto al extintor en caso de que se produzca un apagón.

5. TEN CUIDADO CON LA ELECTRICIDAD

Para cultivar marihuana en interior hace falta mucha electricidad. La potencia necesaria para que funcione todo el equipo podría sobrecargar el circuito o la toma de corriente, y deteriorar los cables. Invierte en una instalación eléctrica de calidad, con cables fuertes, balastos fiables, conectores adecuados, etc.

Además, intenta que no haya demasiados cables eléctricos por el suelo. Esto ayudará a reducir las posibilidades de que se produzca un incendio como consecuencia de algún derrame, así como el riesgo de tropiezos y caídas. Recuerda: un tropiezo o caída puede hacer que tires algún aparato, lo que podría dañarlo, o peor aún, provocar un incendio.

6. PROTEGE LOS OJOS Y LA PIEL

No olvides proteger tu cuerpo siempre que vayas a trabajar en el cuarto de cultivo. Es buena idea usar un atuendo distinto que cubra la mayor parte del cuerpo, con el fin de proteger tu piel de cualquier sustancia química agresiva que contengan los fertilizantes o estabilizadores de pH.

Para una mayor seguridad, usa gafas protectoras cuando manipules cualquier tipo de solución química. Si se te meten en los ojos, podrían causar daños graves (y a veces incluso ceguera).

7. MANTENTE A SALVO DE LA POLICÍA, LOS VECINOS, ETC.

Por último, pero no por ello menos importante... la ley. Las leyes del cannabis están cambiando lentamente. Por desgracia, todavía hay muchos sitios en los que su consumo, posesión y cultivo siguen siendo ilegales. En algunos de estos lugares, cultivar marihuana puede acarrear castigos severos como multas o incluso penas de cárcel.

Antes de empezar a cultivar, asegúrate de conocer bien la legislación. Si vives en un país donde cultivar marihuana es legal, tómate un tiempo para familiarizarte con las leyes y asegúrate de cumplirlas. Esto podría limitar el número de plantas que cultives, o las herramientas que te permiten usar, pero, oye, siempre es mejor que acabar entre rejas, ¿no crees?

Si estás pensando en cultivar marihuana en un sitio donde es ilegal, evitar llamar la atención. No le digas a nadie que estás cultivando, y asegúrate de hacerlo en una zona donde haya menos probabilidades de molestar a los vecinos con las luces de cultivo, el sonido del equipo o el olor de las plantas.

Aquí tienes unos consejos con los que evitarás llamar la atención de los vecinos, la policía, o cualquier otra persona que pueda comprometer tu plantación:

  • Mantén tus plantas alejadas de la vista
  • Coloca los extractores lejos de las ventanas de los vecinos
  • Evita llamar la atención con fugas de luz durante la noche
  • Evita cultivar en zonas residenciales o lugares muy transitados