Receta de pizza con cannabis


Receta de pizza con cannabis

Una pizza que de munchies podría parecer una contradicción. Pero, dos horas después de elaborar esta pizza con cannabis, querrás otra. Así que lo mejor es hacer dos.

La palabra "pizza" y la base de pan cubierta de diversos ingredientes se suelen asociar con Italia -concretamente con Nápoles-, donde se creó la primera Pizza Margarita a finales del siglo XIX.

Sin embargo, muchas culturas antiguas y contemporáneas de todo el mundo han puesto diversos ingredientes sobre el pan. Camboya y Vietnam son famosos por su "happy pizzas", y hay registros neolíticos de panes planos cubiertos con deliciosos alimentos.

En esta pizza se puede incluir el cannabis de varias maneras. Espolvoreándolo en forma de kief o rociando la pizza con aceite de hachís, y cocinándola de forma espontánea, o infusionando el aceite de oliva y la salsa de tomate, evitando así los sabores conflictivos de la hierba y el aceite crudos.

Cuando prepares el aceite de oliva para cocinar, hazlo de manera que sea fuerte. En muchas recetas, se suele usar tan escasamente que es posible que apenas obtengas los efectos deseados. 

Claro que, si quieres una pizza muy potente, puedes infusionar todos los ingredientes con cannabis. Polvo de cannabis en la corteza, aceite de oliva infusionado, salsa de tomate con cannabis, cannaqueso, e ingredientes varios con cannabis.

La marihuana es la campeona de los comestibles. Pero recuerda, no te excedas, sobre todo si eres un principiante.

Con esta sencilla receta se obtiene una pizza de tamaño mediano con corteza normal, pero puedes personalizarla en función de tus circunstancias y preferencias.

Nota: La siguiente receta está hecha con aceite de oliva con una cantidad estimada de marihuana. Recuerda que los comestibles pueden afectarte más de lo que esperas, así que calcula la cantidad de hierba de acuerdo con tu experiencia. Se recomienda aprender a calcular la potencia de los comestibles primero.

INGREDIENTES

Ingredientes

PARA LA BASE

  • 1 ½ tazas (340g) de harina tamizada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva con cannabis
  • 2 cucharaditas o un sobrecito de levadura
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • Agua tibia (¡no caliente! La levadura muere con el agua caliente)

PARA LA PARTE SUPERIOR MÁS SENCILLA (MARGARITA)

  • Salsa de tomate
  • Queso mozzarella
  • Orégano o albahaca

Como con la mayoría de las cosas, no hay límite. Puedes usar una gran variedad de carnes y verduras frescas. Jalapeños, cebollas, pimientos, rodajas de tomate, corazones de alcachofa o calabaza asada, todos son ingredientes deliciosos.

Y, oye, siempre estará la piña para los que quieran cruzar la frontera de lo dulce.

UTENSILIOS

  • 1 bol de tamaño mediano
  • Cuchillo de mantequilla
  • Taza medidora
  • Instrumentos de medición
  • Bandeja de pizza mediana
  • Plato para cubrir el bol
  • Horno (precalentado a 200°C/392ºF)

PREPARACIÓN

  1. Pon todos los ingredientes secos en el bol y mézclalos bien a mano. Haz un hueco en la parte superior.
  2. Vierte 2 cucharadas del aceite de oliva con cannabis en el hueco. Esta parte suena fácil, pero seguramente necesitarás un par de intentos para hacerlo bien.
  3. Con el cuchillo, mezcla con suficiente agua tibia para hacer una masa. No hay una cantidad fija de agua, porque la temperatura, la humedad e incluso la altitud, juegan un papel importante en la formación de la masa.
  4. Cuando la masa se separe fácilmente de las paredes del recipiente, estará perfecta. Con el tiempo, le cogerás el truco y te saldrá a la primera.
  5. Si la masa está demasiado húmeda, añade harina y mezcla bien hasta que se separe del recipiente. Si está demasiado seca, añade cantidades pequeñas de agua hasta que obtengas la textura deseada.
  6. Ponte un poco de harina en las manos y amasa brevemente. Con un minuto basta. La masa deberá estar un poco pegajosa.
  7. Cubre el bol con el plato y ponlo en un lugar cálido durante una hora o más. No pasa nada si se te olvida. Puede que la masa suba mucho, pero se reducirá cuando la presiones sobre la bandeja de la pizza.
  8. Engrasa ligeramente la bandeja.
  9. Vuelca la masa sobre la bandeja y presiona uniformemente hacia los bordes. O haz eso de girarla y arrojarla al aire que hacen los profesionales. Recoge la masa del suelo y utiliza un método más sencillo.
  10. Unta la salsa de tomate por toda la superficie.
  11. Reparte la mozzarella sobre la salsa de tomate de manera uniforme.
  12. Añade los ingredientes que desees. Un buen consejo para una pizza bien cocinada es no sobrecargar las capas. Asegúrate de que se vea la capa de abajo, y añade el siguiente ingrediente. Si se ponen capas de ingredientes demasiado gruesas, la base se reblandecerá.
  13. Mete tu creación al horno precalentado y cocina durante 25-30 minutos. Asegúrate de echar un vistazo después de 25 minutos, los hornos varían enormemente.
  14. Retira del horno con unas manoplas o un paño. Deja que se enfríe un poco. Corta en pedazos. Sirve y disfruta, y espera a que haga efecto.

¡Que aproveche!