4 formas en que el cannabis ayuda a combatir el envejecimiento


4 formas en que el cannabis ayuda a combatir el envejecimiento

Cada vez se están dedicando más estudios a la marihuana, lo que significa que estamos aprendiendo cosas nuevas sobre esta planta prácticamente a diario. Un aspecto que ha recibido mucha atención últimamente son los múltiples beneficios medicinales que aporta, como propiedades antiinflamatorias y analgésicas, así como su potencial para proteger contra la neurodegeneración.

Entonces, ¿puede el cannabis realmente ayudarte a combatir los síntomas, tanto físicos como mentales, de los problemas de salud relacionados con la vejez?

1. LA MARIHUANA PODRÍA RETRASAR EL ENVEJECIMIENTO DEL CEREBRO

Un estudio, realizado en el 2015, mostró que el cannabis podría ser capaz de restaurar la función cognitiva de cerebros en proceso de envejecimiento.[1] El estudio, publicado en la revista "Nature Medicine", examinó los efectos del THC en cerebros de ratones de edad avanzada.

Existe la teoría de que el sistema endocannabinoide está relacionado con el envejecimiento y el deterioro de la función cerebral. Los científicos han observado que, a medida que envejecemos, la actividad del sistema endocannabinoide va bajando el ritmo y básicamente produce menos endocannabinoides.

A pesar de que este proceso aún no se comprende plenamente, los científicos tienen la hipótesis de que esto podría desempeñar un papel en los efectos negativos del envejecimiento.

Basándose en esta teoría, los científicos decidieron examinar los efectos de los cannabinoides en cerebros en proceso de envejecimiento, y analizar si podrían revertir algunos de los efectos del deterioro cognitivo.

Y, aparentemente, sí pueden: el estudio descubrió que una dosis pequeña de THC revierte el deterioro del rendimiento cognitivo, relacionado con la edad, en ratones con edades entre 12 y 18 meses.

Más concretamente, los científicos observaron que dosis pequeñas de THC provocaban grandes cambios en genes del hipocampo (uno de los factores clave en la memoria a corto y largo plazo). De hecho, los científicos constataron que los patrones de transcripción genética del hipocampo de los ratones tratados con THC (con una edad de 12 meses) se asemejaban estrechamente a los de ratones de 2 meses.

Sin embargo observaron que la clave para descubrir los beneficios potenciales del THC eran los receptores CB1. Si estos receptores están inhibidos, básicamente bloquean la eficacia del THC. Por tanto, los autores del estudio concluyeron que restaurar los receptores CB1 en personas mayores podría ser una manera efectiva de tratar el deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento.

2. EL CANNABIS PUEDE AYUDAR CON LA INFLAMACIÓN Y EL DOLOR

2. EL CANNABIS PUEDE AYUDAR CON LA INFLAMACIÓN Y EL DOLOR

La inflamación y el dolor crónico son síntomas muy comunes de la vejez. La artritis es una enfermedad caracterizada por una inflamación crónica y es extremadamente común entre los ancianos. En EE.UU., casi el 50% de las personas mayores de 65 años han sido diagnosticadas con artritis por su médico.[2]

Más allá de esto, el desgaste y deterioro general de nuestro cuerpo puede provocar dolor a medida que envejecemos.

Hoy en día, sabemos que el sistema endocannabinoide juega un papel clave en el control del dolor. Se ha demostrado que los dos receptores principales del sistema endocannabinoide (CB1 y CB2) afectan a la neurotransmisión del cerebro, y cuando estos receptores son activados/bloqueados por los cannabinoides, pueden afectar positivamente a la transmisión de señales de dolor por todo el cuerpo y cerebro.

Tanto el THC como el CBD, los cannabinoides más abundantes del cannabis, han mostrado tener propiedades analgésicas potentes en una serie de estudios. Ambos compuestos actúan tanto en los receptores CB1, como en los CB2, por lo que tienen la capacidad de insensibilizar temporalmente las señales del dolor.

Se ha observado que los cannabinoides como el THC y el CBD son especialmente positivos para controlar el dolor neuropático. El dolor neuropático suele estar causado por afecciones neurológicas como la esclerosis múltiple, o por tratamientos agresivos como la quimioterapia.

Gracias a sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias, la marihuana podría ayudar a los pacientes de edad avanzada a sobrellevar los síntomas comunes de la vejez y otras dolencias, como la artritis, que puede causar dolor e inflamación grave.

3. EL CANNABIS ES UN NEUROPROTECTOR

La salud neurológica es extremadamente importante cuando envejecemos. Hay una amplia variedad de enfermedades (como el Parkinson, Alzheimer, o la enfermedad de Huntington, entre otras) que atacan a las neuronas provocando un deterioro gradual, y a veces fatal, en el funcionamiento de nuestro cuerpo. Muchas de estas afecciones son más comunes en los ancianos, o empeoran con la vejez.

Afortunadamente, del mismo modo que sabemos que el sistema endocannabinoide está relacionado con el control del dolor, también sabemos que contribuye a mantener la salud del cerebro. Algunos estudios han mostrado que la actividad del sistema endocannabinoide aumenta tras una lesión cerebral.

Un estudio, llevado a cabo por Raphael Mechoulam y otros investigadores en 2002, mostró que la producción de anandamida y 2-AG (dos endocannabinoides producidos de forma natural en nuestro cerebro) aumenta tras una lesión cerebral, y que la producción de estos dos compuestos contribuía a inhibir la producción de otros compuestos causantes del daño neuronal.[3]

Otro estudio realizado por Mechoulam, publicado el mismo año, demostró que la inducción de anandamida y 2-AG ayudaba a reducir el daño cerebral en ratones.[4] La producción de estos endocannabinoides contribuía a reducir el edema (una acumulación de fluidos que provoca una hinchazón), la necrosis de los tejidos y la muerte celular en el hipocampo.

Estudios posteriores han obtenido resultados similares para los fitocannabinoides presentes en la planta de marihuana (como el THC y el CBD).

Cada vez más investigaciones muestran que estos compuestos pueden ayudar a proteger las neuronas y, por tanto, podrían ser beneficiosos para el tratamiento y/o control de enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson, el Alzheimer, las enfermedades priónicas, o la enfermedad de Huntington, entre otras, que suelen afectar de forma desproporcionada a la población de edad avanzada.

4. MARIHUANA PARA UNA PIEL MÁS JOVEN

4. MARIHUANA PARA UNA PIEL MÁS JOVEN

Además de ayudar a prevenir enfermedades relacionadas con la vejez, como las mencionadas previamente, varios compuestos de la marihuana también pueden ayudar a mejorar la salud de la piel en general. Hoy en día hay varios productos tópicos de cannabis disponibles, que pueden usarse con diferentes fines.

A medida que envejecemos nuestra piel se reseca, pierde elasticidad y también su capacidad de regeneración tras sufrir heridas o problemas de piel. Actualmente, sabemos que hay una amplia variedad de compuestos en la planta de cannabis que pueden contribuir a mejorar la salud de la piel y proteger contra algunos de los síntomas del envejecimiento.

Las semillas de cáñamo, por ejemplo, contienen niveles elevados de ácidos grasos esenciales, como omega-6 y omega-3. Estas grasas han mostrado mejorar la salud de la piel mediante una serie de mecanismos.[5] Pueden fortalecer y suavizar la superficie de la piel, aumentar la hidratación cutánea, aliviar la irritación y sensibilidad, y aportar una dosis saludable de antioxidantes que pueden reducir visiblemente los signos del envejecimiento.

Ya hemos mencionado las propiedades antiinflamatorias de los cannabinoides (como el CBD). Del mismo modo en que puede reducir la inflamación a nivel interno, algunos estudios sugieren que este compuesto también contribuye a combatir problemas cutáneos, como el eczema y la dermatitis.

Un artículo del 2017, publicado en la revista de la Academia Americana de Dermatología, hacía referencia a varios estudios que mostraban cómo las cremas tópicas que contienen cannabinoides podían aliviar el prurito (picor), la irritación y otros problemas dermatológicos.[6]

Referencias

  1. ^ Nature, A chronic low dose of Δ9-tetrahydrocannabinol (THC) restores cognitive function in old mice, recuperado November-30-2018
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  2. ^ Centers for Disease Control and Prevention, Arthritis-Related Statistics, recuperado November-30-2018
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  3. ^ Science Direct, Cannabinoids and brain injury: therapeutic implications, recuperado November-30-2018
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  4. ^ Science Signaling, Endocannabinoids and Neuroprotection, recuperado November-30-2018
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  5. ^ Oregon State University, Essential Fatty Acids and Skin Health, recuperado November-30-2018
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  6. ^ Journal of the American Academy of Dermatology, The role of cannabinoids in dermatology, recuperado November-30-2018
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