Los orígenes de la variedad Northern Lights


Los orígenes de la variedad Northern Lights

Muy pocas variedades de cannabis han alcanzado el estatus mítico de la Northern Lights. Tanto si eres nuevo en el mundo del cannabis como si ya eres un fumador experimentado, lo más probable es que hayas oído hablar de (y seguramente hayas fumado) esta icónica índica.

Desde su aparición en el mercado en la década de los 80, la Northern Lights se ha llevado numerosas copas de cannabis en todo el mundo, y se ha ganado la reputación de ser una de las mejores variedades de todos los tiempos.

NORTHERN LIGHTS: UNA AUTÉNTICA LEYENDA

Northern lights: una auténtica leyenda

La Northern Lights es, sin duda, una de las variedades de cannabis más famosas de todos los tiempos. Con una genética índica casi pura (por lo general, entre un 90 y el 100%, dependiendo del fenotipo), la Northern Lights es conocida por producir un efecto fuerte que relaja el cuerpo y transporta la mente a un maravilloso estado de euforia.

Es una variedad sumamente aromática. Sus cogollos grandes y densos desprenden un fuerte aroma caracterizado por notas dulces y terrosas.

También es una variedad medicinal que a menudo se utiliza para aliviar diversos síntomas. Sus consumidores afirman que es una hierba perfecta para combatir los síntomas del estrés, la ansiedad y la depresión, así como otros trastornos físicos como el dolor, el insomnio y las náuseas.

La Northern Light, además, es famosa por su robustez, floración rápida y enorme producción de resina. Los cultivadores también suelen apreciar su herencia genética, dado que se cree que procede de variedades afganas autóctonas.

HISTORIA DE LA NORTHERN LIGHTS:

Historia de la northern lights:

La Northern Lights es, sin lugar a dudas, una de las variedades de cannabis más famosas de todos los tiempos. Pero, ¿de dónde proviene exactamente esta emblemática hierba y quién es el responsable de su cría? Lamentablemente, las respuestas a estas preguntas no son nada fáciles.

Al igual que con muchas otras variedades de cannabis, la historia de la Northern Lights está rodeada de misterio. Según el folclore cannábico, la Northern Lights original surgió por primera vez de unas semillas afganas autóctonas cultivadas en una isla cerca de Seattle, Washington.

Por lo visto, estas semillas fueron cultivadas por un hombre conocido simplemente como "El Indio", que produjo un total de 11 plantas a las que bautizó con el nombre de Northern Lights #1-11. Se cree que El Indio trabajaba con genes índica afganos auténticos, y llevaba un seguimiento muy cuidadoso del progreso de cada una de sus plantas y de cómo se comparaban en cuanto a altura, tamaño de la cosecha, e incluso efectos.

Llegado el momento de la cosecha, El Indio se quedó con 2 plantas que claramente superaban al resto: las Northern Lights #5 y #1. Estas plantas eran grandes y frondosas, producían cogollos pesados y completamente cubiertos de una resina pegajosa.

El folclore cannábico cuenta que el trabajo de El Indio fue descubierto por Nevil Schoenmakers en uno de sus viajes a Estados Unidos a finales de los 70 y principios de los 80. Se rumorea que Nevil trajo esquejes hembra de algunas de sus plantas a los Países Bajos, donde ya estaba experimentando con la cría de genes de todo el mundo.

De vuelta en su tierra, Nevil comenzó a experimentar de inmediato con estos genes y, alrededor de 1985, lanzó al mercado una serie de Northern Lights nuevas a través de The Seed Bank.

Una de las Northern Lights más vendidas de Nevil y su banco de semillas fue la Northern Lights #1, que se comercializó como una variedad afgana índica pura, mientras que algunas de las otras variedades fueron cruzadas con una sativa tailandesa. Hoy en día, la mayoría de las Northern Lights del mercado se venden como cruces de afgana índica y tailandesa sativa.

Casi inmediatamente tras su debut en el mercado, la Northern Lights comenzó a ganar títulos y copas de cannabis por todo el mundo.

HÍBRIDOS FAMOSOS DE LA NORTHERN LIGHTS

Desde su descubrimiento a finales de los años 70 y principios de los 80, la Northern Lights ha servido como base para una gran multitud de híbridos. Entre los que se incluyen: