¿Podría contribuir la legalización a mejorar el medio ambiente?


¿Podría contribuir la legalización a mejorar el medio ambiente?

Cultivar marihuana puede ser una actividad muy gratificante, tanto a nivel de realización personal como económico. Cuando cuidas las plantitas desde el principio, las ves crecer y las alimentas con los fertilizantes adecuados, puedes llegar a desarrollar una profunda relación paternal con ellas. Obviamente, esta es la imagen romántica que nos gustaría tener de cómo se cultiva toda la marihuana.

Existe la idea estereotipada de que cultivar cannabis es una actividad respetuosa con la naturaleza y que los cultivadores se asegurarán de respetar a la Madre Tierra. Pero, obviamente, es un mito. El cultivo de marihuana es un negocio que se beneficia de la producción de grandes cosechas usando productos químicos peligrosos y, por lo tanto, es necesario establecer regulaciones al respecto.

Ahora que algunos empresarios y aficionados al cannabis se están subiendo al tren de la producción de marihuana, es necesario debatir sobre posibles riesgos ambientales relacionados con las operaciones de cultivo a gran escala.

¿Podría la legalización llevar a métodos de cultivo más sostenibles, ahora que ya no tiene que hacerse a escondidas? ¿O podría pasar todo lo contrario?

MÉTODOS DE CULTIVO MÁS ECOLÓGICOS

MÉTODOS DE CULTIVO MÁS ECOLÓGICOS

Esto es lo que hay: los cultivos de marihuana de interior requieren gran cantidad de electricidad para poder cubrir las necesidades de nuestras queridas plantas. Los cultivos profesionales se desarrollan en ambientes totalmente controlados, que impiden que las condiciones externas afecten al cultivo. Para poder producir buenas cosechas, todo esto requiere potentes luces HPS, humidificadores, deshumidificadores, aire acondicionado, calefacción y ventiladores.

Un estudio realizado en 2012 por el científico Evan Mills, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, afirmaba que un 1% de la electricidad consumida en EE.UU. es utilizada en cultivos interiores de marihuana.[1] Si este dato es correcto, podría decirse con seguridad que en los últimos años habrá aumentado significativamente, ya que hoy en día en EE.UU. se cultiva mucha más marihuana.

Según el movimiento por la legalización, si se regularizara la marihuana, este problema podría reducirse considerablemente, ya que los criadores y cultivadores podrían plantar en invernaderos o al aire libre, donde podrían beneficiarse del sol, el viento, la temperatura e incluso aprovechar el agua de la lluvia.

Un ejemplo de este posible escenario puede observarse actualmente en Boulder, Colorado, donde es obligatorio que los cultivadores usen energías renovables para el cultivo. A medida que crece la legalización, las instituciones podrán experimentar libremente para desarrollar métodos de cultivo mejorados y más sostenibles.

Otro de los problemas asociados al cultivo de cannabis es que muchos de los fertilizantes, pesticidas y herbicidas pueden ser muy dañinos. Los cultivadores ilegales probablemente estén más preocupados por mantener sus operaciones en secreto y producir la mayor cantidad de cogollos posible sin ser descubiertos, que por las consecuencias ambientales derivadas de sus actividades.

La legalización del cannabis permitiría la implementación de unos estándares más elevados, no solo en cuanto a las sustancias químicas y materiales usados para el cultivo, sino también para la eliminación de residuos posiblemente tóxicos.

Además, la legalización reduciría situaciones como las actuaciones policiales en que se cortan zonas de cultivo y se rocían con químicos peligrosos para asegurar la erradicación del cultivo.

CONTAMINACIÓN FARMACÉUTICA

CONTAMINACIÓN FARMACÉUTICA

Como sabemos, la marihuana se consume con fines medicinales para varios problemas de salud, desde migrañas hasta cáncer. La prescripción de cannabis para los pacientes está aumentando, por lo que se produce un debate sobre los beneficios ambientales del cambio respecto a los clásicos medicamentos farmacéuticos.

Supuestamente, muchos de los medicamentos farmacéuticos son nocivos para el medio ambiente, lo que podría minimizarse sustituyendo algunos de estos fármacos por marihuana. Pero esto solo es una hipótesis; es necesario realizar más estudios para obtener conclusiones más sólidas.

SOLUCIONES DE CÁÑAMO

Soluciones de cáñamo

No debemos olvidar que con los recientes avances en la legalización del cannabis, la regularización del cáñamo también está dando sus pasos.

El cáñamo es la variante no-psicoactiva de la planta Cannabis sativa, que contiene aproximadamente un 0.3% de THC o menos. No requiere muchos fertilizantes para crecer, y hay quienes afirman que las plantas pueden incluso purificar toxinas de la tierra.

El cáñamo se usa para producir miles de productos diferentes, desde papel y ropa hasta combustible, y es una fuente de energía efectiva y respetuosa con la naturaleza. Esta planta también puede usarse para crear productos de plástico biodegradable, lo que supondría una solución para el problema mundial que tenemos con el plástico.

Hoy en día, el cultivo de cáñamo es legal y está creciendo en muchas zonas del mundo, incluyendo Canadá, China, Australia, Europa y muchas más.

LA MARIHUANA Y EL MEDIO AMBIENTE

La regularización del cannabis no hará que los cultivos sean automáticamente más ecológicos. Pero, como hemos comentado, la legalización podría suponer que muchos cultivos previamente ilegales salgan a la superficie, donde los cultivadores tendrán que cumplir con las leyes ambientales. Se recaudarían impuestos, que podrían redistribuirse para garantizar que los cultivos sigan siendo sostenibles.

La marihuana es una planta mágica que nos proporciona comida, combustible, trabajo, medicina y, por supuesto, sus deliciosos cogollos. Pero, para que contribuya a un medio ambiente más verde y salve nuestro planeta, aún queda mucho camino por recorrer.

Referencias

  1. ^ Berkeley Labs, the carbon footprint of indoor cannabis production, recuperado December-19-2018
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