Cómo elegir la planta madre perfecta


Cómo elegir la planta madre perfecta

Las plantas madre son el orgullo y la alegría de muchos cultivadores. Es cierto que con el auge de las semillas feminizadas y autoflorecientes es mucho más fácil conseguir semillas fiables a lo largo de todo el año y experimentar con nuevas variedades con cada cosecha.

Pero no hay nada como preservar tu propia madre planta en toda su gloria. Así que, ¿cómo eliges exactamente una planta para llamarla madre? Aquí tienes 5 sencillos consejos para seleccionar la planta madre adecuada:

1. UTILIZA SEMILLAS REGULARES

1. utiliza semillas regulares

Aunque las semillas feminizadas son mucho más fáciles de manejar, la mayoría de los cultivadores están de acuerdo en que solo se deben elegir plantas madre de semillas regulares.

El principal problema de las plantas feminizadas es que tienen un mayor riesgo de hermafroditismo. Recuerda: las plantas madre se conservan en la fase vegetativa durante mucho tiempo, y se someten a una poda periódica. Esto se traduce en una gran cantidad de estrés para la planta, lo que en algunas variedades feminizadas puede hacer que de repente produzcan flores macho.

2. UTILIZA HÍBRIDOS DE PRIMERA GENERACIÓN

2. utiliza híbridos de primera generación

Lo ideal es preservar plantas madre que hayas criado tú mismo. De hecho, la mayoría de cultivadores aconsejan trabajar con híbridos F1 (la primera generación de un cruce).

Generalmente, las plantas F1 suelen tener los mejores rasgos de ambos padres, y tienden a poseer una genética fuerte. Además, los híbridos de primera generación también crecen más rápido que los plantones normales.

De forma alternativa, también podrías considerar la posibilidad de trabajar con híbridos F2 (el producto del cruce de 2 híbridos F1). Pero esto lleva mucho tiempo, y generalmente no es la mejor opción para que los cultivadores aficionados experimenten con la cría.

Además, no todo cultivador tiene sus propias semillas híbridas F1 a mano. Si es tu caso, recuerda que no hay nada de malo en trabajar con las semillas regulares que tengas a tu alcance.

3. DESHAZTE DE LAS PLANTAS MACHO

Tanto si trabajas con tus propias semillas F1 como con semillas regulares compradas online, el proceso para escoger una planta madre es el mismo. En primer lugar, deberás germinar tus semillas como lo harías normalmente.

Y a continuación, saca esquejes de tus plantas antes de que entren en la fase de prefloración. La mayoría de cultivadores toman esquejes en la tercera semana del crecimiento vegetativo. Esto se debe a que los clones tienen la misma edad biológica que sus donantes, y los esquejes de una planta en floración continuarán floreciendo.

Acuérdate de etiquetar claramente todos los esquejes y de apuntar de qué donantes provienen. Continúa cultivándolos con el ciclo de luz del crecimiento vegetativo (la mayoría de cultivadores optan por un 18/6).

Mientras tanto, puedes florecer las plantas donantes (en un espacio de cultivo distinto, obviamente). Presta atención a cada planta y elimina las macho lo más rápido posible. Luego, toma sus correspondientes clones y deshazte de ellos también, para evitar que polinicen las plantas hembra.

4. ELIGE

4. elige

Una vez que las plantas donantes han empezado a florecer, tendrás que prestar atención a las características únicas de cada fenotipo. Al fin y al cabo, la planta que elijas como madre dependerá de ti, pero por lo general, se suelen buscar este tipo de rasgos:

  • Vigor: las plantas madre deben ser fuertes y robustas y crecer bien. Una planta madre fuerte puede producir esquejes durante años, por lo que es una cualidad estupenda. Acuérdate de vigilar los clones en la fase vegetativa, y de comprobar qué plantas parecen más sanas.
  • Aspecto: algunos cultivadores buscan determinados rasgos físicos en sus plantas. Los de interior, por ejemplo, prefieren plantas pequeñas y fáciles de manejar. A otros les atraen las sativas grandes. Otros rasgos físicos, como por ejemplo el espacio internodal y el color, también pueden ser rasgos importantes a tener en cuenta.
  • Rendimientos: los rendimientos son un factor clave para todo cultivador, sin embargo, algunos prefieren cosechas abundantes, mientras que otros están dispuestos a sacrificar cantidad por calidad. Sea cual sea tu opinión, asegúrate de observar de cerca tus plantas donantes durante la fase de floración. Incluso antes de que lleguen al momento de la cosecha, es probable que notes que algunas plantas producen un poco más que otras.
  • Aroma: los entendidos del cannabis aprecian el olor de las diferentes variedades. Por lo tanto, deberás prestar atención a los distintos aromas de cada una de tus plantas y escoger el que más te guste. También podrías elegir una variedad que no desprenda demasiado olor, para evitar llamar la atención.

5. TEN EN CUENTA EL SABOR Y LA POTENCIA

5. ten en cuenta el sabor y la potencia

Dependiendo de lo que busques en tus plantas, probablemente podrás descartar algunos clones antes del final del ciclo de la floración, basándote en los criterios mencionados anteriormente.

Con el resto, es aconsejable que esperes hasta la cosecha y hagas una "prueba de sabor" antes de escoger a la ganadora.

Recuerda: el sabor y la potencia son muy importantes tanto para los cultivadores como para los consumidores. Por lo tanto, llegado el momento de la cosecha, siéntate, relájate, y prueba todas tus plantas donantes. Basándote en su potencia y sabor, criba los esquejes restantes hasta que te quedes solo con las plantas con las que estés 100% satisfecho.

Elegir la planta madre correcta depende principalmente de tus preferencias como productor y/o consumidor. Deberás prestar atención tanto a las donantes como a los esquejes y descartar las plantas con las que no estés contento, hasta que te quedes con 1 (o varias) ganadora(s).