Situación legal de la marihuana en Finlandia


Situación legal de la marihuana en Finlandia

Imagina contemplar las northern lights (auroras boreales) en Finlandia disfrutando de una pipa de Northern Lights. ¿No suena mal, eh? Podría ser una idea fantástica, pero no es que a Finlandia le convenza demasiado la idea, ya que este país todavía se está moviendo muy lentamente en cuanto a la reforma del cannabis.

MARIHUANA MEDICINAL EN FINLANDIA

La marihuana medicinal fue legalizada en 2008 mediante un sistema individual, caso a caso, lo que supone un tecnicismo importante.

Sin embargo, esto no ha tenido un gran impacto en los pacientes, ya que el proceso de aprobación necesario para conseguir la droga medicinal es muy estricto, y hasta ahora no han conseguido acceder a ella demasiados pacientes.

Otro problema al que se enfrentan es que la mayoría de médicos no tiene a la droga en muy buena consideración, por lo que a los pacientes les cuesta encontrar a médicos que la receten.

Bedrocan distribuye flor de la planta en el país. Sativex también está disponible, pero parece que solo se administra a un grupo reducido de personas.

Para empeorar aún más las cosas, el cultivo en casa es todavía un delito a menos que cuentes con permiso expreso para llevarlo a cabo. En todo el país tan solo hay 12 pacientes que cuenten con este derecho.

MARIHUANA RECREATIVA EN FINLANDIA

La posesión de cannabis con fines recreativos es oficialmente ilegal en Finlandia. Pero las fuerzas policiales son tolerantes con la cuestión, y siempre que la cantidad sea pequeña y para consumo personal, la sanción suele quedarse en una simple multa.

Según el código penal, incluso la posesión y el consumo están penados. En otras palabras, si te pillan fumando un porro en público, te enfrentarás a dos posibles resultados. Uno es que recibas una advertencia o una amonestación menor. La otra es una multa. Las sanciones son mayores cuanto mayor sea la cantidad con la que te detengan. Y, por supuesto, en el caso de infractores recurrentes.

Pero esto no es todo. Si te multan por consumo en la vía pública, la policía tiene derecho a realizar inspecciones en tu casa. Las multas, incluso por posesión de parafernalia, se van acumulando, y las sanciones también podrían convertirse en penas de cárcel. Recuerda que el cannabis recibe aquí el mismo trato que otras drogas duras e ilegales, como la heroína.

El cultivo, la posesión o, aún peor, la venta de grandes cantidades de droga te llevará a pasar un tiempo en prisión. La sanción básica por un delito relacionado con las drogas arranca con multas y se extiende hasta penas de cárcel de 2 años. Los infractores recurrentes podrían pasar 10 años en prisión.

¿Las buenas noticias? Que si bien no existe una distinción legal entre el cannabis y otras drogas duras, este está considerado mucho menos peligroso. Y a la hora de aplicar sanciones y penas también se suele tener en cuenta.

Los defensores de los pacientes y médicos progresistas lo están intentando, pero por ahora la cuestión no es una prioridad para el país. El cambio aquí se producirá cuando más y más países legalicen la droga.