Cómo tratar a los adolescentes y el consumo de marihuana.


Cómo tratar a los adolescentes y el consumo de marihuana.

¿Has pillado a tu hijo adolescente experimentando con el cannabis? ¿Te preguntas cómo podrías explicarle a tus propios hijos que tú consumes cannabis? En estos casos, la única solución es que la comunicación y la educación vayan de la mano.

Debido al poder de la tecnología y a la forma en que hoy en día se puede acceder fácilmente a la información, el cannabis ya no está tan demonizado como lo solía estar hace unas décadas. A fecha de abril de 2017, 30 estados de los Estados Unidos han legalizado el consumo de cannabis con fines medicinales. Y ocho de estos estados han aprobado el consumo recreativo, permitiendo a quienes adoran la hierba la posibilidad de fumar allá donde quieran.

Pero como cualquier otra sustancia que altera la mente, el cannabis debería consumirse tras haber hecho una investigación previa y con el suficiente conocimiento. En especial si te ves en la situación en que has pillado a tu hijo adolescente o a otra persona fumando. En ese caso, tendrás que educarte tanto a ti mismo como a tus retoños acerca de esta planta mágica y todo lo que conlleva. Es por esta misma razón que en la actualidad se están publicando muchos libros para niños acerca del cannabis.

EDUCACIÓN EN CANNABIS TANTO PARA TI COMO PARA TUS HIJOS

Educación en cannabis tanto para ti como para tus hijos

Antes de que crucifiques a tu hijo o de que le castigues, lo más justo sería que llevases a cabo una pequeña investigación. Edúcate acerca del cannabis, sobre su historia y cómo ha llegado a estar clasificada como una droga de Planificación I (Schedule I) en los Estados Unidos, al mismo nivel que la heroína y el éxtasis. Y lo que es más importante, edúcate a ti mismo sobre la capacidad total que tiene sobre el cuerpo humano, en particular en el cerebro, y como sus componentes psicoactivos pueden afectar a nuestra personalidad.

Una vez que creas que dispones del conocimiento suficiente, sería de gran ayuda que pudieras impartirlo a tu hijo. Es importante saber que el cannabis, pese a que es de origen natural y que dispone de un valor medicinal, podría no ser adecuado para los adolescentes, ya que sus cerebros todavía se están desarrollando.

Hay estudios que señalan que el consumo de cannabis durante la adolescencia guarda relación con dificultades en las capacidades verbales y cognitivas que se manifiestan más adelante. Y lo que es peor, que quienes comienzan con su hábito en los primeros años de la adolescencia experimentan un declive más rápido de las habilidades antes mencionadas, en comparación con quienes empiezan a fumar más tarde.

LAS LEGALIDAD DEL CANNABIS Y EL CONTROL DE SU CALIDAD

Otro factor que debemos tener en cuenta es la fuente a partir de la cual tu hijo o hija está obteniendo su alijo de hierba. Si bien el cannabis está despenalizado en la mayoría de lugares del mundo, todavía existen países que mantienen leyes estrictas contra él y que lo sancionan con multas elevadas y penas severas.

Como resulta obvio suponer que tus hijos no han obtenido su hierba de un dispensario oficial, existe una buena posibilidad de que tu hijo la esté adquiriendo en el mercado negro. Y esto no solo entraña un riesgo en caso de que la autoridad competente le detenga, sino que podría comprometer la calidad de la sustancia que compra. Es un doble problema por el que no querrás que pase ninguno de tus seres queridos.

EL CANNABIS COMO SUSTANCIA RECREATIVA HABITUAL

Si realizas una investigación básica sobre el consumo de cannabis, es muy probable que hagas los siguientes hallazgos:

Estos datos es probable que te hagan plantearte cómo es posible que el alcohol y el tabaco, dos de las sustancias más peligrosas, sean legales, mientras que el cannabis, una hierba que no ha matado a nadie, está clasificada como una droga de Planificación I.

Puede que exista una gran brecha generacional entre tú y tu hijo en relación al consumo de cannabis, pero si investigas lo suficiente, encontrarás información para ser más tolerante acerca de ello. Es importante que recuerdes que, de todas formas, puede tener un gran impacto negativo sobre los adolescentes, por lo que debes sentarte con ellos y hablar de este tema. Al igual que sucede con el alcohol y con otras sustancias recreativas legales, el cannabis no está indicado para menores de 18 años.

Como padre, es importante que te comuniques con tus hijos y que les guíes sobre qué es lo mejor para ellos. Si comienzan a experimentar con el cannabis, deberían recibir información y orientación, tal y como sucede con cualquier otro asunto de adultos, como el alcohol, el sexo y otros formas de hedonismo con las que se encontrarán, y siempre dentro de los límites de lo que es legal y conveniente para su consumo.