4 ventajas de cultivar con semillas en vez de esquejes


4 ventajas de cultivar con semillas en vez de esquejes

Los cultivadores de marihuana tienen dos opciones a la hora de abastecerse de plantas: semillas o esquejes.

Este debate divide a muchos productores y ambos bandos tienen sus partidarios. Sin embargo, el cultivo de cannabis a partir de semillas tiene unas claras ventajas. Aquí tienes 4 de las más importantes.

1. PLANTAS MÁS FUERTES

Las semillas de cannabis tienden a producir plantas más fuertes que, en consecuencia, son más fáciles de cultivar. Esto se debe a que las plantas cultivadas a partir de semillas desarrollan una raíz primaria.

Esta raíz primaria crece verticalmente hacia abajo desde la semilla y sirve como centro del sistema radicular, ayuda a anclar firmemente la planta en el suelo y se puede extender en las profundidades de la tierra para buscar mejor los nutrientes. Esto ayuda a que las plantas se mantengan fuertes y sanas, y también a que sean un poco más resistentes cuando se enfrentan a condiciones desfavorables, especialmente al aire libre.

Los esquejes son incapaces de desarrollar raíces primarias. En su lugar, desarrollan un sistema de raíces fibrosas que suelen generar plantas más débiles. No sólo están menos sujetas al suelo, los esquejes de exterior también tendrán dificultades para lidiar con condiciones adversas porque su sistema de raíces es incapaz de penetrar en la tierra a gran profundidad en busca de agua o nutrientes.

Además, el proceso de crear un esqueje es muy estresante para la planta. Muchos esquejes tomados de una planta madre tienden a permanecer bajo este estrés durante algún tiempo, lo que en última instancia podría afectar a su desarrollo y cosecha (que analizaremos a continuación).

2. MAYORES RENDIMIENTOS

2. mayores rendimientos

La producción son la gran preocupación de los cultivadores de cannabis. Independientemente de tu motivo para cultivar, querrás asegurarte de que tus plantas te proporcionen cosechas de tamaño decente.

Lamentablemente, los esquejes tienden a producir cosechas menos abundantes que las de plantas cultivadas a partir de semillas. Hay muchos factores que contribuyen a ello, pero principalmente se reduce al hecho de que los esquejes, como hemos visto antes, suelen desarrollar plantas más débiles.

Algunos cultivadores conservan más tiempo sus esquejes en la etapa vegetativa, con el fin de que produzcan plantas de una resistencia parecida a las cultivadas a partir de la semilla. Esto dependerá en gran medida de su habilidad como cultivador, y además requiere de mucho tiempo, esfuerzo y paciencia.

3. SIN INSECTOS NI PLAGAS

Otra preocupación de los cultivadores de cannabis (y de cualquier jardinero) son las plagas y los insectos. Al igual que otras plantas, el cannabis puede ser susceptible a una gran variedad de plagas y enfermedades que pueden tener un efecto dramático sobre la salud y cosecha de la planta.

Por desgracia, las plagas y los insectos se pueden transmitir de las plantas madre a los esquejes. Si bien esto puede no suponer un problema para los cultivadores que tienen experiencia con esquejes (ya que deberían ser conscientes de cualquier plaga o enfermedad que afecte a sus plantas), podría ser un contratiempo para los que compran o heredan esquejes de otras personas. Cualquier plaga o enfermedad que afecta a un esqueje podría terminar matando a la planta mientras se recupera del estrés de la clonación, y también puede infectar a otras plantas.

Las plagas y enfermedades no pueden atacar ni extenderse en una semilla, por lo tanto, si cultivas tus plantas a partir de semillas, podrás estar 100% seguro de que no introducirán ninguna enfermedad ni plaga en tu jardín.

4. MÁS OPCIONES

Una de las principales ventajas del cultivo de cannabis a partir de la semilla es la cantidad de opciones que tienes como cultivador.

Explora el catálogo de un banco de semillas respetado y encontrarás innumerables variedades, cada una de ellas con sus propias características. Si cultivas con semillas, podrás elegir la variedad que mejor se adapte a tus habilidades como productor y al entorno en el que vas a cultivarla.

Cuando compras o heredas un esqueje, apenas tendrás control sobre el tipo de planta que estás cultivando. En su lugar, tendrás dudas sobre su morfología, la forma en que responderá al entorno, y mucho más.