¿Es legal viajar con marihuana terapéutica?


¿Es legal viajar con marihuana terapéutica?

El cannabis para consumo medicinal se está legalizando cada vez en más sitios; pero, aunque puede que esté ahora más presente en los botiquines caseros, la marihuana no es como otros medicamentos. A diferencia de estos, hay que recordar ciertas cosas sobre su consumo. ¿Una de las más importantes? No es fácil viajar con ella.

Si estás planeando cruzar fronteras estatales (en EE.UU.) o internacionales, sólo hay una opción: dejar el cannabis en casa; de lo contrario, te enfrentarás, como mínimo, a retrasos y otras complicaciones, aunque en el peor de los casos podrías acabar en la cárcel.

Sí, el verano pasado, Montel Williams (el famoso presentador estadounidense) pasó los controles de la aduana alemana de Frankfurt sin problemas, pero su viaje se retrasó hasta que pudo demostrar que su producto era para consumo medicinal.

Algo que el viajero medio desearía evitar a toda costa, ya que no todos somos famosos. Las autoridades se comportan de forma mucho menos educada y respetuosa si no eres un rostro conocido.

VIAJAR COMO CONSUMIDOR DE CANNABIS

Lamentablemente, el mejor consejo para viajar con cannabis es no hacerlo, ya que, si algo sale mal, sigue siendo una situación muy complicada. Una de las principales razones por las que el turismo del cannabis - incluso el medicinal - no ha llegado a despegar hasta la fecha.

Si viajas a un destino local, deberás planificarlo con antelación. Lo mejor es no viajar con tu material. Si eres consumidor con fines terapéuticos, documéntate antes de salir y, si es posible, lleva contigo una nota de tu médico.

Si viajas en coche, asegúrate de que tu cannabis esté bien guardado en la parte posterior. Si vas a usar el transporte público, es aconsejable utilizar un embalaje seguro y discreto; esto se refiere a trenes y autobuses, aunque también se puede aplicar a los viajes en barco.

Si puedes llevar píldoras o aceites en lugar de cogollo, hazlo, ya que su aspecto y olor son mucho más discretos. Si tienes mala suerte, puede que tu equipaje sea olfateado por perros adiestrados. Piensa si merece la pena que te pillen.

Si vas a viajar a otros estados, tendrás que investigar. La mejor solución es conseguir el cannabis en el lugar de destino. Recuerda: en Estados Unidos hay muchas trampas que hay que tener en cuenta.

Cualquier viaje que hagas en una autopista interestatal es, técnicamente, "propiedad federal" y es tan grave como ir al aeropuerto con un alijo, al menos en teoría. Si un agente de la policía estatal te detiene en una interestatal por tenencia de marihuana, también tendrás problemas a nivel federal.

Nunca, jamás, viajes con plantas.

VIAJAR POR LOS ESTADOS UNIDOS

Lo único seguro, es viajar dentro de los propios condados, pero si vives en un estado “post- reforma”, suele ser seguro viajar dentro de sus fronteras. Deberás conocer las regulaciones sobre las cantidades máximas y mínimas de cada condado. En California, por ejemplo, todos los condados deben permitir el mínimo estatal. Pero esto no ocurre en otros sitios.

No cruces, bajo ninguna circunstancia, las fronteras estatales. Es un delito federal.

Ten cuidado, también, si eres un paciente consumidor de marihuana que viaja por los EE.UU. Algunos estados tienen lo que se conoce como reciprocidad médica, es decir, podrás participar en los programas de marihuana medicinal del estado destino.

Nevada fue el primer estado del país en permitir esto. Deberás plantearte esta cuestión antes de salir de viaje.

Nunca, jamás, lleves cannabis en un avión, ni en vuelos domésticos. Ni siquiera si estás registrado como consumidor medicinal. ¿Por qué? Porque es un delito federal y las multas y sanciones son desorbitadas. Incluso si es tu primer delito, te puede caer un año de cárcel y una multa de 1.000 dólares.

VIAJAR POR LA UNIÓN EUROPEA

Viajar por Europa es distinto. Deberás tener cuidado, pero no vas a acabar en la cárcel por haber sido sorprendido con un porro. Sin embargo, los consumidores medicinales deberán tener en cuenta los procedimientos locales.

En Europa, el cannabis está considerado como un narcótico de grado médico, y está cubierto por las mismas leyes que los opioides. Si viajas con tu receta de un país a otro, respeta la ley.

También hay dos procedimientos distintos dependiendo de donde viajes. Los viajes transfronterizos entre "estados Schengen" tienen requisitos distintos a los que no están dentro del tratado.

  • Declaración Schengen para viajar entre estados Schengen (válida para 30 días)
  • Documentación médica en inglés para viajar fuera de los estados Schengen. (Válida para 1 año)

Los estados de Schengen son:

  • Bélgica Luxemburgo
  • Dinamarca Malta
  • Alemania Países Bajos
  • Estonia Noruega
  • Finlandia Austria
  • Francia Polonia
  • Grecia Portugal
  • Hungría Eslovenia
  • Islandia Eslovaquia
  • Italia España
  • Letonia República Checa
  • Liechtenstein Suecia
  • Lituania Suiza

¿Lo mejor? Consultar con tu médico, averiguar qué opciones tienes y planear en consecuencia.

Obviamente, también hay otras alternativas. En los Países Bajos, es muy fácil comprar hierba sin receta médica. En España, los clubes locales a veces están dispuestos a aceptarte como socio, sobre todo si eres consumidor con fines terapéutico o te vas a quedar en la ciudad a largo plazo.

Los grupos de consumidores de cannabis medicinal también ofrecen asesoramiento y asistencia en internet. Ponte en contacto con ellos y planifica la estrategia u opción más segura.

QUÉ HACER SI NINGUNA DE ESTAS OPCIONES FUNCIONA

Si eres un consumidor medicinal y tienes que cruzar fronteras estatales o internacionales con tu medicación (por ejemplo, no puedes conseguirlo en tu destino), hay otra opción. La inmensa mayoría de los problemas están causados por el transporte de material vegetal.

Habla con tu médico y obtén una receta de dronabinol, que está considerado como una droga de la Lista III en todas partes y, como tal, es legal llevarla encima. Esto deberá solucionar el problema.

No es fácil.

Si te sientes verdaderamente frustrado con este tema, piensa en dedicar parte de tu tiempo a un colectivo activista. La reforma del cannabis todavía es una batalla abierta. Tu tiempo y esfuerzo podrían cambiar las cosas.

EN GENERAL

Nunca está de más volver a repetirlo: si puedes evitar viajar con cannabis, hazlo. Todavía hay mucho estigma en torno a esta cuestión, y eso sin mencionar las leyes, por lo que más vale prevenir que curar.

Pero la buena noticia es que está empezando a haber más opciones para todos aquellos que se encuentran en esta tesitura.