VIPs de la marihuana: Jack Herer


El último discurso de Jack (Hempstalk 2009)

Pocos nombres de la escena del cannabis han conseguido acaparar tanta atención como Jack Herer. Jack es uno de los activistas del cannabis/cáñamo más icónicos de la historia, y su labor ha dejado una enorme marca en el sector del cannabis y la campaña por su legalización.

Pero, a pesar de ser famoso gracias a su opinión apasionada y radical sobre el cannabis, la prohibición y el potencial de la planta del cáñamo, Jack no fue siempre el entusiasta de la marihuana que conocemos hoy en día. En realidad, ni siquiera la probó hasta que superó la treintena.

JACK HERER: UN IMPROBABLE EMPERADOR DEL CÁÑAMO

Jack Herer nació en 1939 en el seno de una familia judía conservadora. Creció en Buffalo, NY, y a los 17 años se alistó en el ejército, donde sirvió como policía militar en la Corea de la posguerra. Antes de los treinta, Jack ya estaba casado y tenía 3 hijos, y llevaba lo que muchos llamarían una vida bastante normal.

Gracias a su época en el ejército, Jack era un orgulloso estadounidense y un honesto republicano de valores e ideales conservadores, que estaba a favor del papel de los Estados Unidos en Vietnam, y definía a los componentes del movimiento antibélico de los 60 como "los jóvenes más antiamericanos del mundo".

Pero lo más sorprendente es que Jack odiaba la marihuana, principalmente por su asociación con el movimiento hippie y otros tipos de subculturas. Además, ha admitido que sentía un profundo y latente miedo por la droga, generado por las campañas de “Reefer Madness” que vio de niño.

JACK HERER Y SU RELACIÓN CON LA HIERBA

Entonces, ¿qué fue exactamente lo que hizo que este trabajador y conservador estadounidense se convirtiera en uno de los mayores activistas del cannabis? A finales de los años 60, Jack y su esposa se divorciaron y, una noche, su nueva novia, sin saberlo, cambió su vida con una simple pregunta.

"Me dijo: 'Jack, ¿alguna vez has fumado marihuana?' Le respondí que claro que no; y ella dijo: 'Creo que deberías hacerlo', recuerda Jack en una entrevista para un documental titulado Jack Herer - Emperador del Cáñamo. A partir de entonces, la vida de Jack nunca volvió a ser la misma.

"Sentí todas esas sensaciones que ni siquiera sabía que era capaz de experimentar un ser humano, y le dije: '¿por qué es ilegal?', comenta Jack sobre su primera experiencia con el cannabis. "Empecé a escuchar a los manifestantes contra la guerra de Vietnam, y sus palabras tenían significados y texturas reales'.

En 1973, Jack coescribió un pequeño libro de historietas sobre el cannabis titulado Grass: Great Revolutionary American Standard System junto a su amigo Al Emmanuel. No se imaginaba que aquel libro tendría una gran repercusión y acabaría vendiendo cerca de 30.000 copias. Casi de forma instantánea, Jack se convirtió en una autoridad del cannabis.

"Todo el mundo creía que lo sabía todo sobre la hierba… Si me hubiera encontrado con una planta de marihuana en el campo, ni siquiera la hubiera reconocido", dijo Jack. Sin embargo, muy pronto empezó a descubrir la historia de la planta y su compleja relación con el ser humano.

Pronto aprendería acerca de todo lo relacionado con el cáñamo, su parentesco con el cannabis y sus muchas aplicaciones industriales, lo que acabaría convirtiéndose en la base de su activismo en años venideros. Se puso en contacto con otros grupos activistas como la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes sobre Marihuana (NORML), a los que invitó a unir sus fuerzas. Lamentablemente, nadie apoyó a Jack en su cruzada a favor del cáñamo.

Los grupos activistas como NORML estaban principalmente preocupados por la ilegalización del cannabis y los problemas que esto causaba a sus consumidores. El cáñamo, para la mayoría de activistas, era una cuestión secundaria. Además, combinado con el entusiasmo y la tendencia de Jack a "enrollarse y desvariar" sobre diversos temas, hizo que su mensaje no fuese escuchado.

No obstante, Jack logró llegar a alguien: un activista del cannabis conocido como Captain Ed y propietario del H&H Shoppe de Los Angeles. Juntos, Jack y Captain Ed (oficialmente Ed Adair), recogieron miles de firmas sobre problemas relacionados con el cannabis y el cáñamo durante muchos años.

"Captain Ed y yo nos hicimos una promesa: trabajar todos los días para legalizar el cannabis hasta que nos muriésemos, se legalizase o cumpliésemos 84 años", cuenta Jack. "Siempre sentimos que la enorme injusticia de alguien que estaba en la cárcel a causa del cannabis era demasiada como para abandonar y no dedicar casi todo nuestro tiempo a intentar cambiar eso".

LA REVELACIÓN DE JACK: EL CÁÑAMO PODRÍA SALVAR AL MUNDO

En 1974, Jack experimentó lo que luego describiría como una revelación. Gracias a todas las cosas nuevas que había aprendido sobre el cannabis y el cáñamo, de repente fue consciente de que la planta podría salvar al mundo.

Se dio cuenta de que todo producto hecho con árboles, fibra o petróleo, también podía ser fabricado con cáñamo; desde papel y ropa a combustible limpio, el cáñamo podría ser la columna vertebral de prácticamente todas las industrias del mundo. Para Jack, esta planta era la solución a problemas mundiales como la contaminación, el calentamiento global, la deforestación y muchos otros.

Al principio, la nueva idea de Jack no contribuyó a mejorar su imagen entre los consumidores y activistas del cannabis. "Mis propios hijos me decían: 'papá, te estás pasando', recuerda. "NORML pensó lo mismo; no podías decirle a la gente que la marihuana iba a salvar el mundo, o nadie que se respetara se hubiera unido al movimiento pro marihuana".

A pesar de las críticas, Jack no cejó en su empeño. En 1979, él y Adair abrieron la primera tienda de cáñamo: un pequeño puesto al aire libre en Venice Beach, California. Allí, Jack pronto se convirtió en símbolo de su famoso paseo marítimo.

EL EMPERADOR ESTÁ DESNUDO

EL EMPERADOR ESTÁ DESNUDO

La década de los 80 marcó el comienzo de la política estadounidense de tolerancia cero hacia la marihuana y otras drogas. En 1981, Jack y un grupo de manifestantes fueron arrestados por hacer campaña en favor de la reforma del cannabis. Jack se negó a pagar la multa de $5 que le fue impuesta y, en 1983, fue enviado a la prisión federal de Terminal Island, California.

Como muchos grandes revolucionarios, Jack dedicó su estancia en la cárcel a trabajar en un nuevo libro. En 1985, publicó "El emperador está desnudo", posiblemente una de las mayores publicaciones sobre el cannabis y el cáñamo que llegaron a las librerías. El libro se convirtió en un fenómeno de la cultura alternativa y vendió más de 600.000 ejemplares con 11 ediciones en todo el mundo.

Está considerado como la primera "biblia del cáñamo" y documenta la larga, complicada y olvidada historia de la planta del cáñamo, abarcando sus aplicaciones terapéuticas, comerciales e industriales. Jack también utiliza su libro para presentar desde una perspectiva sarcástica algunos de los hitos más importantes de la prohibición del cáñamo/cannabis, y prácticamente sienta las bases de la mayoría de las campañas pro legalización que todavía existen hoy en día.

La obra también analiza en detalle una de las pasiones más grandes de Jack: el uso del combustible de cáñamo, y propone la idea de que el aceite de cáñamo podría impulsar, literalmente, toda la energía del mundo, ofreciendo una solución viable para el calentamiento global, la deforestación, la contaminación y para, prácticamente, salvar el planeta. El libro también viene con una oferta de 50.000 dólares para cualquiera que pueda demostrar que Jack está equivocado.

LA MUERTE DEL EMPERADOR

En el año 2000, Jack sufrió un leve ataque cardíaco y una embolia que le produjo dificultad en el habla y afectó a su capacidad para mover el lado derecho del cuerpo. Pero se recobró casi por completo, reivindicando el consumo de una seta psicoactiva (Amanita muscaria) como el "secreto" de su recuperación.

Por desgracia, en el 2009 sufrió otro ataque cuyas complicaciones condujeron a su muerte en el 2010.

EL LEGADO DEL EMPERADOR

Jack Herer es, sin duda alguna, uno de los rostros más emblemáticos del movimiento a favor de la legalización del cannabis. Sensi Seeds ha creado una potente variedad índica/sativa en su honor, que ha conseguido ganarse el corazón de muchos. ¿Cómo se llama? 'Jack Herer', por supuesto.

Sobra aclarar que Jack también recibió su parte de críticas. Expertos europeos del cáñamo, como el Dr. Hayo M.G. van der Werf, por ejemplo, han criticado abiertamente algunos de los argumentos y datos expuestos en el libro de Jack.

Pero, independientemente de qué lado estemos, debemos reconocer la pasión que mostró por el cannabis y el cáñamo, y cómo le condujo a abrir los ojos de mucha gente ante estas plantas y su larga relación con el ser humano.