VIPs de la marihuana: Bob Marley


VIPs de la marihuana: Bob Marley

Durante las décadas de los 60, 70 y 80, Bob Marley y su grupo encontraron un escenario internacional para su icónica música reggae. Con sus guitarras rasgadas, profundas líneas de graves, ritmos pegadizos y mensajes poderosos, el reggae de Bob Marley cambió la historia de la música para siempre y arrojó luz sobre el cannabis.

Bob Marley nació en 1945 en una granja de Nine Mile, Jamaica. Se empezó a interesar por la música a una temprana edad, durante la escuela primaria y secundaria. Su amigo de la infancia era Neville Livingston (más conocido como Bunny Wailer), con el que solía escuchar música y a menudo experimentaba con vocales.

Cuando tenían aproximadamente 12 años, Bob y Bunny se mudaron a Trench Town, Kingston y muy pronto se fueron a vivir juntos, momento en el que empezaron a profundizar en su experimentación musical. En aquella época, el R&B y la música Ska eran cada vez más populares en Jamaica gracias a las emisoras de radio estadounidenses cuyas señales llegaban a la isla.

Gracias a su pasión por la música, conocieron a gente afín de Kingston, como Peter Tosh, Beverley Kelso y Junior Braithwaite. Por aquel entonces, ninguno de ellos sabía tocar un instrumento y simplemente se dedicaban a experimentar con ritmos, con la mente puesta en formar un grupo vocal.

Eran fans de Higgs and Wilson, un popular dúo armónico de cantantes jamaicanos, y acabaron conociendo a Joe Higgs, al que contaron su sueño de crear un grupo vocal. Higgs accedió a ayudarles y se concentró en enseñar a Bob a tocar la guitarra. Sin duda no se imaginaba que estaba proporcionando las bases de algunas de las canciones más famosas de la historia del género.

Para principios de los 60, Bob ya tenía importantes contactos dentro de la escena musical local. En 1962, grabó cuatro canciones con el productor Leslie Kong: "Judge not", "One cup of coffee", "Do you still love me" y "Terror". Tres de ellas fueron publicadas por Beverley's, una discográfica local, y "One Cup of Coffee" se publicó bajo el seudónimo de Bobby Martell.

Marley, Wailer, Tosh, Kelso y Braithwaite formaron The Teenagers con Cherry Smith, manteniéndose muy activos durante 1963. Pronto cambiaron el nombre del grupo a The Wailing Wailers, que fue cuando captaron la atención de otro productor local llamado Coxsone Dodd. Entre 1963 y 64, el grupo acabó llamándose The Wailers.

Vips de la marihuana: bob marley

Trabajando con Dodd, The Wailers publicaron "Simmer Down", un éxito instantáneo que encabezó las listas de música del país y vendió más de 70.000 copias. El grupo comenzó a trabajar con músicos jamaicanos de gran renombre, y en 1965 lanzó su primer álbum de estudio, “The Wailing Wailers”, aunque un año más tarde perdió a 3 de sus miembros originales.

Más adelante, trabajaron con Lee "Scratch" Perry, otro importante productor de la época, y su grupo The Upsetters. Juntos, The Wailers acabarían creando algunos de sus mayores éxitos.

A principios de los 70, Bob Marley and The Wailers publicaron varios discos emblemáticos, como "Soul Rebels", "Catch A Fire", "Burnin’" y "Natty Dread". También se pasaron a Island Records, una importante discográfica del país. Para principios de los 80, Bob y sus Wailers ya habían lanzado muchos de sus clásicos, como "Rastaman Vibration", "Exodus", "Kaya", "Survival" y "Uprising". Su último álbum, "Confrontation", fue publicado en 1983.

Durante la década de los 60, Bob Marley se convirtió del cristianismo al rastafarismo. Se le asoció con una de las Mansiones del Rastafarianismo y poco a poco fue incorporándolo en su música. Este cambio de fe fue lo que propició que Bob creara un vínculo permanente con dios (Jah) y la marihuana.

LA RELACIÓN DE BOB MARLEY CON LA MARIHUANA

Una de las imágenes más emblemáticas para todo consumidor de cannabis es la portada de "Catch a Fire", el álbum de 1973 de Bob Marley and The Wailers, en la que aparece un joven Bob fumando un enorme canuto, y que no sólo refleja su espíritu rebelde, sino que también deja clara su profunda relación con el cannabis.

La relación de bob marley con la marihuana

Para comprender este vínculo, es imprescindible entender el rastafarismo. El movimiento rastafari había nacido en los años 30, principalmente entre las clases pobres y obreras de la comunidad afro-jamaicana. A menudo se incluye como parte de otros grandes movimientos políticos y sociales, como el panafricanismo o la rebelión contra el colonialismo británico.

El cannabis desempeña un papel esencial en el rastafarismo. Aunque no es exclusivo de este movimiento, sin duda es uno de los aspectos que más conmocionó a la sociedad occidental al llegar a la escena internacional en los años 60 y 70.

El rastafarismo combina una amplia variedad de creencias y prácticas. Uno de sus principios es la constante reflexión y meditación acerca de uno mismo y sus creencias. Los rastas suelen celebrar "groundations", una especie de ceremonia donde se reúnen con un anciano para hablar sobre religión, su interpretación y su relevancia en relación con acontecimientos de actualidad. Uno de los aspectos clave de este ritual es el consumo de marihuana.

Los rastas llaman al cannabis "ganja", y la consumen de forma habitual, ya sea fumándola, ingiriéndola o en infusiones o alimentos. Algunos rastas creen que el consumo de ganja debería limitarse a fines religiosos y espirituales, mientras que otros la consumen de forma recreativa.

Bob Marley se convirtió al rastafarismo en 1966, y rápidamente pasó a ser un gran defensor de "la hierba". Para Bob, la marihuana era algo más que una droga que te hace reír y da hambre. Para él, y otros muchos rastas, es una poderosa sustancia que ayuda a abrir la mente y meditar.

En una famosa entrevista, Bob Marley resume su opinión sobre el cannabis de la siguiente manera:

"Fumar hierba te revela tu propio yo. Todo el mal que haces, la hierba te lo revela, tu consciencia se muestra clara porque la hierba te hace meditar. Es una cosa natural y crece como un árbol."

En la actualidad, Bob es un icono internacional y, aunque su música puede parecernos relajada, tranquila y pacífica, es importante recordar que contiene un mensaje mucho más profundo. En una entrevista con Quartz, Ziggy Marley, el hijo de Bob, animó a la gente a recordar que el mensaje de su padre sigue estando vigente y todavía es muy poderoso.

"Bob era un revolucionario. Era una persona que quería justicia social en un sentido real, en un sentido físico real", dijo. "Es mucho más que todo eso de 'Bob Marley, paz y amor y marihuana'. Eso les puede servir a algunos, pero es algo mucho más profundo. Y su mensaje sigue siendo relevante".

También es importante entender que la ganja fue una importante influencia en la creatividad de Bob. Para él, fumar cannabis no era sentarse en el sofá durante horas viendo la televisión, sino que le ayudaba a abrir la mente y el corazón, y, en última instancia, contribuyó a la creación de algunos de sus mayores éxitos.

Su familia sigue trabajando de forma activa para promover y preservar la opinión de Bob sobre la marihuana. En noviembre del 2014, la familia Marley se unió a una empresa de capital privado en el lanzamiento de una de las primeras marcas globales de marihuana.

En una entrevista con el Huffpost, la hija de Bob, Cedella, habló del importante papel que tuvo el cannabis en la inspiración musical de su padre.

"La inspiración creativa lo era todo para mi padre, para él era como respirar o vivir", dijo. "Cada vez que fumaba, se inspiraba, y una mente abierta era la puerta para su inspiración creativa. Pensaba que la hierba era un regalo".

BOB MARLEY: PARA SIEMPRE EN NUESTROS CORAZONES

Por desgracia, en 1977 Bob Marley fue diagnosticado con un melanoma en el dedo gordo del pie. De acuerdo con sus creencias religiosas, se negó a seguir el consejo de su médico de amputar el dedo, y continuó con su gira por Europa y Estados Unidos hasta 1980.

Bob falleció en 1981 en Miami, donde se detuvo de regreso a Jamaica para recibir atención médica. Tenía 36 años, y dedicó a su hijo, Ziggy Marley, las palabras de despedida "el dinero no puede comprar la vida", dejando atrás uno de los legados más grandes de la historia de la música moderna.