Reefer Madness: película absurda de la propaganda antimarihuana (1936)


A lo largo de la historia, ha habido multitud de campañas que han intentado manipular y controlar la opinión pública acerca del cannabis, su seguridad y su posición en la sociedad. Pero sin duda, nada tan disparatado, desesperado y alejado de la realidad científica como este ejemplo de propaganda antidroga de los años 30: Reefer Madness (Locura por el cannabis).

Originalmente titulada "Tell Your Children" (Cuénteselo a sus niños), este drama estadounidense que incluye personajes como los denominados 'pushers' de la marihuana, traficantes y adictos, que engañan a estudiantes de secundaria inocentes para participar en lo que se representa como consumo de drogas duras.

La ingestión de cannabis resulta en un devastador huracán de desafortunados y nefastos acontecimientos. Desde adicción extrema, violaciones, suicidios, asesinatos y un total descenso a la locura. Estos sucesos, resumiendo, son elucubraciones basadas en las opiniones que sentaron las bases de la ignorancia y el intento por conjurar y difundir la desinformación.

Puede que para muchos no resulte una sorpresa entonces, ver esta catástrofe visual, financiada por un grupo religioso que intentaba educar moralmente a la población sobre los daños del consumo de drogas basándose en su percepción increíblemente tergiversada de la realidad. Reefer Madness fue concebida y creada en una época en la que estaba a punto de comenzar una batalla sin piedad contra el consumo de drogas y las minorías que las utilizaban con fines recreativos, espirituales o terapéuticos. Una batalla tan potente que todavía tiene consecuencias en la sociedad actual. Una época en la que los titulares de los periódicos eran "El asesino de la hierba hallado en un acantilado", "Plantación de marihuana mortal lista para la cosecha, que supone la esclavitud de los niños californianos", o "Marihuana: asesina de la juventud".

Hoy en día es obvio, al igual que lo era en aquel entonces, que la marihuana no es para nada mortal. De hecho, ha demostrado ser probablemente la droga menos perjudicial y adictiva que el ser humano podría consumir, especialmente cuando se compara con el alcohol y medicaciones basadas en los opiáceos que cada año matan a millones de personas en todo el mundo.

La crítica ha descrito Reefer Madness como la peor película jamás rodada, un reflejo de la desesperada desinformación que inspiró y se representa en esta monstruosidad de cinta. La película tuvo más éxito entre una audiencia que no era precisamente a la que se dirigía cuando fue producida. Básicamente fue rescatada a principios de los años 70 y comenzó a ganar popularidad como obra satírica gracias a su naturaleza absurda y sin fundamento.

Reefer Madness sigue siendo una reliquia icónica del siglo pasado, un gran ejemplo de cómo los pensamientos más oscuros y las reacciones basadas en el miedo pueden manipular la opinión pública y, en última instancia, la verdad. Aunque puede haber causado un enorme daño al pensamiento racional y la percepción de la droga, hoy sirve para recordarnos que debemos cuestionárnoslo todo, la información y la desinformación, para poder alcanzar un punto de vista lo más subjetivo y científicamente acertado posible.