La marihuana es adictiva: ¿verdadero o falso?


La marihuana es adictiva: ¿verdadero o falso?

Cuando hablamos de cannabis, suele surgir una pregunta: ¿es adictivo? Aunque muchos consumidores dicen que no, hay otros que te contestarán que sí lo es. Lo cierto es que hay algunas razones por las que alguien podría engancharse a la marihuana. Las probabilidades son escasas. Sin embargo, es algo completamente factible.

Según un estudio llevado a cabo por el Instituto Nacional de Abuso de Drogas de los EEUU, aproximadamente el 9% de los consumidores de cannabis se convertirán en adictos.[1] Además, otro estudio sugiere cifras superiores, especialmente entre sujetos que tienen tendencia a desarrollar diversos tipos de dependencias.

En cambio, existen muchos millones de personas que consumen cannabis y se benefician de él sin convertirse en adictos. Desde el control de la ansiedad hasta el alivio del dolor, la marihuana tiene grandes propiedades terapéuticas. Entonces, ¿quién tiene más opciones de engancharse al cannabis y por qué?

FACTORES DE LA ADICCIÓN AL CANNABIS

Según el doctor Alex Stalcup, del Centro de Tratamiento New Leaf, uno de los predictores más sólidos de la adicción son los genes.[2] De hecho, hay estudios de gemelos idénticos criados en diferentes familias que confirman esta hipótesis. En otras palabras, si un hermano es adicto, el otro tiene un gran riesgo de caer en la adicción también.[3]

Sin embargo, resulta que los lazos familiares pueden contribuir a prevenir la adicción. Carl Hart, un profesor de Psicología asociado en la Universidad de Columbia, menciona algunas de las variables que analiza cuando estudia la adicción: "Cuando exploramos los factores en la adicción, descubrimos que tiene mucho que ver con el control del comportamiento. Está íntimamente relacionado con las capacidades asociadas a la responsabilidad ...[4]

No es una comparación ideal, pero cuando observamos a sujetos adictos y a sujetos que tienen trabajo y familias, tienen responsabilidades, están conectados con la sociedad, tienen su entorno social, las tasas de adicción entre estos tipos de grupos poblacionales son significativamente inferiores a los de quienes no tienen trabajo, familias o vínculos sociales."

Además, quienes no tienen adicciones a menudo tienen alternativas también. Durante una entrevista con Healthline, Gantt Galloway, doctor en Farmacia, director ejecutivo y de investigación del Centro de Tratamiento New Leaf y científico en el Centro de Investigación Médica California Pacífico, afirmaba:

"Muchos de nosotros tenemos multitud de alternativas en cuanto a cosas que nos hacen sentir bien en la vida."

"Aquellos que tienen menos opciones, que quizás no tienen interacciones sociales plenas porque su vida familiar es complicada o porque tienen problemas emocionales que les están limitando a la hora de crear amistades íntimas... esa gente podría encontrar drogas como la marihuana más atractivas y estar expuesta a un mayor riesgo de adicción."

"Para muchos individuos, la marihuana les aporta placer, apoyo y fiabilidad", añadía Galloway. "Si hablamos de alguien que tiene una situación doméstica caótica, alguien que no está obteniendo buenos resultados académicos, que no recibe felicitaciones por su buen rendimiento escolar, esos individuos pueden presentar un mayor riesgo de consumo de marihuana para evadirse de sus problemas con ella."

En realidad, la teoría de que tener diferentes alternativas puede prevenir la adicción, se apoya también en estudios con animales. En concreto, han demostrado que si colocas ratas en una caja con una palanca que les suministra drogas como opiáceos o cocaína, las ratas pulsarán la palanca continuamente. Sin embargo, si las colocas en un "parque para ratas" lleno de juguetes y con un par de ratas con las que socializar, prefieren el agua limpia respecto a la contaminada con drogas.

Otro factor que cabría mencionar es el de las enfermedades mentales, que juegan un papel fundamental en el riesgo de adicción. Los trastornos mentales tienen causas genéticas y relativas al entorno. El doctor Stalcup también confirma esta idea:

"En un primer momento, las drogas funcionan muy bien en sujetos con trastornos mentales. Si tienes ansiedad, desaparecerá con un par de caladas o una cerveza. Es casi mágico. Pero luego, la tolerancia comienza a actuar.

Así que no sólo necesitas beber más para aliviar tu ansiedad, sino que cada vez que intentas parar, la ansiedad subyacente vuelve y empeora. Lo conceptualizamos como una trampa biológica. Primero funciona, pero se vuelve en contra, deja de funcionar y en definitiva sigues teniendo un problema."

"El estrés (también) responde muy bien al consumo de drogas. Se trata de la misma trampa. Alguien que trabaja mucho, llega a casa, se toma un par de copas. Y funciona. Se pueden relajar, descansar y no se preocupan de su vida diaria. Tras unos cuantos años (el detonador puede ser muy largo) ya beben tres o cuatro bebidas alcohólicas después del trabajo. Finalmente, se toman una botella de vino y un par de copas, y el estrés ya no se consigue controlar de la misma forma que antiguamente. Ahora dependen del alcohol para no sentirse aún más estresados."

El doctor Stalcup también afirma que sobre el 50 o el 60% de los casos de adicción al cannabis, tienen antecedentes de algún tipo de enfermedad mental. En la mayoría de los casos, se encuentra con individuos que sufren ansiedad, depresión, esquizofrenia o estrés postraumático.

Para los pacientes de estrés postraumático, el cannabis ayuda a mitigar las pesadillas que suelen sufrir. Además, el trastorno por estrés postraumático surge por otro desencadenante de la adicción: los traumas. Especialmente, un trauma sexual que sucede en edades tempranas. Según el doctor Stalcup,

"Los traumas en general, y los sexuales específicamente, suelen pasar desapercibidos y son un gran factor de riesgo para la adicción."

CONCLUSIÓN

En general, es posible caer en una adicción a la marihuana. Sin embargo, es algo que puede tardar meses o incluso años en desarrollarse, a diferencia de la dependencia de los opiáceos. También es fundamental reconocer siempre tu relación con el cannabis y ser consciente de que las experiencias de otros pueden ser diferentes a la tuya.

Aunque hay sujetos con mayor tendencia a desarrollar una adicción a la marihuana, como aquellos con enfermedades mentales, también es cierto que muchos consumidores de cannabis no tienen problemas para dejarlo o reducir su dosis. La forma más simple de determinar si has desarrollado una adicción a la marihuana o no, es intentar no consumirla durante una época.

Si este tiempo te resulta un desafío, quizás sufras dependencia. Sin embargo, también podrías descubrir que es más fácil de lo que creías.

Referencias

  1. ^ National Institute on Drug Abuse, Is marijuana addictive?, recuperado December-24-2018
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  2. ^ New Leaf Treatment Center, The neuroscience of addiction, recuperado December-24-2018
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  3. ^ National Institute on Drug Abuse, Twin studies help define the role of genes in vulnerability to drug abuse, recuperado December-24-2018
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  4. ^ Healthline, Marijuana can be addictive: who gets hooked and why, recuperado December-24-2018
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