8 consejos para obtener los cogollos más grandes


8 consejos para obtener los cogollos más grandes

Una lista de 8 consejos para asegurarte de sacar el máximo partido a tus plantas, tus abonos, tus focos y tu medio de cultivo. Acertar con los plazos y métodos adecuados puede incrementar tus cosechas y la potencia de tus cogollos de marihuana. Sigue leyendo para aprovechar tus plantas al máximo.

Diferentes tipos de luz

Usar el tipo de luz adecuado para cada situación puede ser el factor clave que marque la diferencia entre una buena cosecha y una pobre. Las plantas utilizan diferentes tipos de luz en sus distintas etapas de crecimiento, por lo que usar una luz más fría en la fase vegetativa y más cálida durante la floración, sin duda, podrá incrementar tus cosechas.

Además, la intensidad de la luz es fundamental, asegurándonos de que la máxima cantidad de luz posible alcance a la planta sin chamuscar sus hojas. Las luces tipo LED (diodos emisores de luz) o CFL (lámparas fluorescentes compactas) se pueden colocar más cerca que las lámparas MH (haluro metálico) y HPS (vapor de sodio a alta presión).

El último aspecto a tener en cuenta es la duración estimada de tus bombillas. Tras una cierta cantidad de horas la lámpara se degrada y si no la sustituyes corres el riesgo de obtener cosechas inferiores porque ya no ofrece el rendimiento que debería, o lo que sería peor, podría causar una falta de potencia que a su vez podría provocar un incendio.

Podar tus plantas jóvenes con técnicas SoG o ScrOG

PODAR TUS PLANTAS JÓVENES CON TÉCNICAS SOG O SCROG

En los primeros momentos de la fase vegetativa deberás tomar una decisión sobre la técnica de cultivo a aplicar y podar acordemente. Como acabamos de mencionar, la luz es vital para una buena cosecha y una buena poda garantiza que la planta reciba toda la luz que necesita para desarrollar cogollos gordos y fuertes.

Para un enfoque Sea of Green, yo recomiendo podar las copas para dejarlas todas a la misma altura. No es necesario hacerlo al milímetro, pero sí asegurarnos de que ninguna cola apical tapa demasiada luz a las plantas colindantes. Mientras se encuentren en la etapa vegetativa, la poda apical es la apuesta segura. Cuando comienza la floración, ya no es una opción válida, así que tendrás que conseguir la altura deseada o cortar el cogollo principal antes de la transición a esta etapa. Una estatura más o menos uniforme en todas las plantas permitirá que todos sus cogollos apicales reciban el máximo de luz.

Si decidimos aplicar el Screen of Green, mantener una altura homogénea no supondrá un gran problema, las plantas se desarrollarán bajo una estructura que impide que las ramas principales con cogollos crezcan hacia arriba. Un corte que es importante hacer a tiempo es el primer "topping" del cogollo principal. Hazlo siempre sobre la misma altura para asegurarte de que las ramas principales se puedan doblar hacia afuera aproximadamente en el mismo punto. Recuerda que el tallo principal también seguirá creciendo en estatura durante la fase vegetativa e incluso en la floración.

Cuando las plantas hayan alcanzado la altura suficiente para entrelazarse con la malla metálica las guiarás a través de ella, vigilando su evolución a diario. Cuando veas una rama en floración que se sale de la alambrada, colócala de nuevo en su hueco, con cuidado de no romperla. La ventaja añadida de usar un sistema ScroG es que todos los cogollos que se amarran a la malla recibirán la mayor cantidad de luz posible y se desarrollarán perfectamente. Las ramas que crecen por debajo de la red tendrán que cortarse.

Otro punto positivo de una poda eficaz y bien hecha es que se generará un mejor flujo de aire alrededor de las plantas y de los cogollos, haciéndolos menos susceptibles a amenazas como la podredumbre de las flores y diferentes tipos de mohos y plagas.

Pellizcar los cogollos apicales o supercropping

Se dice que al pellizcar o apretar las ramas de la cola apical se incentiva el flujo de savia a los cogollos principales, por lo que reciben más nutrientes y les hacen crecer y crecer. Esta técnica se conoce como supercropping y sólo se puede aplicar durante la etapa vegetativa de la planta, no lo hagas nunca en la fase de floración porque esto la estresaría demasiado y podría perjudicar tus cosechas.

Para aplicar el supercropping en una de las ramas de tu planta, ponla entre tu pulgar y tu dedo índice y empieza a apretar sin presionar demasiado. Poco a poco aumenta tu fuerza hasta que escuches un sonido de crujido que te indicará cuándo parar. Si se hace correctamente la rama debería volver a su posición vertical en unas horas. Pero tienes que entender que se trata de una operación muy delicada, puesto que romper la rama podría dañar seriamente a tu planta y por lo tanto sólo deberían hacerlo manos expertas.

Una ventaja adicional del supercropping es que los cogollos de las zonas inferiores de la planta podrán recibir más luz de la que recibirían normalmente, porque las ramas dañadas formarán un ángulo casi recto al crecer primero hacia afuera antes de volver a hacerlo hacia arriba.

Poda apical o FIM en los cogollos apicales

La técnica de la poda apical (topping) o fimming es el arte del duplicado. Si se aplica correctamente, esto permite a la planta desarrollar dos o más cogollos principales a partir de un único tallo, aumentando en definitiva tu cosecha porque los cogollos principales son los más pesados.

El topping se realiza cortando el último brote de la planta, pero sólo cuando está en su fase inicial. Una buena regla para decidir cuándo practicar la poda apical es esperar a que la planta tenga al menos 3 internodos o pares de hojas. Cuando observes la parte superior de la planta en crecimiento, verás un gran grupo de 2 hojas con otros grupos más pequeños a su lado. El truco está en cortar el grupo más grande sin dañar a los pequeños que crecen próximos a él. Estos dos pequeños brotes formarán las dos nuevas ramas donde se desarrollarán los cogollos.

La poda FIM es una técnica ligeramente más compleja, similar a la poda apical pero con el objetivo de crear no sólo dos, sino múltiples ramas naciendo de un sólo corte. Dicho corte se efectúa ligeramente por debajo de donde practicaríamos la poda apical y además debería dañar los brotes laterales , para forzarlos a dividirse también. Es una forma de incentivar aún más el crecimiento lateral, lo que supondrá una cosecha superior.

Una vez más, es una técnica que debe aplicarse durante la etapa vegetativa de la planta, porque no querrás empezar a cortar cogollos en desarrollo. Cuantas más ramas principales tenga una planta, más ramas inferiores (las menos productivas) podremos retirar, para redirigir la energía hacia los cogollos con mayor potencial de crecimiento. El topping y el FIM van de la mano de los métodos SoG y ScroG, y dominar todas estas técnicas puede mejorar significativamente el tamaño de tus cosechas.

Retirar hojas viejas o innecesarias y pequeños cogollos

Cuando tus plantas empiezan a madurar y se acercan a la floración o incluso al momento de la cosecha, dejará atrás algunas de sus antiguas necesidades y con ellas algunas de sus hojas más viejas. En exteriores lo más probable es que se vuelvan amarillas y acaben cayéndose por sí solas, pero cuando se cultiva en interior la humedad y la abundancia de luz les permite mantenerse intactas. Así que aunque parezca antinatural cortar las hojas, puesto que son los "paneles solares" de las plantas, ahora la mayor parte de la demanda de nutrientes se satisface a través del sistema radicular (ya completamente desarrollado).

Alrededor de la sexta semana de floración sería el mejor momento para comenzar a defoliar tus plantas. Eso sí, asegúrate de no retirar ninguna hoja cercana a los puntos de floración. Si tapan demasiado la luz de alguno de los cogollos principales, simplemente dóblala por debajo de la rama o átala al tallo con un trozo de cuerda. Pero tampoco la aprietes en exceso, deja espacio para el tallo crezca.

Retirar los cogollos pequeños que crecen en la mitad inferior o en zonas poco iluminadas de la planta, puede centrar la energía hacia zonas que tienen mayor potencial de producción de cogollos. Supongo que si una planta sólo tiene una cierta cantidad de "energía de crecimiento", al eliminar los cogollos pequeños nos aseguramos de que ninguna de esa energía se desperdicie.

Además de permitir que los cogollos reciban más luz, también incrementa el flujo de aire alrededor de la planta, lo que mejora su resistencia a mohos y plagas.

Asegúrate de proporcionar los nutrientes adecuados con un buen abono

Asegúrate de proporcionar los nutrientes adecuados con un buen abono

La fotosíntesis es el proceso por el que la planta se nutre de la energía de la luz, pero un poco de ayuda extra podría ayudar a combatir mejor las enfermedades, crecer más rápido y producir cosechas mayores. Al aportar los nutrientes adecuados en el momento preciso, puedes contribuir a que tus plantas alcancen su pleno potencial. Sin embargo, ten cuidado de no excederte, vigila las puntas de las hojas. Si se empiezan a quemar o curvar deberías dejar de abonar e intentar hacer un lavado de raíces con agua corriente.

En la etapa vegetativa a tus plantas les gusta una combinación de grandes dosis de sodio, fósforo y potasio, cuyos símbolos químicos conforman las iniciales NPK que ves en las etiquetas de los fertilizantes y en los paquetes de sustrato. Durante esta fase, la planta se centra principalmente en el crecimiento, así que un abono multiusos o uno específico para la etapa vegetativa sería lo ideal. A veces tu sustrato ya contiene una concentración importante de NPK, por lo que si éste es tu caso, puedes saltarte el primer mes de fertilización. Si no, puedes empezar a suministrar abono cuando las primeras hojas normales se forman y se abren.

En la fase de floración tu planta necesitará una combinación de nutrientes que contenga valores mayores de fósforo y potasio y menores de calcio. Mientras el fósforo estimula a tus plantas para desarrollar más flores, el potasio les aporta peso. El sodio podría incentivar a la planta a concentrarse más en el crecimiento que en la floración y suele dejar un sabor desagradable cuando no se lavan las raíces correctamente antes de la cosecha. Por estas razones sería mejor utilizar un fertilizante específicamente desarrollado para la fase de floración.

Lo último que tenemos que tener en mente cuando trabajemos con abonos es el nivel de pH del medio de cultivo que utilizas. Si el nivel de acidez no es el adecuado, los nutrientes no se disolverán correctamente y el sistema radicular no podrá absorberlos. La franja de pH necesaria para el medio de cultivo de la marihuana está entre 6 y 7 para sustrato o 5,5 y 6,5 para fibra de coco y sistemas hidropónicos.

Escoge macetas del tamaño apropiado

¿Sabes eso que dicen de que el tamaño importa? Bueno, en este caso el término medio es la mejor alternativa. Escoger el tamaño de maceta conveniente para tus plantas puede ayudarles a alcanzar su pleno potencial y a velocidad máxima.

Decantarse por el tiesto más grande podría ser la opción lógica, pero las raíces de las plantas tardarían mucho más en conquistar el sustrato y alcanzar los nutrientes necesarios. Muchas veces, cuando llega la hora de la cosecha, el sistema radicular aún no había ocupado toda la maceta al arrancarla y se aprecia que amplias zonas de la tierra no se utilizaron. Si buscamos la máxima eficiencia, se podrían haber cultivado más plantas en el mismo espacio si hubiésemos usado recipientes más pequeños. Más plantas significan más cosecha, así que usar macetas demasiado grandes podría afectar a tu producción final.

Escoger un tiesto pequeño también puede ser arriesgado, porque no querrás que el crecimiento se vea limitado por falta de espacio para que el sistema radicular se desarrolle. Aunque esto permita colocar un mayor número de plantas y éstas absorban los nutrientes más rápido, un sistema radicular poco desarrollado supondrá un serio problema al pasar a la floración. Un crecimiento limitado supone ramas más pequeñas con menos cogollos y más pequeños.

El truco es escoger un compromiso acorde a la variedad que estás cultivando. Ten en cuenta que la mayoría de las cepas de marihuana todavía crecerán entre un 40 y un 60% en altura, y sus raíces lo harán en la misma proporción, así que dales espacio para crecer. Gran parte de las variedades Haze, Kush o híbridas suelen tener un período de floración más largo, por lo que podrían necesitar una maceta ligeramente más grande que una cepa Skunk de floración rápida.

Cosecha en el momento oportuno

Cuando los cogollos crecen y empiezan a desprender olor es hora de empezar a pensar en la cosecha. Pero recoger los frutos demasiado pronto o demasiado tarde puede hacerte perder una cosecha óptima.

Si los cogollos se recogen antes de haber tenido tiempo de madurar, su efecto será el primer aspecto donde notarás la diferencia, por no hablar del sabor y el aroma. Cuando la marihuana se recoge ligeramente antes de tiempo, suele provocar un efecto más de "subidón".

Cosechar demasiado tarde puede causar una disminución de la potencia, y el efecto será más relajante y somnoliento. El sabor será mejor que si se cultiva muy pronto, pero no desarrollará todo su potencial.

Analizar los tricomas, los minúsculos pelos de los cogollos que contienen la resina, es la mejor forma de decidir cuándo cosechar. Cuando entre el 50 y el 70% de los tricomas han pasado de ser transparentes a ser traslúcidos, es el momento oportuno de hacer la cosecha, si buscas un efecto más animado y energético. Si prefieres un efecto más relajante, espera hasta que entre el 70 y el 90% de los tricomas se hayan vuelto blanquecinos antes de cosechar.